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La ONU: “Los palestinos se enfrentan a la crisis más grave desde 1948”

Naciones Unidas hace un desesperado llamamiento a los donantes internacionales para recaudar fondos para cerca de medio millón de palestinos sirios

Refugiados palestinos esperan el reparto de alimentos en el campo de Yarmuk, al sur de Damasco (Siria), durante la guerra siria en 2014.
Refugiados palestinos esperan el reparto de alimentos en el campo de Yarmuk, al sur de Damasco (Siria), durante la guerra siria en 2014.

La ONU ha lanzado este miércoles una campaña de emergencia con el objetivo de recaudar los 409 millones de dólares (328 millones de euros) solicitados para asistir a los cerca de medio millón de palestinos sirios. Este miércoles en Beirut y el día anterior en Ginebra, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés) ha hecho un desesperado llamamiento bajo el lema “La dignidad no tiene precio”. Con esta campaña pretende atraer nuevos donantes que suplan el vacío dejado por los recortes anunciados por Washington, el principal donante que en 2017 aportó el 60% de los fondos destinados a los palestinos sirios.

“Los palestinos se enfrentan a la crisis más grave vivida desde 1948”, han sido este miércoles las palabras de Mohamed Abdi Adar, director de UNRWA en Siria, durante una conferencia de prensa en Beirut. “El próximo mes de marzo alcanzaremos un punto crítico si no obtenemos los fondos”, ha acotado. UNRWA arrastra una crisis financiera crónica agravada en el último lustro al verse obligada a competir por una ayudas internacionales limitadas y hoy destinadas en gran parte a hacer frente a la crisis de los refugiados sirios.

“Imponer más recortes sobre la ayuda a unas gentes resentidas por el abandono internacional puede fomentar la radicalización y convertir a los refugiados palestinos en un foco de inestabilidad en una región ya de por sí inestable”, ha advertido Adar desde Líbano, país que acoge a 1.5 millones de refugiados sirios (lo que cuenta por el 25% de la población total) y donde las tensiones con la población de acogida son una realidad.

La ONU contabiliza 438.000 refugiados palestinos en Siria, de los cuales el 56% ha sido desplazado internamente en el país. “En la era de preguerra tan solo el 7% de los refugiados palestinos sirios estaba en situación de riesgo, mientras que hoy lo está el 95%”, ha recalcado Adar. Unas necesidades que se han correspondido con una mayor financiación para los palestinos de Siria que ha pasado de los 39 millones de euros solicitados en 2012 a los 160 recaudados en 2017. “El 50% se destinará a ayudas en efectivo para que las familias puedan hacer frente a alquileres y gastos básicos”, ha precisado Claudio Cordone, director de UNRWA en Líbano.

La mayoría de los palestinos ha sido desplazada del campo de refugiados de Yarmuk, en la periferia sur damascena, cuando en 2013 se desbordó la guerra. En esta barriada tan solo han permanecido 6.300 de los 150.000 palestinos sirios que la habitaban antes del estallido de la guerra, en marzo de 2011.

Ahmed Al Saadi, de 18 años, es uno de los desplazados y ha sido invitado a compartir su periplo ante la prensa. “En Siria éramos personas, aquí somos medias personas”, cuenta Al Saadi en referencia a una legislación libanesa que prohíbe a los palestinos ejercer hasta 70 profesiones liberales. Cursando primero de ingeniería electrónica, este joven es uno de los pocos palestinos que cursa estudios universitarios. Por las mañanas asiste a clase y por las tardes trabaja como camarero para poder contribuir a los gastos de la familia. A diferencia de los refugiados palestinos de Líbano, los llegados de Siria reciben una ayuda mensual de 100 euros por familia a los que se suman otros 27 euros por miembro.

“Vivimos tres familias en un piso. Concentrarse en el estudio es difícil”, relata el joven. En su nuevo hogar comparten morada varias generaciones. Su abuela huyó de Palestina en 1948 para asentarse en Siria. Nacido en Damasco, Al Saadi se convirtió en doble refugiado hace cinco años. No quiere regresar a Siria hasta que termine la guerra, para evitar ser llamado a integrar la rama del Ejército regular sirio en la que sirven los palestinos del país.

En Líbano, la progresiva reducción de las ayudas en materia de salud, educación, así como monetarias ha provocado el deterioro de la calidad de estos servicios con la saturación de tanto los hospitales como las aulas de los 11 campos de refugiados. En 2017, la ONU tan solo obtuvo el 63% de los fondos necesarios para asistir a los 174.000 palestinos que habitan el país. A ellos se suman otros 36.000 llegados de Siria durante los seis años de guerra. Unos 17.000 han buscado refugio en Jordania.

Al menos 3.000 palestinos sirios han muerto en un conflicto que se ha cobrado más de 320.000 vidas, un tercio de ellas civiles. La mitad de los 23 millones de sirios de preguerra ha abandonado sus hogares huyendo de la violencia. Seis millones han sido internamente desplazados y cinco han buscado refugio en los países vecinos y en Europa.

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