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Obama resta importancia al insulto de Rodrigo Duterte: “Es su forma de hablar”

El presidente de Filipinas llamó "hijo de puta" a su homólogo de Estados Unidos

El presidente de EE UU, Barack Obama.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha restado importancia hoy al insulto de "hijo de puta" que le dedicó su homologo filipino, Rodrigo Duterte, que llevó el pasado día 6 a la anulación por Washington y de una reunión oficial entre ambos mandatarios. "No me tomé esos comentarios de manera personal. Es la forma que [Duterte] tiene de hablar", comentó Obama en rueda de prensa tras concluir una cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) celebrada en Vientián.

Obama y Duterte se vieron brevemente anoche en la cena de gala de ASEAN y conversaron unos dos minutos para "limar asperezas", según indicó Manila, mientras que Washington lo calificó como un intercambio de cumplidos de cortesía. Luego, el mandatario filipino abandonó la cumbre de Laos debido a una migraña, informaron fuentes oficiales.

"Como ya dije en China, no me tomo estos comentarios como algo personal porque parece que es una frase que ha usado repetidamente, incluso dirigida al Papa y a otros. Así que creo que parece ser solo un hábito, una manera de hablar suya", dijo Obama, quien añadió: "Me di la mano con el presidente Duterte anoche. No fue una interacción larga y lo que le indiqué es que mi equipo debería reunirse con el suyo y determinar cómo podemos avanzar en un amplio abanico de cuestiones".

En el trasfondo del incidente diplomático se encuentra la violenta campaña antidroga que el populista Duterte ha lanzado desde su investidura, el 30 de junio. La campaña fue una de sus principales promesas en las elecciones de mayo y le ha ayudado a propulsar su popularidad entre sus compatriotas al 90%. Pero también ha causado ya 2.400 muertos, y la policía calificó de “daño colateral” la muerte de una niña de 4 años por disparos de sus agentes la semana pasada.

El presidente estadounidense ha subrayado que Estados Unidos quiere trabajar con Filipinas en la lucha contra el narcotráfico, un "serio problema" tanto para el país asiático como para Estados Unidos y el resto del mundo.

"En esta cuestión, queremos asegurarnos de que la asociación que tenemos es consistente con las normas internacionales y el Estado de Derecho", ha afirmado, dejando claro que para Washington es importante que la lucha antidroga "se haga de la forma correcta porque las consecuencias cuando se hace mal es que personas inocentes resultan heridas".

La Casa Blanca había adelantado que la preocupación por la violencia de la lucha antidroga y el respeto a los derechos humanos en Filipinas sería uno de los asuntos que Obama sacaría a relucir en la reunión bilateral de la capital de Laos que finalmente fue suspendida. Ante ello, Duterte dijo: "Hace mucho que dejamos de ser una colonia. Hay que ser respetuoso. No se puede ir repartiendo preguntas y declaraciones. Hijo de puta. Le insultaré en ese foro” .

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