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El Gobierno alemán cree que el islamista detenido preparaba atentados como los de París o Bruselas

El supuesto terrorista fue apresado con la ayuda de dos refugiados sirios, que lo ataron en su vivienda

Foto hecha pública por la policía de Sajonia del sospechoso de planear un ataque Jaber Albakr.

El hombre más buscado en Alemania durante el pasado fin de semana, un refugiado sirio sospechoso de preparar un atentado, fue capturado por la policía en la madrugada del lunes. Jaber Albakr cayó gracias a la colaboración de dos compatriotas sirios, que lo reconocieron y lo mantuvieron atado en su casa hasta que llegó la policía. El ministro del Interior, Thomas de Maizière, aseguró el lunes que, según la información que manejan las fuerzas de seguridad, el detenido podría estar planeando un ataque parecido a los ocurridos en París o Bruselas. Según informaciones de diversos medios no confirmadas por la policía, un aeropuerto de Berlín habría estado en el punto de mira del detenido.

La búsqueda frenética comenzó el sábado por la mañana en la ciudad oriental de Chemnitz. La policía, que había sido avisada por los servicios de inteligencia del alto peligro que suponía Albakr, irrumpió en su vivienda, donde encontró cientos de gramos de un material muy explosivo, que ha sido identificado como peróxido de acetona (TATP), una fórmula empleada por el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) en otros atentados. Pese a que los agentes dispararon unos tiros de aviso, el sirio de 22 años que había llegado a Alemania en febrero del año pasado logró escapar.

Comenzó entonces una búsqueda frenética que tuvo en vilo a gran parte del país, preocupado por la posibilidad de que un terrorista descontrolado se hubiera dado a la fuga. Hasta la madrugada del lunes, cuando fue arrestado en Leipzig, a unos 85 kilómetros de su vivienda en Chemnitz. La policía ha confirmado que Albakr fue identificado y retenido por otros dos sirios. Según información de la agencia DPA, un refugiado reconoció al detenido el domingo en la estación de trenes de Leipzig. Cuando este le pidió pasar la noche en su casa, este accedió y con ayuda de su compañero de piso le ató de pies y manos y llamó a la policía.

"Estamos cansados pero felices", aseguraban las fuerzas de seguridad de Sajonia al poner fin a casi 48 horas de búsqueda del presunto terrorista. "La actitud y el modus operandi del sospechoso nos hace pensar en una relación con ISIS", añadió el responsable de la Oficina de Investigación Criminal de Sajonia, el Estado oriental donde están Chemnitz y Leipzig. El ministro del Interior se felicitó por la actuación de la policía, pero insistió en que el peligro de atentado islamista sigue siendo alto.

La detención de Albakr pone de manifiesto, una vez más, la amenaza del yihadismo internacional. Alemania se ha librado de atentados masivos como los padecidos en los últimos meses por Francia o Bélgica. Pero el pasado mes de julio sufrió dos ataques de yihadistas –un afgano agredió con un hacha a varios pasajeros en un tren; y un sirio murió cuando trataba de colocar una bomba en un festival de música-, sin víctimas mortales pero con dos decenas de heridos, algunos de ellos graves.

Estos dos ataques –sumados a una matanza de nueve personas en un centro comercial de Múnich, aunque esta no tenía nada que ver con el islamismo- contribuyeron a aumentar la sensación de peligro entre la población. El hecho de que los dos yihadistas que actuaron el verano llegaran a Alemania como refugiados incrementó también la presión sobre la canciller Angela Merkel por haber permitido la entrada en 2015 de 890.000 solicitantes de asilo (las autoridades han rebajado recientemente la cifra de 1,1 millones de entradas que habían difundido a principios de año).

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