La Fiscalía francesa pide cadena perpetua para los principales acusados de los atentados de París de 2015

El ataque, el más grave sufrido en Francia, causó en la capital 130 muertos y más de 400 heridos

Los abogados y el público abandonan el 10 de junio la sala en la que se juzga a los acusados de organizar los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París, en los que murieron 130 personas y hubo más de 400 heridos.
Los abogados y el público abandonan el 10 de junio la sala en la que se juzga a los acusados de organizar los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París, en los que murieron 130 personas y hubo más de 400 heridos.CHRISTOPHE PETIT TESSON (EFE)

La Fiscalía francesa ha pedido cárcel permanente para los principales acusados por la oleada de atentados terroristas que el 13 de noviembre de 2015 provocó 130 muertos y más de 400 heridos en París. Ha sido el ataque más grave sufrido en el país ―y uno de los peores de Europa― y sumió a la capital francesa en el pánico y el terror. Fueron objetivo de los terroristas la sala Bataclán, donde murieron 90 personas, el Estadio de Francia, así como varias calles del centro de París. De ahí que los franceses le hayan dado al proceso el sobrenombre de “juicio del siglo”.

Tras nueve meses de sesiones, y más de cinco años de instrucción, el ministerio público ha pedido diferentes penas para la veintena de acusados. Para los cinco que considera que tienen mayor responsabilidad, la Fiscalía reclama prisión de por vida. Para todos ellos, la Justicia pide aplicar exigentes periodos de seguridad de más de 20 años. El periodo de seguridad es el tiempo mínimo que el condenado debe pasar preso antes de poder recibir cualquier tipo de atenuante penal. Ante la gravedad del caso, también se ha planteado aplicar un mecanismo de revisión de la duración de esos periodos.

Los considerados máximos responsables son Salah Abdeslam (Bruselas, 31 años), único superviviente de los comandos y para el que reclama, además, que no haya libertad condicional; Mohamed Abrini, considerado cómplice; o Mohamed Bakkali, ya condenado a 25 años por haber ejercido en 2015 de chófer de los yihadistas que intentaron sin éxito atacar un tren que realizaba el trayecto entre Ámsterdam y París.

También quieren que se aplique la máxima prisión posible para Sofien Ayari (Tunez, 29 años) y Osama Krayem (Suecia, 24 años). Ambos formaban parte de una célula yihadista instalada en Bruselas, vinculada con los ataques de París. Ese grupo atentó en 2016 contra el aeropuerto y la red de metro de la capital belga, dejando una treintena de muertos. Krayem acompañó a uno de los terroristas suicidas que atacaron Bruselas, según las cámaras de seguridad, y también fue visto con Abdeslam en un control de carreteras en Alemania. Además, la Fiscalía solicitó reclusión perpetua para otros cinco acusados ausentes del proceso porque se sospecha que murieron en Siria, combatiendo en las filas islamistas.

En el arranque del proceso, Abdeslam, nacido en Bélgica, aunque también tiene la nacionalidad francesa, se proclamó “combatiente de Estado Islámico”. También afirmó que decidió no detonar el cinturón con explosivos que portaba, aunque en un primer momento dijo que no funcionó el mecanismo. Luego declaró que mintió “por vergüenza”. Hasta los atentados de París, el bagaje criminal del hombre consistía en pequeños delitos con multas y leves condenas de cárcel. “A pesar de sus palabras, a pesar de sus lágrimas, Salah Abdeslam se mantuvo fiel a su ideología hasta el final, incapaz de expresar el más mínimo arrepentimiento”, ha dicho la abogada Camille Hennetier al medio francés Ouest France. Contra la otra decena de implicados en el ataque, la Fiscalía ha pedido también penas de cárcel, pero menores: de entre cinco y 30 años.

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