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Un barrio de Argentina busca obtener el récord de ineficacia policial

Los vecinos de Tolosa vieron pasar 12 comisarios en 4 años y dicen ser únicos en el mundo

La comisaría señalada, la 6ª de La Plata. Ampliar foto
La comisaría señalada, la 6ª de La Plata.

La inseguridad en algunos barrios de Argentina se ha convertido en un mal que parece imposible de erradicar. Muchos vecinos, acostumbrados a tener que convivir con robos y agresiones prefieren tomárselo con humor, aunque los gestos no dejen de evidenciar una situación desesperante. Es el caso de la comunidad de Tolosa, una localidad contigua a la ciudad de La Plata (a 60 km de Buenos Aires), capital de la gigante Provincia de Buenos Aires. Se trata de gente bien dispuesta a la pelea. Allí también fue el epicentro de la gran inundación de 2013 que ocasionó 89 muertes e incontables pérdidas materiales. Tres años después, la baja de las aguas dejaron al descubierto una peligrosa corrupción.

La organización Guinnes World Records inscribió con el número 161101003929 la solicitud enviada por la asociación vecinal de Tolosa. Buscan entrar al famoso libro de las marcas por ser la localidad en la que menos duran los comisarios. En cifras, han tenido 12 jefes policiales en 4 años y el actual se jubila el año entrante. “No terminas de aprenderte el nombre que ya te lo cambian”, dice a EL PAÍS Damián, un hombre de 42 años que instaló una tienda de artículos de limpieza hace 3 meses y ya sufrió el primer robo: “Fue hace 15 días, cerca de las 13.30, paró una moto frente al local y bajó un pibe y me puso un arma en la cabeza. Se llevaron apenas 500 pesos (33 dólares), que era todo lo que tenía”.

El local de Damián, asaltado hace 15 días.
El local de Damián, asaltado hace 15 días.

“Les alcanza con eso porque una dosis de cocaína reducida en el barrio cuesta de 75 a 100 pesos (de 5 a 6,50 dólares). Tenemos un grave problema con la droga en el barrio”, resume Pablo Colo Pérez, el impulsor de la original idea, quien explica que “no vamos a ganar el Guinnes. Quisimos visualizar el problema que tenemos en la policía de la Provincia de Buenos Aires, porque la línea entre el delito y el combate del delito es absolutamente difusa”. Pérez conoce el paño dado que trabaja en la asesoría legislativa del parlamento platense, pero también porque lo sufrió en carne propia. “En mi caso particular tuve un episodio trágico de inseguridad. Mi papá se llamaba Oscar, era repartidor de artículos mayorista de kiosco y un día lo asaltaron y lo mataron en el barrio El Dique, a 1,5 km de Tolosa. El asesino era un adicto perdido que fue a juicio y sólo le dieron 8 años. Hoy está libre”.

El sol pega de lleno al mediodía en la comisaría 6ª, la única para más de 40.000 habitantes, la que no se encariña con ningún jefe. Como es costumbre en las dependencias de Provincia de Buenos Aires, el lugar también funciona como cárcel provisoria; entonces, las familias de los detenidos acuden a diario a dejar el almuerzo. A lo largo de la mañana aparecen allí los primeros vestigios de la noche anterior: un hombre se presenta a denunciar que le robaron dos ruedas de su auto, estacionado en la puerta de su casa. El semblante del barrio cambia por completo con el atardecer. De día, los caminos de empedrado y la pintoresca estética del ferrocarril ofrecen un ambiente agradable, a ritmo de pueblo. Pero cerca de las 6 de la tarde, los negocios comienzan a bajar sus persianas o no le abren a desconocidos.

Pablo Pérez, vecino de Tolosa e impulsor de la iniciativa.
Pablo Pérez, vecino de Tolosa e impulsor de la iniciativa.

Las asambleas de seguridad que organizan los vecinos desde 2008 ya son un encuentro de confraternidad. Mantienen contacto mediante dos grupos de WhatsApp, uno es social y se llama Reunion Vecinal y el otro, integrado por 70 familias, tiene un título por demás descriptivo, Alerta Vecino. “Atención: moto negra y campera roja”, “Cuidado, el que circula por calle 16 es conocido pero afana (roba)”. Son algunos de los mensajes que se leen allí. El robo con motos es el delito más común y en el grupo también se les hace el seguimiento una vez que asaltaron.

“Yo creo que lo que nos pasa es tragicómico, porque un comisario no alcanza a estar ni 4 meses en su cargo, en una localidad que ha sufrido mucho la cuestión de la inseguridad. El anterior comisario, Julio Sáenz, se encuentra procesado y con pedido de captura porque estaba relacionado con los sobres que se encontraron en la departamental La Plata”, en alusión al descubrimiento de 36 sobres con un total de $153.700 (10.000 dólares) en la Jefatura Departamental de La Plata, hecho que motivó que la gobernadora María Eugenia Vidal firme unos cuantos pases a retiro. “La mitad de los comisarios que tuvimos nosotros estuvo involucrada en ese sistema de recaudación de coimas (prebendas)”.

El resto de los jefes policiales de Tolosa fueron separados por diversos motivos. Uno estuvo implicado en un caso violación a los Derechos Humanos; otro, Wilfredo Wilca, se metió con un puntero político; a otros dos (Sebastián Velazquez y Marcelo Carrizo) los despidieron por ineficacia y hubo uno, Carlos Goyena, al cual echaron en plena plaza. “Estábamos en una reunión con el jefe de la Departamental en la plaza y se generó una discusión que fue subiendo de tono, hasta que ambos policías se apartaron y después nos comunicaron que acababan de despedirlo. Habíamos denunciado que le pedía dinero a los vecinos y comerciantes del barrio a cambio de protección”, Recuerda Pablo. Y finaliza: “Nosotros queremos que el vecino pueda acceder al legajo, la foja de servicio y la declaración patrimonial del comisario que entra. No puede ser que un comisario maneje un Audi A4, porque no le alcanza el sueldo para eso”.