Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

California volverá a votar si se legaliza la marihuana

Un grupo de activistas reúne 600.000 firmas con las que pueden plantear una consulta

Marihuana
Defensores de la marihuana en una reunión en San Francisco, California, en 2012.

California volverá a votar sobre la legalización de la venta de marihuana con fines recreativos, después de que en 2010 su población decidiera que no era el momento. Una plataforma, formada por políticos y colectivos sociales ha anunciado que ya ha reunido las 600.000 firmas, casi el doble de las 365.000 necesarias para plantear la celebración de un referéndum que normalice el consumo de cannabis el próximo noviembre. Si se aprueba finalmente, California se uniría a otros estados en los que ya se ha legalizado, Colorado, Alaska, Washington y Oregón.

Desde 1996, California admite su consumo terapéutico. El paciente necesita una prescripción y un carné de consumidor que le da derecho a comprarla en una red de dispensarios controlada.

La iniciativa pretende que esta hierba —considerada una droga ilegal por las autoridades federales— reciba el mismo tratamiento que el tabaco y el alcohol. Esto haría que las personas mayores de 21 años puedan consumirla libremente y también tengan derecho a llevarlo y utilizarlo y cultivar hasta seis plantas para consumo propio. El consumo no estaría permitido en la vía pública y ni mientras se conduce.

Entre los promotores de la consulta se encuentra Sean Parker, expresidente de Facebook, el vicegobernador de California Gavin Newsom —que concurre por el partido demócrata para las elecciones de 2018—, y varios grupos que abogan a favor de la legalización de la marihuana a nivel nacional. La propuesta también quiere incrementar un 15% los impuestos en las tiendas en las que se comercializa y en las que ahora sí se puede adquirir con fines terapeuticos.

Para hacer campaña en contra, y plantar cara a los defensores de la marihuana se ha constituido otro grupo de presión, entre los que hay policías, sindicatos, pequeños cultivadores y funcionarios de hospitales. Uno de los argumentos con los que intentan que la población vuelva a negarse es la posibilidad de que condenados por tráfico de drogas puedan llegar a tener permiso para vender marihuana en el mercado legal.

Más información