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Votando a la contra desde el primer día

Los primeros en depositar su voto revelan que sus motivos son evitar que gane el otro candidato

Llevamos meses oyendo que Hillary Clinton y Donald Trump son los dos candidatos más impopulares que se recuerda en Estados Unidos. Nada de esperanza, nada de Yes we can. En las encuestas, el rechazo a uno de los dos candidatos parece ser la razón principal para tomar partido. Desde el lunes pasado, en 37 estados se puede votar en urna por anticipado. Y los que lo hacen, confirman que esta es una campaña donde la gente está contra algo, no a favor.

“He votado… no a Trump”, decía con una sonrisa Aleysha Taylor, afroamericana de 39 años, a las puertas de la biblioteca municipal de Garland, al este de Dallas, Texas. Por lo que ella ha percibido en su entorno, hay más ganas de votar que en otras elecciones porque “la gente quiere asegurarse de que no gana la persona equivocada”, aunque “no le guste todo de su candidato”. En este lugar de votación había el triple de gente que en los primeros días de 2012, según los voluntarios que lo atendían.

Cola para votar en Garland, Dallas, el pasado miércoles.
Cola para votar en Garland, Dallas, el pasado miércoles.

Zoila Torres, costarricense con tres décadas viviendo en EE UU, había votado a Hillary Clinton. Es pastora de una iglesia local y estos días está pidiendo a la gente desde el púlpito que vote, “que se oiga nuestra voz latina”. No se identifica con Clinton ideológicamente, pero sí como mujer profesional a la que un mundo de hombres no se lo ha puesto fácil.

Randy e Yvonne Prouse, blancos de mediana edad, no querían decir por quién habían votado. Decían que lo habían hecho “en conciencia”. “Ninguno de los dos candidatos es ideal”.

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