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La política tradicional trata de frenar a Thelma Aldana, la ‘fiscal de hierro’ de la justicia guatemalteca

La candidata a suceder a Jimmy Morales en la presidencia del país centroamericano asegura que la campaña en su contra está basada en el miedo de los corruptos a enfrentar responsabilidades

Thelma Aldana, el domingo, en la puesta de largo de su candidatura.
Thelma Aldana, el domingo, en la puesta de largo de su candidatura. AFP

El arranque de la campaña para elegir al sucesor de Jimmy Morales en la presidencia de Guatemala se ha caracterizado, hasta el momento, por el empeño de los políticos tradicionales en impedir la candidatura de la ex fiscal general, Thelma Aldana, quien —con la colaboración de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig)— logró encarcelar al expresidente Otto Pérez, a su poderosa ex vicepresidenta, Roxana Baldetti, y a la práctica totalidad del gabinete del Partido Patriota, así como de quienes lo sucedieron en el poder: Álvaro Colom (hoy en prisión domiciliaria) y varios de sus ministros.

Nada más anunciarse la posibilidad de su candidatura, empezó una campaña negra promovida por el "pacto de corruptos", como se conoce sarcásticamente al grupo de políticos implicados en una pléyade de delitos y que pretenden eludir la justicia. El objetivo es poner trabas a las aspiraciones de Aldana con distintas acusaciones que cuestionan su integridad. La exfiscal, de 63 años, fue presidenta de la Corte Suprema de Justicia en 2011 y fue escogida por Otto Pérez para dirigir el Ministerio Público entre 2014 y 2018, sin sospechar que la fiscal haría valer la ley por encima de compadrazgos o presuntos favores.

El gesto le valió simpatías, hasta el punto de aglutinar, en torno a su figura, a grades sectores de la población desencantados de la política tradicional y que, en cosa de meses lograron formar un partido político, Semilla, libre de figuras que pudieran vincularse a casos de corrupción. Este domingo, Thelma Aldana fue proclamada como su candidata presidencial, pero todavía no ha sido inscrita ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Menos de 24 horas después ser proclamada su candidatura, la Fiscalía de Delitos Administrativos solicitó la comparecencia de la exfiscal para declarar sobre una supuesta contratación ilegal mientras ejercía como jefa del Ministerio Público. Nadie en la Fiscalía ha querido dar detalles sobre el caso.

“El único fin del pacto de corruptos es evitar mi participación. Simplemente tienen miedo a responder por sus tropelías. Eso es todo”, dice la candidata en declaraciones a EL PAÍS, que ve detrás del boicot el miedo de los políticos tradicionales. La jurista mantiene su intención de formalizar esta misma semana su inscripción oficial para la cita electoral del próximo 16 de junio. “No hay forma de que mi candidatura pueda ser anulada: todo está en orden. Lo que tienen es temor a que participe, pero prevalecerá el derecho a la libre participación”, añade.

Según Aldana, en las elecciones de dentro de tres meses los guatemaltecos deberán escoger entre la gente decente y los corruptos que mantienen secuestrado el Estado. “A eso se reduce esta campaña electoral. Estamos los que siempre hemos luchado contra la corrupción contra los que se benefician de ella. También deberemos luchar muy fuertemente en contra de la pobreza, fruto, precisamente, de la podredumbre”, cierra.

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