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“No hay agua potable, electricidad, colegios, ni sanidad; es una auténtica catástrofe”

Luis López, médico español en Mozambique, advierte del riesgo de brotes de cólera y tifus en las próximas semanas tras el paso del ciclón Idai

Varias personas cargan bidones para buscar agua en Praia Nova Village, un barrio en Beira, Mozambique. En vídeo, crisis humanitaria en Mozambique.

“Esto es una catástrofe humanitaria en toda regla y la cifra oficial de muertos irá aumentando a medida que se acceda a las zonas a las que no se ha podido llegar”. Así resume Luis López Rivero, médico grancanario que se encuentra en Mozambique las consecuencias del paso del ciclón Idai por este país. “Hay zonas donde no hay agua potable ni electricidad, hay muchas carreteras cortadas, no funcionan los transportes, los colegios están cerrados, la comunicación es ocasional y deficiente, el precio de los alimentos ha subido un 600% y los servicios sanitarios han colapsado”, añade.

Las cifras de la magnitud de esta tragedia se quedan obsoletas en cuestión de horas. Este viernes ya había aumentado a casi medio millar la cantidad oficial de fallecidos en los tres países afectados, Mozambique, Zimbabue y Malaui. Además, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) informó mediante un comunicado de que tiene ya registrados más de 200 desaparecidos aunque advirtió de que “este número es probable que aumente de forma significativa una vez se restablezcan los servicios en muchas comunidades sin electricidad y acceso a internet". Se calcula que hay 1.8 millones de personas afectadas.

Luis López Rivero, director de Cooperación Internacional del Servicio Canario de Salud, asegura que es ahora, una semana después del impacto del ciclón Idai contra el sudeste africano, cuando está empezando a llegar la ayuda humanitaria básica. Sin embargo, el reparto está generando escenas de caos en algunas localidades, según France Press. En Dondo, en el centro de Mozambique, cientos de personas trataban de acceder a raciones de comida repartidas por el Programa Mundial de Alimentos pero no había para todos.

Lola Castro, directora regional de África austral del Programa Mundial de Alimentos (PMA), ha explicado en una llamada telefónica que es prioridad proveer a la población de alimentos y agua que se pueda beber. “El aeropuerto y el puerto de Beira ya están en funcionamiento. La PMA ha establecido ya un puente aéreo entre esta ciudad y Chimoio, por lo que los últimos dos días ya se han podido llevar alimentos, agua embotellada y provisiones. Pero es una escasez que va a durar meses”, ha agregado Castro.

Mientras continúan los trabajos de rescate en aquellas zonas a las que se puede acceder, numerosas localidades de Mozambique y Zimbabue continúan incomunicadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido del alto riesgo de que se produzcan epidemias de enfermedades infecciosas como cólera, tifus o sarampión en todo el sudeste africano, especialmente en Mozambique.

"Nos estamos preparando para ver la aparición de enfermedades que se transmiten por el agua, como la diarrea y el cólera", dijo el portavoz de la institución, Christian Lindmeier, según informa Efe.  Lindmeier sostuvo que las condiciones en los albergues temporales donde se cobijan los damnificados son muy precarias, sin o poco acceso a servicios de saneamiento básico y a agua potable, lo que multiplica las posibilidades de que aparezcan casos de cólera y de otras enfermedades.

Beira, la segunda ciudad de Mozambique, está parcialmente arrasada. El hospital de esta localidad ha quedado prácticamente inutilizado. La Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), para la que este país es prioritario, estudia destinar una inversión de urgencia para su puesta en funcionamiento. “Sólo quedan allí los pacientes urgentes y que no se pueden mover y para ellos se ha puesto en marcha un generador”, relata López Rivero.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido del alto riesgo de que se produzcan epidemias de enfermedades infecciosas como cólera, tifus o sarampión. “No hay acceso a agua potable y eso está directamente relacionado con el tema de salud”, dijo la doctora Carina Perotti de Médicos Sin Fronteras (MSF) vía telefónica desde Beira. “En los alrededores el agua está completamente estancada y eso puede intensificar el contagio distintas enfermedades como la malaria o el cólera que son de por sí un problema en Mozambique”, agregó la doctora de MSF.

Distintas organizaciones internacionales y no gubernamentales como OMS, MSF, Save The Children y Oxfam concuerdan en que tanto el estancamiento como la potabilización del vital líquido son el mayor riesgo y prioridad tras la emergencia. La Unicef informó a través de su página web que concentran sus esfuerzos en repartir tabletas purificadoras de agua.

“Nos preocupa sobre todo el cólera, el tifus y las enfermedades asociadas. El manejo de los cadáveres que irán apareciendo será problemático y sin duda contribuirá a agravar aún más la situación”, añade desde Mozambique López Rivero, quien también pone el acento en la atención de enfermedades crónicas. “El VIH tiene una alta incidencia en esta región y en este momento los enfermos de Beira no están recibiendo tratamiento salvo aquellos que tienen mucho dinero. El almacén del hospital se inundó y quedan pocas medicinas en manos de alguna farmacia privada que la está vendiendo muy por encima de su precio normal”, explica. “Vamos a necesitar también mucho antibiótico y mucho suero y, a medio plazo, muchas manos para ayudar”, remata el médico español.

España ha ofrecido al Gobierno de Mozambique el hospital y equipo humano de Start (Spanish Technical Aid Response Team), cuya intervención se ha aprobado. Está previsto que la semana que viene este hospital móvil preparado para atender a 200 personas y realizar siete cirugías mayores y 15 menores al día, que pesa 30 toneladas y ocupa empaquetado 200 metros cúbicos, sea cargado en dos aviones rumbo al país africano. Paralelamente, 43 sanitarios del sistema público de salud español y 12 personas encargadas de la logística y coordinación técnica se desplazarán al país para atender las necesidades sanitarias de la población. Es la primera vez que se despliega este dispositivo, que fue certificado por la Organización Mundial de la Salud el pasado verano.

La Cruz Roja española ha informado que el sábado se enviará desde Madrid a Beira una unidad de respuesta de emergencia. Este dispositivo es capaz de suministrar 225.000 litros de agua limpia. También viajarán 300 bidones y seis delegados expertos en purificación. Íñigo Vila, responsable de la unidad de emergencias de Cruz Roja Española, ha dicho que la ayuda podrá abastecer al día de agua a más de 15.000 personas y así evitar enfermedades.

El alcalde de Dondo, José Macuisa, manifestó que “todas nuestras casas han sido destruidas y no tenemos nada para reconstruirlas”. “Estamos empezando de cero”, ha dicho el alcalde de Beira, Daviz Simango, a AFP, “nuestra población ha sufrido mucho, nos preocupa la cantidad de casas que han quedado en ruinas, van a hacer falta meses para restablecer la electricidad por completo aunque espero que algunos barrios la tengan desde la próxima semana”. Ante la magnitud de la tragedia está previsto celebrar una conferencia de donantes el próximo 11 de abril en esta ciudad.

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