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“Voté a Trump con muchas reservas, por lealtad republicana”

Al Cárdenas, uno de los republicanos latinos más influyentes de EE UU, analiza el panorama político de su país

Al Cárdenas en 2013.
Al Cárdenas en 2013. CORDON PRESS

Nieto e hijo de ejecutivos cubanos de antes de la revolución, exiliado en 1960, Al Cárdenas (La Habana, 1948) es uno de los republicanos latinos más influyentes de Estados Unidos. Trabajó en las administraciones de Ronald Reagan y George Bush padre y fue presidente del Partido Republicano en Florida. Desde las alturas de la oficina en Miami de Squire Patton Boggs, la firma de abogados para la que dirige los asuntos de América Latina, analiza el panorama político de su país.

Pregunta. ¿Finalmente votó?

Respuesta. Sí, y voté por Donald Trump, aunque con muchas reservas. Primero, por lealtad al Partido Republicano. Y segundo, porque estaba convencido de que Hillary Clinton iba a ganar las elecciones.

P. ¿Qué reservas tenía?

R. Nuestro país está pasando una auténtica crisis cívica y pensaba que su dialéctica era demasiado divisiva, que estaba exacerbando el problema. Además me parecía que su comportamiento no estaba a la altura de la dignidad que implica el puesto más importante del mundo.

P. ¿Cómo reaccionó la noche de su victoria?

"Estaba convencido de que Hillary Clinton iba a ganar las elecciones"

R. Yo llevaba desde las cuatro de la tarde en un panel de analistas en un canal de televisión y dábamos por hecho que ganaría Clinton. Lo único que discutíamos era qué partido tendría mayoría en el Senado. Entonces empezamos a ver algunos resultados y nos dimos cuenta de que estaba pasando algo inesperado. Y pasó.

P. ¿Trump le causa temor?

R. Preocupación. Temor todavía no. Pero mi preocupación se ha visto reducida por varios nombramientos sabios que ha hecho. En Defensa, en el Tesoro y en la Secretaría de Estado. Si miras el expediente de esas tres personas pensarías que los nombramientos los ha hecho Reagan y te sentirías bien a gusto.

P. ¿Podría comparar a Reagan con Trump?

R. Con Reagan podías pronosticar con un 100% de certidumbre su respuesta a los problemas. Con Trump no.

P. ¿Echa de menos a su viejo partido?

R. Sí, porque conocía su rumbo.

P. ¿Qué nombramientos le han gustado menos?

R. Me crean dudas la de Stephen Bannon como consejero en la Casa Blanca y la de Jeff Sessions como Fiscal General. Son gente inteligente, pero uno se pregunta qué opinarán sobre temas como derechos humanos o migración.

"Creo que dentro de su corazón, Putin lleva un conquistador"

P.  Ambos han sido tachados de racistas.

R. Yo creo que hay diferencia entre racismo y nacionalismo. El racismo es tener perjuicios hacia otros que no son como tú y el nacionalismo es no sentirse cómodo con otros no porque pienses que son inferiores sino porque son diferentes. Esto último se está viendo también en Europa. Son dudas culturales. Por lo demás, creo que es un poco tarde para el nacionalismo. El americano de ascendencia europea en 20 años será menos del 50% del país. Cualquiera con buen juicio debería aceptar la realidad y contemplar la nueva América con actitud positiva.

P. ¿Y qué supone Trump en ese contexto?

R. Él visualizó la angustia.

P. ¿El populismo es una amenaza para EE UU?

R. Es una realidad. También en Europa o en Japón. Nuestro futuro dependerá de cómo repensemos esta situación.

P. ¿Le inquieta la intromisión de Rusia en las elecciones?

R. Claro. Los peligros del mundo cibernético ya son mayores para la seguridad nacional que los de los armamentos nucleares.

P. ¿Cree que Putin puede ser un buen aliado de su país?

R. Lo dudo mucho. Creo que dentro de su corazón lleva un conquistador, como lo fueron Alejandro El Grande, Stalin o Hitler.

P. ¿Tiene fundamento el temor a deportaciones masivas?

R. No se sabe. Trump tendrá una primera etapa centrada en asegurar la frontera y expulsar a los migrantes con registros criminales. La segunda etapa está por ver: podrían venir deportaciones masivas o soluciones más compasivas.

"Quisiera ver una apertura económica con respeto a los derechos humanos en Cuba"

P. ¿Trump frenará el deshielo con Cuba?

R. En esto también hay contrastes. Por un lado ha nombrado Secretario de Estado a un hombre conocido por encontrar soluciones en los lares más complicados del mundo trabajando para Exxon Mobil, lo que me llevaría a pensar que seguirán adelante con las relaciones económicas iniciadas por Obama. Pero por otro lado en su equipo de transición ha incluido gente de línea dura sobre Cuba.

P. ¿A usted qué le gustaría?

R. Quisiera ver una apertura económica con respeto a los derechos humanos.

P. ¿Obama no fue suficientemente exigente en lo segundo?

R. Sin duda alguna. No.