China pide “diálogo” y “negociación” ante la escalada bélica de Putin en Ucrania

Pekín señala que deben “apoyarse todos los esfuerzos que conduzcan a la resolución pacífica de la crisis”

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, a la izquierda, junto a su homólogo chino, Xi Jinping, durante la cumbre de la Organización de Seguridad de Shanghái, en Samarcanda (Uzbekistán), el viernes pasado.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, a la izquierda, junto a su homólogo chino, Xi Jinping, durante la cumbre de la Organización de Seguridad de Shanghái, en Samarcanda (Uzbekistán), el viernes pasado.Sergei Bobylev (AP)

China ha reclamado este miércoles “diálogo” entre las partes para resolver “la crisis [de Ucrania] pacíficamente”. “Hacemos un llamamiento a las partes implicadas para que resuelvan la cuestión mediante el diálogo y la negociación”, ha asegurado Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, en una comparecencia rutinaria, pero atravesada por la escalada bélica de la guerra en Europa.

Ante las palabras del presidente de Rusia, Vladímir Putin, que ha anunciado este miércoles que utilizará “todos los medios” a su alcance para defender la integridad territorial de su país, y ha ordenado la movilización parcial de 300.000 reservistas con experiencia militar para frenar el contraataque de las filas ucranias, Pekín ha reclamado una solución “que tenga en cuenta las legítimas preocupaciones de seguridad de todas las partes” y ha pedido a la comunidad internacional que “cree las condiciones y el espacio para ello”.

La postura del gigante asiático no ha cambiado, “es coherente y clara”, ha añadido el portavoz, que ha replicado con casi idénticas palabras al anuncio de referendos para unirse a Rusia de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk. “Creemos que todos los países merecen que se respete su soberanía e integridad territorial”, ha continuado, “que deben observarse los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, que deben tomarse en serio las legítimas preocupaciones de seguridad de cualquier país y que deben apoyarse todos los esfuerzos que conduzcan a la resolución pacífica de la crisis”.

Pekín mantiene desde el inicio de la guerra una calculada distancia con Moscú, sin dar apoyo bélico o material a Rusia, y sin sortear la batería de represalias occidentales contra el régimen de Putin. Pero a la vez, sin condenar la invasión ni mencionar la existencia de una “guerra”: por lo general lo denomina “crisis” o incluso “la cuestión”, palabras que ha empleado el portavoz este miércoles.

Ambiguo equilibrio escorado hacia Moscú

Este ambiguo equilibrio escorado hacia Rusia se sostiene en gran medida por la amistad “sin límites” entre ambos países que rubricaron el presidente de China, Xi Jinping, y su homólogo ruso, durante un encuentro en Pekín, 20 días antes de que Moscú ordenara a sus soldados entrar en Ucrania.

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Al poco de estallar la guerra, China se abstuvo de votar en la Asamblea General de la ONU una resolución de condena de la invasión que instaba a Moscú a retirarse inmediatamente y sin condiciones del país vecino. La iniciativa, no vinculante, salió con 141 votos a favor, cinco en contra (Bielorrusia, Corea del Norte, Eritrea, Rusia y Siria) y 35 abstenciones, entre ellas la de los dos gigantes asiáticos, China y la India.

La semana pasada, sin embargo, se abrió una grieta entre los dos países, cuando Putin reconoció por primera vez las “preocupaciones” de China sobre Ucrania. “Comprendemos vuestras preguntas y preocupaciones”, dijo ante Xi durante un encuentro en Samarcanda (Uzbekistán), en su primer cara a cara desde el estallido de la guerra. Las palabras del mandatario ruso por primera vez dejaron entrever la inquietud de Pekín por la contienda. El presidente chino, en cambio, no se refirió a Ucrania en toda la entrevista, según la lectura oficial facilitada por Pekín.

El Ministerio de Exteriores de este país, que esculpe la posición de China en asuntos internacionales a través de comparecencias diarias de sus portavoces, apenas se ha movido del guion desde la invasión. Cada vez que es interrogado sobre Rusia y Ucrania, responde que su postura sigue siendo “coherente”. Lo hizo en marzo: “Lo más urgente es que todas las partes cesen el fuego y pongan fin a los combates lo antes posible”. También en agosto: “Instamos a las partes implicadas a que cesen las hostilidades mediante el diálogo y la negociación”.

Y de nuevo la semana pasada, antes del careo entre Putin y Xi: “Hacemos un llamamiento a las partes implicadas para que lleven a cabo un alto el fuego mediante el diálogo y la negociación y encuentren una forma de dar cabida a las legítimas preocupaciones de seguridad de todas las partes implicadas lo antes posible. Asimismo, esperamos que la comunidad internacional cree las condiciones y el espacio para ello”. Una postura, reiteró una vez más la portavoz Mao Ning, “coherente”.

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Sobre la firma

Guillermo Abril

Es corresponsal en Pekín. Previamente ha estado destinado en Bruselas, donde ha seguido la actualidad europea, y ha escrito durante más de una década reportajes de gran formato en ‘El País Semanal’, lo que le ha llevado a viajar por numerosos países y zonas de conflicto, como Siria y Libia. Es autor, entre otros, del ensayo ‘Los irrelevantes’.

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