El portavoz del duque de Palma lamenta las críticas de Zarzuela

Urdangarin está “preocupado”, pero también “indignado” por el escándalo

Mario Pascual Vives, ayer en su despacho de Barcelona.
Mario Pascual Vives, ayer en su despacho de Barcelona. M. MINOCRI

Mario Pascual Vives abre la puerta de su bufete, se quita el casco de la moto y atiende a su recepcionista, que le espera ansiosa. La tarde será larga. Las peticiones para hablar con el portavoz del duque de Palma se acumulan encima de la mesa. Pascual, un abogado barcelonés con 30 años de experiencia, se estrenó ayer en el difícil papel de ser la voz de Iñaki Urdangarin a este lado del Atlántico. “Mi misión es serle útil mientras él está fuera”, explica con modales exquisitos.

Pascual se presenta como una “persona de confianza” de Urdangarin, al que le une una relación de amistad y una afición común por el tenis. Es una de las actividades que disfrutaban juntos cuando el yerno del Rey residía en Barcelona. El abogado le conoce bien. Su relación es estrecha desde hace años. Y hablan a menudo desde que empezaron a circular las informaciones que situaban a Urdangarin en el centro de una trama de empresas que desvió, presuntamente, fondos públicos.

“Me pidió si le podía echar una mano y me escogió por una cuestión de confianza”. Pese a su intensa relación, ayer, el día en el que la Casa del Rey apartó a Urdangarin de la agenda oficial de la Familia Real, no pudieron entablar una conversación por teléfono. El duque anduvo ocupado todo el día en un consejo de Telefónica en Sao Paulo, dice Pascual.

“La ejemplaridad de una conducta la mide la ley, y él no está imputado"

Al abogado le ha disgustado que el jefe de la institución, Rafael Spottorno, haya dicho que el comportamiento del duque no ha sido ejemplar. “No quiero entrar en una guerra de portavoces, pero la ejemplaridad o no de las conductas no debe ser objeto de opinión por parte de nadie. El grado de ejemplaridad, en todo caso, viene marcado por la ley, y quiero recordar que Iñaki Urdangarin no está imputado en esta causa”.

Según Pascual, tanto ese comentario como la decisión de apartar al duque implican dar por hecha su culpabilidad. “Hay que respetar la presunción de inocencia que consagra la Constitución”. El letrado puntualiza que la decisión de retirar la confianza al duque “no se ha hecho constar en un comunicado oficial; imagino que quedará incorporada en algún escrito”.

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Urdangarin está “preocupado y apesadumbrado” por la investigación en torno al Instituto Nóos, que gestionó junto a su mano derecha, Diego Torres. Se trata de una pieza separada del caso Palma Arena y versa sobre la actividad de la entidad sin ánimo de lucro, que Urdangarin presidió con poderes ejecutivos entre 2004 y 2006. En esos años, Nóos recibió encargos de los Gobiernos de Francisco Camps (Comunidad Valenciana) y Jaume Matas (Baleares), ambos del PP. Según la Fiscalía Anticorrupción, Nóos fijó unos precios “totalmente desproporcionados” por los servicios prestados, de modo que los fondos públicos acabaron, presuntamente, en manos de diversas sociedades mercantiles.

Pero el duque no solo está angustiado. También se muestra “indignado y enfadado”, según el portavoz, por “algunas valoraciones que se han emitido”. Tanto él como la infanta Cristina “siguen lo que está ocurriendo a través de los medios de comunicación, y hay cosas que no son agradables de leer, ver o escuchar”.

El abogado pide que se respete su presunción de inocencia

La infanta, añade Pascual, también siente una “honda preocupación”, propiciada en parte por la “lejanía” que supone residir en Washington. El portavoz y asesor legal —será su abogado en caso de que sea imputado— asegura que el duque de Palma regresará, previsiblemente, a España. “Pero no sé cuándo, porque trabaja en una empresa de primera magnitud y tiene una agenda laboral extensa”, explica desde su despacho del paseo de Gràcia barcelonés, frente a La Pedrera de Gaudí, donde trabaja en el bufete Brugueras, García-Bragado, Molinero y Asociados.

El duque de Palma “tiene la convicción de haber actuado convenientemente”, aunque “lo que lamenta más profundamente”, siempre según el portavoz, es que su actividad privada haya podido dañar la imagen de la Familia Real. “Es inocente. Primero, porque me lo dice él. Segundo, porque lo es hasta que no se demuestre lo contrario. Y tercero, porque hay un escrito de 4 de diciembre de la Fiscalía Anticorrupción en el que se dice que no existe petición de imputación”, afirma Pascual, decidido a limpiar la imagen pública de Urdangarin. A tenor de la documentación incautada en los registros de Barcelona, fuentes judiciales dan por hecho que Urdangarin tendrá que declarar, durante las próximas semanas, en calidad de imputado.

El letrado, que en su trayectoria ha llevado asuntos de derecho civil, mercantil y penal económico, lamenta la dureza de algunas informaciones publicadas estas semanas a propósito del caso Nóos. A su juicio, los medios de comunicación “dan por seguro que va a ser acusado y condenado”. Pese a todo, Urdangarin “es una persona muy fuerte y va resistiendo todo lo que le ponen por delante”.

El Ayuntamiento de Barcelona, por otra parte, confirmó ayer que cerró negocios con Nóos en 2005. El instituto recibió 11.999 euros por concepto de “trabajos para el Servicio de Deportes”. Es una cantidad similar a la que cobró de la Diputación de Barcelona ese mismo año (11.600 euros), por “elaborar el argumentario” del proyecto Ressort de responsabilidad social. El tope para asignar contratos sin concurso público es de 12.000 euros, informa Camilo S. Baquero.

Sobre la firma

Jesús García Bueno

Periodista especializado en información judicial. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona, donde ha cubierto escándalos de corrupción y el procés. Licenciado por la UAB, ha sido profesor universitario. Ha colaborado en el programa 'Salvados' y como investigador en el documental '800 metros' de Netflix, sobre los atentados del 17-A.

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