La Eurocámara apoya congelar el proceso de adhesión turca a la UE

El Parlamento vota mayoritariamente suspender el diálogo por el autoritarismo de Erdogan

El Parlamento Europeo, en Estrasburgo.EFE (reuters_live)

El Parlamento Europeo exige acabar con la ficción de que Turquía aún tiene opciones de integrarse en la UE. Los eurodiputados votaron mayoritariamente este jueves por congelar las negociaciones de adhesión, que Bruselas se comprometió a revitalizar tras el pacto migratorio con Ankara. Aunque no es vinculante, la resolución de la Eurocámara supone la mayor condena diplomática de la UE al retroceso del Estado de derecho en Turquía. El Gobierno de Erdogan resta valor a la votación, pero insta a Bruselas a definirse sobre la relación bilateral.

Es la primera vez que la Eurocámara, con una mayoría siempre partidaria de promover la candidatura turca a la UE, pide formalmente una pausa en el proceso. El camino ha sido laborioso porque algunos grupos consideraban el gesto demasiado atrevido. Pero el creciente autoritarismo del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha acabado por forjar una mayoría muy sólida a favor de la resolución, que obtuvo 479 votos a favor, 37 en contra y 107 abstenciones.

Salvo algunos desmarques individuales, seis grupos parlamentarios (populares, socialistas, liberales, la izquierda unitaria, los verdes y los conservadores británicos y polacos) la respaldaron. Solo se excluyeron de esta iniciativa los dos grupos en que se inscriben el Frente Nacional de Marine Le Pen y el UKIP de Nigel Farage.

Aunque es el Consejo Europeo —representa a los Estados miembros— el único que puede tomar la decisión, la idea, cuya paternidad se atribuyen socialistas, populares y liberales, tensa aún más las relaciones entre Bruselas y Ankara. “Las acciones del Gobierno alejan más a Turquía de su camino europeo”, constata la resolución.

El paso adelante de la Eurocámara se ha diseñado con pleno conocimiento del resto de instituciones. Fuentes parlamentarias aseguran que el asunto fue abordado en la última reunión que mantuvieron los líderes parlamentarios con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, la semana pasada. Salvo Austria, que sí aboga expresamente por congelar el diálogo, los países miembros prefieren dejar, de momento, esa mayor dureza al Parlamento y mantener vigente el proceso de adhesión. Lo contrario, justifican, solo daría alas a las invectivas de Erdogan hacia la UE.

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Tras la votación en Estrasburgo, el primer ministro turco, Binali Yildirim, afirmó que, para Turquía, “la decisión no tiene importancia”, pero instó a Bruselas a decir “qué visión tiene para Europa, si con Turquía o sin ella”. Más duro fue el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, quien tachó de “cobarde” la decisión y una “muestra de la debilidad de una Europa que se cierra sobre sí misma”. La lira turca, que durante los últimos meses se ha depreciado considerablemente, retrocedió el 1,6% respecto al euro.

También la principal formación de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), criticó la decisión europea. “En la situación en que se encuentra Turquía, esta decisión no ayuda a quienes luchamos por la democracia”, afirmó el vicepresidente de esta formación socialdemócrata, Öztürk Yilmaz.

Una pausa en el proceso

La resolución aprobada detalla los abusos registrados en Turquía desde el intento de golpe de Estado del pasado julio (arrestos indiscriminados, cierres de medios de comunicación, detención de líderes kurdos...) para pedir parar el proceso. El texto alega que el marco de adhesión permite suspender el diálogo “en caso de violación grave y persistente de los principios” de la UE.

Los eurodiputados recibieron el resultado de la votación con duras palabras. “Al continuar con la ilusión de las negociaciones de adhesión con un régimen cada vez más autoritario, la UE pierde credibilidad, engaña a sus ciudadanos y también traiciona a los ciudadanos turcos que miran a Europa como futuro”, señaló el líder de los liberales, Guy Verhofstadt, en un comunicado. “No podemos permanecer en silencio ante la crueldad de Erdogan”, añadió el socialdemócrata Gianni Pittella.

Turquía negocia entrar en la UE desde 2005, pero el proceso nunca ha avanzado. El acuerdo migratorio firmado entre Bruselas y Ankara en febrero incluía “revitalizar” las conversaciones.

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