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El bloqueo israelí a Gaza frena la reconstrucción tras la última guerra

ONG internacionales advierten de que 75.000 palestinos siguen sin casa dos años después

Niñas palestinas en el rezo del final del Ramadán en Gaza.
Niñas palestinas en el rezo del final del Ramadán en Gaza. AFP

Después de haber sufrido tres devastadoras guerras en apenas seis años, amplias áreas de la franja de Gaza siguen siendo aún un escenario de destrucción. La economía del enclave costero palestino continúa arruinada, con cerca de la mitad de su población en paro, la tasa más alta del planeta según el Banco Mundial. Cuando se cumple este viernes el segundo aniversario del inicio de la última y más prolongada intervención militar israelí en Gaza, varias ONG internacionales han advertido de que “el bloqueo impuesto por el Estado hebreo desde 2007 dificulta gravemente la reconstrucción y la recuperación económica de la Franja”, donde unas 75.000 personas carecen todavía de un hogar al que poder retornar tras los conflictos.

El responsable de Oxfam Chris Eijkemans, en nombre de las ONG integradas en la Asociación Internacional de Agencias de Desarrollo (AIDA, en sus siglas en inglés), afirma que “mientras no sea levantado (el bloqueo) los palestinos de Gaza no van a poder vivir con libertad, dignidad y seguridad”.

Unas 18.000 viviendas quedaron destruidas durante los 51 días de duración de la denominada Operación Margen Protector —en la que murieron unos 2.200 palestinos (1.500 de ellos civiles, incluidos 550 niños) y 73 israelíes (67 de los cuales eran soldados)—, de las que apenas un 10% han podido ser reconstruidas a causa de las restricciones impuestas por Israel a la entrada de materiales necesarios. El Gobierno israelí limita la entrada de cemento, acero y maderas gruesas para impedir que el movimiento islamista Hamás, que controla el territorio palestino, excave túneles para poder atacar poblaciones y kibutz israelíes cercanos a la frontera.

Las promesas de la comunidad internacional, tras el alto el fuego que puso fin al conflicto, de aportar 1.300 millones de dólares para la reconstrucción tampoco se han cumplido. Apenas unos pocos centenares de nuevas viviendas han sido edificadas desde entonces, principalmente con financiación de Qatar y Arabia Saudí, que también han renovado parte de la red de carreteras de la Franja. Sin apenas posibilidades de salir al exterior, la vida cotidiana de los 1,8 millones de habitantes del enclave, dos terceras partes de los cuales precisan de ayuda humanitaria para poder sobrevivir, se asemeja cada vez más a la de un gran presidio a cielo abierto.

La llegada al puerto israelí de Ashdod de un barco turco con 11.000 toneladas de ayuda humanitaria para Gaza, que empezó a distribuirse en el enclave palestino a comienzos de esta semana coincidiendo con el final del Ramadán, apunta hacia una cierta “flexibilización” del bloqueo por parte de Israel tras su reciente acuerdo de normalización de relaciones con Turquía. Ambos países habían mantenido bajo mínimos sus relaciones bilaterales tras el asalto en alta mar por comandos israelíes a una flotilla con ayuda internacional que intentaba llegar a Gaza, encabezada por el buque turco Mavi Marmara. En la operación militar perdieron la vida 10 ciudadanos turcos.

Israel, de hecho, ya había comenzado a autorizar la entrada en Gaza de un mayor número de mercancías poco antes del inicio del mes de Ramadán, como constató este corresponsal en la zona de paso fronterizo con Egipto de Rafah que comunica con la aduana israelí de Kerem Shalom, donde grandes camiones descargaban sacos de cemento el pasado 4 de junio.

Amnistía Internacional (AI) ha constatado también que en los dos años transcurridos desde el inicio de la última guerra no se ha abierto ninguna investigación sobre los presuntos crímenes de guerra cometidos tanto en ataques masivos del Ejército israelí como el lanzamiento de cohetes contra zonas civiles por las milicias palestinas. “Solo tres soldados han sido condenados por infracciones relativamente menores (saqueo) por la justicia militar israelí, que ha archivado el resto de los casos abiertos", precisa AI, que asegura que “ninguna investigación digna de tal nombre ha sido llevada acabo por violaciones de los derechos humanos atribuibles a grupos armados palestinos”.

El diputado laborista israelí Erel Margalit lamentó también ayer que el Parlamento no haya presentado aún su informe sobre los “errores políticos y militares cometidos durante la Operación Margen Protector” después de las más de 90 reuniones que ha mantenido la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knesset para elaborarlo, según el portal informativo Ynet. Margalit se quejó de no haya sido publicado tampoco “por intereses políticos” el informe redactado sobre la intervención militar en Gaza en 2014 por los Ministerios de Exteriores y Defensa.