Fabra pone a Ripoll, imputado en el ‘caso Brugal’, al frente del puerto de Alicante

El presidente del PP alicantino dimitió antes de concejal El expresidente de la Diputación rechazó el puesto antes de ser defenestrado

Ripoll, en una campaña contra el acoso escolar.
Ripoll, en una campaña contra el acoso escolar.JOAQUÍN DE HARO

Como hizo el día 1 de agosto cuando se apuntó al paro, el expresidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, se presentó a primera hora de la mañana de ayer en el Ayuntamiento de Alicante, en este caso para entregar su renuncia como concejal de la ciudad. Era la condición política que le habían impuesto para ser nombrado por el Consell presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante, como así sucedió.

Ripoll ha contado con el aval del PP nacional y en su caso ha importado poco que estuviera imputado por los delitos de cohecho, fraude, tráfico de influencias, revelación de información privilegiada y actividad prohibida a funcionarios en el marco de las diligencias de la ramificación del caso Brugal que investiga la adjudicación de una planta de basura en la comarca alicantina de La Vega Baja.

La exposición a la que ha estado sometida su vida privada, regada de lujos, compras y viajes pagados con dinero en metálico, según recogió en un informe la Brigada de Blanqueo de Capitales de la policía judicial, no ha sido óbice para que el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, en aras de la pacificación del PP en Alicante, aceptara las directrices de Génova.

Ripoll concurrió a las pasadas elecciones municipales como número dos en la lista del PP de la ciudad de Alicante con la intención de repetir un tercer mandato al frente de la Diputación, pero primero fue apartado de la institución provincial por los ediles campistas del partido judicial de L’Alacantí y luego la alcaldesa de la ciudad, Sonia Castedo, lo dejó sin competencias y sin sueldo en el Consistorio.

El nombramiento de Ripoll, detenido el 6 de julio de 2010 y puesto en libertad el mismo día sin fianza con la condición de presentarse periódicamente en el juzgado, contrasta con la limpieza que hizo en el Gobierno valenciano el expresidente de la Generalitat Francisco Camps, que apartó de las funciones ejecutivas a todos los implicados en diferentes casos de corrupción.

La consejera portavoz, Lola Johnson, admitió que el Consell tuvo conocimiento de la renuncia de Ripoll al acta de concejal durante la reunión del Gobierno, lo que permitió aprobar su nombramiento como presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante. “La renuncia al acta de edil se ha producido previamente al nombramiento porque había una incompatibilidad legal”, señaló Johnson, que no quiso valorar la imputación que arrastra el elegido en el caso Brugal.

“Estamos seguros de que su nombramiento redundará en beneficios para la ciudad de Alicante”, señaló la consejera portavoz eludiendo en todo momento el escándalo que salpica al expresidente de la Diputación de Alicante. “Solo valoramos su gestión, que en nuestra opinión será muy eficaz y eficiente”, remachó Lola Johnson.

El nombramiento de José Joaquín Ripoll como nuevo presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante permite al PP regional avanzar en la pacificación del partido en la provincia. El otorgamiento del cargo cuenta con la autorización de la dirección nacional del PP y es el mismo puesto que le ofreció la regional antes de ser defenestrado como presidente de la Diputación de Alicante. La oferta para sacar a Ripoll del Ayuntamiento fue reiterada posteriormente por Alberto Fabra. El nuevo presidente regional le dejó claro que no había más margen y que le correspondía a él decidir el momento de aceptar la oferta. A la vista de la fecha elegida, es evidente que Ripoll ha apurado hasta el último momento.

La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, se limitó a calificar como “lógica” la renuncia de Ripoll al acta de concejal y manifestó su deseo de que desde ahora “la relación [con el puerto] siga siendo buena para beneficio de la ciudad”.

Mientras, la sustituta de Ripoll al frente de la Diputación, Luisa Pastor, calificó a ambos como “personas sensatas” y se mostró convencida de que “no habrá desencuentros”.

Aunque la presidencia del puerto se decide políticamente, Ripoll ya ha sido orillado casi por completo. Su estancia en la presidencia del PP alicantino se prorrogará un año más, el tiempo que queda para que se cumplan cuatro de su anterior elección, que ganó por cinco votos.

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