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El asesinato de una activista dispara la alerta por la violencia en Ciudad de México

El cuerpo de Cristina Vázquez, de 50 años, fue hallado en su departamento con señales de violencia. Ella se oponía a desarrollos urbanísticos en la capitalina colonia Condesa

Vista del Parque España, en la colonia Condesa de la Ciudad de México.
Vista del Parque España, en la colonia Condesa de la Ciudad de México. CUARTOSCURO

Los vecinos de la calle Cholula 140 de la colonia Hipódromo Condesa, de Ciudad de México, están consternados por el asesinato de Cristina Vázquez, una mujer de 50 años reconocida en la localidad por oponerse a proyectos inmobiliarios que violentan y amenazan las normas de construcción y usos del suelo y que podrían romper el trazado urbano de una de las colonias más tradicionales de la capital mexicana, que en los últimos años ha sido sometida a un intenso proceso de gentrificación, con la construcción de nuevos edificios de condominios y el aumento de zonas comerciales, bares y restaurantes, pero que también ha sufrido el incremento de la violencia.

El cuerpo de Vázquez fue hallado el lunes, después de que los vecinos de su edificio avisaran a la Policía por olores fétidos. Oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) se trasladaron hasta el tercer piso del inmueble, donde encontraron con señales de violencia el cuerpo de la activista. Vecinos que pudieron acceder al inmueble dijeron que todo estaba en orden en la vivienda, por lo que descartan que se tratara de un asalto. Los peritos forenses realizan los exámenes pertinentes para determinar las causas de muerte de Vázquez, mientras que la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México informó de que abrió un protocolo de feminicidio y un expediente por delito de homicidio, pero que también realiza investigaciones relacionadas al activismo de Vázquez.

La mujer —que trabajaba en un hotel capitalino— formaba parte del Comité Fundador de la Asociación de Residentes del Hipódromo y desde su trabajo como activista había denunciado ante las autoridades el aumento de la violencia en su barrio, el narcomenudeo, asaltos, así como una mayor presencia de vendedores ambulantes. También se oponía a proyectos de infraestructura que violentaban las normas de construcción, entre ellos un edificio de apartamentos construido en la calle Baja California 370, justo al lado del edificio que ella habitaba. El inmueble sobrepasaba la altura permitida en esta zona de la ciudad, por lo que representaba, además, un riesgo para este barrio capitalino que fue fuertemente golpeado por el terremoto que sacudió a la ciudad en 2017.

“Nosotros defendemos el uso del suelo en la colonia, que por sus construcciones del siglo pasado tiene un gran valor patrimonial para la ciudad. Las normas especifican que las construcciones deben de estar entre los nueve, 15 y hasta 24 metros para proteger la calidad de vida en la colonia”, explica a EL PAÍS el también activista Rafael Guameros, del comité de vecinos y compañero de Cristina en su cruzada por proteger la localidad. Guameros dijo que lograron que las autoridades capitalinas detuvieran la construcción del edificio de departamentos y clausuraran el inmueble, pero afirma que los trabajadores de la obra violentaron los sellos y continuaron la construcción, hasta llegar a 15 pisos, con dos departamentos por piso, a un costo, dice el activista, de 10 millones de pesos por vivienda (unos 526 000 dólares). “Hicimos ruedas de prensa y logramos que las autoridades actuaran. Hace un año y medio logramos que se autorizara la demolición, pero el dueño [del inmueble] se amparó alegando violación del debido proceso por parte de las autoridades. Aquí hubo mucha corrupción”, agrega Guameros.

Los vecinos aseguran que mientras estuvo clausurado el edificio fue ocupado por “gente de la calle”, además de ser utilizado por “delincuentes” para esconder objetos robados. La disputa por el inmueble hizo que los vecinos recibieran “amenazas de muerte por dañar a muchas personas, a empresarios”, asegura el activista. Los habitantes de Hipódromo Condesa perdieron contacto con Cristina Vázquez el pasado miércoles. Guameros dice que esa noche las vecinas del piso de abajo del de Vázquez escucharon gritos de auxilio, por lo que llamaron a la línea 060 de las autoridades de Ciudad de México para solicitar ayuda, pero estas no llegaron.

Los homicidios alcanzaron su máximo nivel histórico en México durante el primer trimestre de 2019, al registrarse 8.493 asesinatos, 9,6% más que el mismo periodo de 2018, según las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad. Entre enero y febrero pasados, el porcentaje de homicidios aumentó en un 46% en la Ciudad de México, cuyos vecinos han seguido consternados historias de robos con violencia extrema, secuestros y asesinatos incluso de estudiantes universitarios, como el ocurrido con el estudiante de 22 años Norberto Ronquillo, secuestrado y asesinado después de que su familia pagara un rescate. Ahora los vecinos de la colonia Condesa exigen que la investigación en el caso de Cristina Vázquez se desarrolle de forma profesional y el crimen sea esclarecido. “Las vecinas lloran al imaginarse todo lo que sufrió Cristina. No queremos que su asesinato sea una cifra más que pase a formar parte de las estadísticas del Gobierno de la Ciudad de México. No lo vamos a permitir”, asegura el activista Guameros.

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