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Las acusaciones de plagio a Melania Trump empañan su presentación ante Estados Unidos

La buena impresión causada por la esposa del candidato quedó empañada en pocas horas

Puro Trump. Cuando todo estaba milimetrado para un arranque de la convención del Partido Republicano por todo lo alto, con la verdadera presentación en sociedad de la aspirante a primera dama, Melania Trump, una chapuza arruinó el acto. Ya no se habló de nada más. La buena impresión que la esposa de Trump había causado con su discurso el lunes por la noche quedó empañada al descubrirse que partes del discurso eran un plagio. La fuente de inspiración no era cualquiera. Melania Trump —o sus escribidores— se inspiró en el discurso de la actual primera dama, Michelle Obama, en la convención del Partido Demócrata en 2008.

El lunes, la señora Trump celebró los valores de "trabajar duro para lo que quieres en la vida, que tu palabra te ata y que haces lo que dices y mantienes tu promesa, que tratas a las personas con respeto”. Hace ocho años, la señora Obama también hablaba de los valores en los que ella y su marido fueron educados: “Trabajas duro para lo que quieres en la vida, que tu palabra te ata y que haces lo que dices que vas a hacer, que tratas a las personas con respeto”. No era el único fragmento casi idéntico.

Los asesores de Trump dedicaron el día a apagar el fuego. “En algunas instancias incluyó fragmentos que reflejaban su propio pensamiento”, dijo un portavoz. El jefe del Partido Republicano, Reince Priebus, dijo que él, en el lugar de Trump, despediría al escritor de discursos responsable de la copia.

Otros descargaron las culpas en los periodistas. "Creo que son los medios de comunicación, que son negativos como es habitual", dijo en Cleveland a EL PAÍS Newt Gingrich, según informa Joan Faus. El republicano Gingrich presidió en los noventa la Cámara de Representantes, y ahora aspiró, sin éxito, a ser candidato a la vicepresidencia con Donald Trump.

El debate es si el caso de plagio es una mera distracción: este martes no se habla en Cleveland de los discursos de odio que se escucharon en la convención ni de las consecuencias de las propuesta de Trump. O si, al contrario, revela un problema de fondo en la campaña del candidato republicano, una falta de profesionalidad impropia de alguien que aspira a derrotar a la potente maquinaria de la demócrata Hillary Clinton en noviembre.

Es cierto que los límites entre la inspiración y el plagio son tenues a veces. El propio Barack Obama suele tomar prestadas en sus discursos citas de textos clásicos. Pero no lo esconde. Las citas son un tributo. En este caso, sería un tributo de Melania Trump a Michelle Obama, la esposa del presidente que, según Donald Trump, ha traído todos los males a Estados Unidos.

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