EE UU, Reino Unido y Australia forjan una alianza estratégica contra China en el Pacífico

Canberra sustituirá sus anticuados submarinos por otros de propulsión nuclear con la ayuda de Washington y Londres, en detrimento de Francia

Joe Biden y Boris Johnson anuncian la iniciativa estratégica conjunta con Australia, este miércoles.
Joe Biden y Boris Johnson anuncian la iniciativa estratégica conjunta con Australia, este miércoles.Oliver Contreras / POOL (EFE)

El juego de equilibrios regionales y globales en torno a China se ha reconfigurado este miércoles con un importante anuncio: un partenariado de seguridad estratégica de EE UU, Reino Unido y Australia, para defender de manera conjunta sus intereses en la zona del Indo-Pacífico y frenar la ambición expansionista de Pekín. La alianza permitirá a Australia dotarse de submarinos de propulsión nuclear, en detrimento de un programa multimillonario, de tecnología francesa, que tenía previsto sustituir sus submarinos de clase Collins, de dos décadas de antigüedad, por un tipo más adecuado para un entorno estratégico “cambiante”.

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La Casa Blanca había informado este miércoles de que el presidente Joe Biden anunciaría una “iniciativa de seguridad nacional”, sin especificar, a primera hora de la tarde. Johnson tenía previsto hacer lo mismo en un mensaje televisado. En un comunicado conjunto, Biden, el primer ministro británico, Boris Johnson, y el australiano, Scott Morrison, informaron: “Guiados por el compromiso compartido con el orden internacional basado en reglas [una alusión a la impunidad de China], resolvemos profundizar en la cooperación diplomática, de seguridad y de defensa en la región del Indo-Pacífico, para enfrentar los desafíos del siglo XXI, para lo que anunciamos la creación de AUKUS”, acrónimo de Australia, Reino Unido (UK, en sus siglas inglesas) y EE UU.

Aukus permitirá a los tres países “una integración más profunda de la ciencia, la tecnología, las bases industriales y las cadenas de suministro relacionadas con la seguridad y la defensa”. “Por nuestra tradición común como democracias marítimas, [EE UU y Reino Unido] nos comprometemos a apoyar a Australia en la adquisición de submarinos de propulsión nuclear para la Royal Australian Navy”, de manera que la dotación pueda hacerse efectiva en un plazo de 18 meses, reza el comunicado.

El anuncio es la punta de lanza de una creciente cooperación en la región, abanderada por Washington, con el objetivo declarado de frenar el expansionismo chino y su pujanza comercial y estratégica (por ejemplo, en Afganistán). El próximo 24 de septiembre, Biden recibirá en la Casa Blanca a los primeros ministros del Quad, nombre que recibe el grupo Diálogo Cuadrilateral, recientemente formado: India, Japón, Australia y EE UU. No es una casualidad la reciente visita oficial de la vicepresidenta Kamala Harris al sudeste asiático; tampoco las giras de responsables del Departamento de Estado y de Defensa.

Desde el primer día de su mandato, el objetivo de Biden ha sido reforzar las alianzas estratégicas frente a China, para lo que la región indopacífica y muy en concreto el mar de la China Meridional constituyen una prioridad. Como parte del pacto —un varapalo a la poderosa industria de la defensa francesa, pero también a la Unión Europea en su conjunto—, Londres y Washington compartirán sus conocimientos sobre infraestructuras de defensa nuclear, según fuentes anónimas de la Casa Blanca y el Congreso citadas por Politico.

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En 2016, Canberra suscribió con la compañía francesa Naval Group, uno de los principales constructores navales de Europa, un contrato por valor de 40.000 millones de dólares para sustituir su anticuada flota de submarinos, informa la agencia Reuters. El desarrollo del encargo había sufrido no obstante numerosos retrasos por la insistencia de Canberra en que la mayor parte de los componentes utilizados en la construcción, así como el grueso de la manufactura, fueran locales.

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