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Decenas de países piden que la ONU elija a una secretaria general

Comienza un proceso de elección en el que pierde peso la rotación regional frente a la de género

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, saliendo de una conferencia en Ginebra, la semana pasada.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, saliendo de una conferencia en Ginebra, la semana pasada. EFE

El vestíbulo de entrada de la sede de Naciones Unidas en Nueva York exhibe a los ocho secretarios generales que ha tenido la organización en sus 70 años de historia y que tienen un denominador común: son hombres. Un total de 56 países se han unido en una iniciativa promovida por Colombia para que el siguiente retrato lleve rostro de mujer. El proceso para suceder a Ban Ki-Moon (que completa su segundo mandato de cinco años a finales de 2016) arranca este martes muy marcado por la asignatura pendiente que tiene esta institución en materia de género.

El proceso tiene también una vocación de transparencia sin precedentes en la historia de esta institución que cuyos secretarios generales no se escogen mediante debates demasiado públicos. Ahora, por primera vez, la lista de candidatos ya oficiales se ha difundido (aunque pueden presentarse nuevos hasta junio), y tanto sus currículos como sus cartas de recomendación se han publicado en Internet.

Los ocho postulados hasta ahora, cuatro hombres y otras tantas mujeres, han comenzado este martes una ronda de audiencias ante la Asamblea General de la ONU que se prolongarán hasta el jueves para defender su perfil y responder preguntas de los asistentes durante dos horas cada uno.

Han empezado Igor Luksic (ministro de Exteriores de Montenegro y el candidato más joven, de 39 años), la búlgara Irina Bokova (directora general de la Unesco) y el ex primer ministro portugués António Guterres (ex responsable de la agencia de refugiados de la ONU), mientras que mañana miércoles hablarán Danilo Turk (expresidente de Eslovenia), la exministra de Exteriores croata Vesna Pusic y la moldava Natalia Gherman, también ex titular de Exteriores. El jueves cerrará la ronda Helen Clark, ex primera ministra de Nueva Zelanda y administradora del programa de desarrollo de la ONU (el PNUD), y Srgjan Kerim, exministro de Exteriores de Macedonia.

"Tenemos que reinventar el multilateralismo a través de los principios de responsabilidad, inclusividad y compromiso", apuntó Luksic durante su intervención, quién planteó además varias reformas para lograr una ONU más fuerte y eficiente. El ministro de exteriores de Montenegro ha respondido a las preguntas de los representantes de los Estados miembros de la ONU durante dos horas más unas cuestiones adicionales planteadas por la ciudadanía a través de Internet.

Estas comparecencias de la Asamblea no incluyen, sin embargo, votaciones y su resultado no es crítico para salir elegido. A la hora de la verdad, el poder sigue en manos de cinco potencias. Es el Consejo de Seguridad de la ONU —formado por cinco miembros permanentes con derechos de veto más una decena rotatorios— el organismo que tiene que proponer a uno de ellos para que lo vote la Asamblea General, que agrupa a los 193 países miembros. Así que para salir adelante, el elegido debe contar con el visto bueno de los miembros con derecho de veto: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido.

La embajadora de Colombia ante Naciones Unidas, María Emma Mejía, explicó en un reciente encuentro con periodistas que la prioridad de la rotación regional —por la cual tendría preferencia alguien de la Europa del Este— ha perdido peso en el proceso.

Además de los ocho candidatos ya oficiales se pueden añadir nuevos nombres hasta junio y se han barajado varios nombres de mujeres latinoamericanas, como la mexicana Alicia Bárcena (secretaria ejecutiva de la Cepal); la ministra de Exteriores de Argentina, Susana Malcorra (exjefa de gabinete de Ban Ki-Moon) y la costarricense Christiana Figueres.

El futuro secretario (o secretaria) general se enfrenta al timón de una ONU que no logra desatascar la guerra siria y con las misiones de paz en tela de juicio por las reiteradas denuncia de violencia sexual en países como la República Centroafricana.

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