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El PRI pierde Veracruz

Un muestreo oficial sobre el voto señala una ventaja del PAN-PRD en el tercer estado más importante de México. El PRI saldría de la gubernatura por primera vez

Miguel Ángel Yunes, esta noche, en su oficina de campaña.
Miguel Ángel Yunes, esta noche, en su oficina de campaña.

La alianza PAN-PRD ganaría la gubernatura en Veracruz, de acuerdo con el conteo divulgado la noche del domingo por el instituto electoral local. Sería un hecho histórico, la primera vez en 86 años que el PRI saldría del Gobierno del Estado. Según el muestreo, la coalición PAN-PRD -partidos de derecha e izquierda- obtendría algo menos del 35% de los votos; el PRI entre el 29- 30 y Morena, entre el 26,5 y 28,2. Los responsables regionales del Instituto Nacional Electoral han explicado que el margen de error es menor al punto porcentual.

El nuevo gobernador de Veracruz sería, por tanto, Miguel Ángel Yunes, antiguo militante del PRI, que contendió por segunda vez a la gubernatura. Desde primera hora de la tarde, Yunes Linares ya se daba por ganador. En su cuenta de Twitter, el candidato publicaba: “Millones de veracruzanos derrotamos por más de cinco puntos al PRI en Veracruz. ¡Es un día histórico, gracias!”.

El PRI habría quedado en segunda posición, perdiendo más de 13 puntos porcentuales respecto de 2010, cuando el actual gobernador, Javier Duarte, ganó la elección. Entonces, la suma de votos del PAN y el PRD, que acudían a la contienda por separado, ascendía al 54% del electorado, mucho más de lo que habrían alcanzado este domingo. La pérdida de apoyos se explicaría por la irrupción de Morena, un partido que nació hace menos de dos años. La formación del eterno líder de la izquierda mexicana Andrés Manuel López Obrador, exjefe del PRD, apenas importaba en las encuestas de hace mes y medio.

Veracruz, el tercer estado más poblado del país, era el espejo en que todos se miraban en esta elección. Una victoria del PRI consolidaba al presidente del partido, Manlio Fabio Beltrones, de cara a las presidenciales de 2018; una victoria del PAN-PRD era un triunfo absoluto para los primeros y un tanque de oxígeno para los segundos; un buen resultado de Morena era un aviso serio de López Obrador con vistas a las generales de 2018, las terceras en que participaría.

Pocos esperaban el desenlace que ha adelantado el instituto electoral y, sin embargo, pocos habrían apostado por otro distinto. Las últimas encuestas pronosticaban un empate a tres bandas y también ligeras ventajas de unos y otros. Los resultados definitivos tardarán en llegar. Acostado sobre el Golfo de México, Veracruz es un estado extenso y mal comunicado. El camino de los votos hasta Xalapa, la capital del estado, será largo.

Una campaña sucia

Los candidatos del PRI y la alianza PAN-PRD han protagonizado una de las campañas más broncas que se recuerdan en el Estado. Primos hermanos, Héctor Yunes y Miguel Ángel Yunes se han lanzado a degüello estos meses, acusándose de ladrones, pederastas y corruptos. Se han filtrado fotos del hermano del segundo en paños menores; supuestas imágenes de la asistente del primero con una maleta llena de efectivo. Cuitláhuac García, ajeno a la batalla, ha aprovechado el desgaste y se ha colado entre las preferencias de los electores. La guerra entre ambos ha llegado hasta el domingo. La fiscalía especializada para la Atención de Delitos Electorales ha recibido más de 1.500 quejas sólo el día de la elección. 

El politólogo Carlos Ronzón explicaba ayer a EL PAÍS que es precisamente el voto rural el que podría cambiar la tendencia que ha marcado el instituto electoral. El elector urbano es de Morena y la coalición PAN-PRD, explicaba, pero el voto rural favorece al PRI. “Normalmente”, decía, “el PRI gana ahí”.

Los candidatos del PRI y Morena, Héctor Yunes y Cuitláhuac García, han preferido no comentar el conteo preliminar y esperan de momento que concluya el escrutinio.

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