Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La organización de los JJ OO censura el ‘Fuera Temer’

Ante las numerosas protestas contra el Gobierno interno, el Comité recuerda que están prohibidos actos políticos

Protesta contra Temer en Minerâo este sábado
Protesta contra Temer en Minerâo este sábado

Las protestas contra el Gobierno de Michel Temer, presidente interino de Brasil desde que se iniciara en mayo el proceso de destittución de Dilma Rousseff, han pasado de las calles a las gradas olímpicas durante la celebración de los JJ OO en Río de Janeiro. Una docena de aficionados tuvo que abandonar el estadio Mineirão, donde se disputaba el partido de fútbol femenino entre Estados Unidos y Francia, por haber realizado una protesta contra el mandatario conservador. Y a un hombre que iba acompañado de sus hijos se le impidió mostrar un cartel y, después, fue obligado a abandonar el recinto, por supuestamente usar el grito de guerra de los contrarios al gobierno: "Fora Temer" (Fuera Temer).

Al ser dos casos grabados en vídeo y visionados luego en redes sociales, su visibilidad se ha multiplicado. Aunque Brasil contempla la libertad de expresión en su Constitución, el Comité Río 2016 y el Comité Olímpico Internacional (COI) se basan en una ley, la 13.284, sancionada el 10 de mayo por Rousseff, para la realización de los Juegos: prohíbe banderas "que no sean para fines festivos o amigables", así como "manifestaciones de carácter ofensivo, xenófobo, racista o que estimulen otras formas de discriminación".

La ley no hace referencias políticas pero, aun así, el Comité Río 2016 la esgrime para prohibir “cualquier tipo de manifestación política o religiosa, no solo las contrarias al Gobierno de Temer”, según el gabinete de prensa. "Respetamos la democracia, pero creemos que dentro de la instalación no es el lugar". El mismo documento hace una salvedad en un párrafo que prevalece sobre los anteriores y garantiza "el derecho constitucional al libre ejercicio de manifestación y a la plena libertad de expresión en defensa de la dignidad de la persona humana".

Si esta salvedad no se aplica a las protestas políticas es porque "pueden generar violencia", según el Comité. Por ello a un aficionado que no quiso que se divulgase su nombre se le prohibió levantar un cartel contario a Temer durante la prueba de tiro con arco que veía junto a su familia en el sambódromo. "Llegó un agente de la Fuerza Nacional y pidió, con tranquilidad, que parase de levantarlo", relató su esposa a EL PAÍS. Momentos después, según contó, alguien cerca de ellos gritó "Fuera Temer" y cuatro agentes se dirigieron al hombre. Trató de explicar, en vano, que no había sido el autor del grito.

"El propio chico que gritó admitió que había sido él. Otras personas dijeron lo mismo, pero no sirvió de nada", explicó la esposa del aficionado. "Un agente llegó a dar la orden de que detenerles, pero cuestionamos la alegación. Dos de ellos intentaron llevarse a mi marido a la fuerza, lo arragaron por brazos y piernas. Decidió acompañarlos por su propia voluntad. A mí querían llevarme como testigo, pero estaban mis hijos y dije que no iba. Al final, solo fue mi marido". Los policías intentaron expulsar al aficionado del recinto, pero se lo impidió un gerente del Comité Olímpico.

Un grupo de 12 aficionados, que estaba en el estadio Mineirão, para ver el partido de fútbol femenino entre EE.UU. y Francia, tampoco pudieron permanecer en sus lugares. Nueve de ellos llevaban camisetas con letras estampadas. Colocadas en el orden correcto, formaban la frase "Fuera Temer". Además, también llevaban carteles en los que se leía "back democracy". EL PAÍS no consiguió ponerse en contacto con ellos. Al portal UOL, Eduardo Ferreira, que estaba en el grupo, explicó: "Los guardias de vinieron y dijeron que no podríamos quedarnos. Y no queríamos pelearnos, estábamos acompañados por muchas señoras y hasta por un niño de ocho años. Primero entregamos los carteles, y luego la policía vino a retirarnos. Mezclamos las letras, para continuar dentro del Mineirão, pero no lo aceptaron. Nos retiraron incluso así", explicó este economista. "Vinieron a hablar dos agentes, pero el túnel estaba lleno de policías. Hasta intentaron acusarnos, pero no tuvieron cómo. Me quité la camisa con la letra y me puse la del Galo (Clube Atlético Mineiro), así que no tenían motivo para acusarme. Entonces nos fuimos", concluyó.

Una ley para los Juegos

En 2012 se sancionó una ley semejante a la que Rousseff aprobó para los Juegos: fue para la realización de la Copa del Mundo de 2014. La legislación también despertó dudas, aquella vez por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). El Supremo de Brasil dictaminó, no sin divergencias, que la ley era constitucional.

Al portal Consultor Jurídico, el jurista Lenio Luiz Streck argumenta que hay una interpretación "forzada y en rebanadas" de la ley por parte de la organización de Río 2016. Para el experto, las autoridades están basándose en el inciso que veta manifestaciones que no sean "festivas y amigables". "Debe leerse en el contexto en el que están todos los demás incisos, que vetan la manifestación con bandera con mensajes racistas o xenófobos, y no la manifestación política".