Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los candidatos de EE UU rechazan prohibir la entrada a musulmanes

Trump, aspirante republicano, pretende con su propuesta proteger al país de actos terroristas

Seguidores de Donald Trump esperan al candidato en Carolina del Sur
Seguidores de Donald Trump esperan al candidato en Carolina del Sur. AFP

Horas después de causar una nueva tormenta en Estados Unidos al proponer que se cierre la entrada a inmigrantes musulmanes, Donald Trump promociona esta mañana sus libros a través de Twitter. El candidato republicano a la presidencia continúa su campaña al margen de las numerosas reacciones y palabras de condena a su plan para proteger al país de actos terroristas como el ocurrido la semana pasada en San Bernardino, California.

“Ha dicho cosas tan escandalosas en los últimos meses que ya no nos sorprende”, declaró este lunes el director ejecutivo del Council on American-Islamic Relations (CAIR). “Pero esperamos que esto le perjudique en las encuestas y que más republicanos le rechacen por sus afirmaciones fascistas y anticonstitucionales”.

“Esto es exactamente lo que quiere el Estado Islámico, que los americanos se enfrenten entre sí”, añadió un portavoz de CAIR, una organización líder de la comunidad musulmana en el país. “Hoy permanecemos unidos como estadounidenses en contra de la estigmatización, la islamofobia y el Estado Islámico”.

El magnate neoyorquino propuso este lunes que Estados Unidos impida de manera temporal la entrada de inmigrantes musulmanes “hasta que las autoridades de nuestro país puedan averiguar lo que está pasando”. Según Trump, “hasta que no podamos determinar y comprender este problema y la amenaza que representa, nuestro país no puede seguir siendo víctima de ataques horribles de personas que sólo creen en la yihad y que no tienen ningún respeto por lo que significa la vida humana”.

Las reacciones del resto de candidatos a la presidencia son un abanico que abarca desde el “no te enteras” de la demócrata Hillary Clinton al “vete al infierno” del senador Lindsey Graham o la recriminación de Jim Gilmore, que acusa a Trump de alejar a las minorías del Partido Republicano con “palabras fascistas”. El senador de Florida Marco Rubio se desmarcó de la propuesta del empresario y declaró que “su costumbre de hacer comentarios ofensivos y escandalosos no logrará unir a los estadounidenses”.

La demócrata Clinton escribió en su cuenta de Twitter —dirigiéndose directamente a Trump—, que su propuesta busca la división, está basada en prejuicios y es “deplorable”. “Declarar la guerra al islam o demonizar a los musulmanes americanos no solo es contrario a nuestros valores, también juega a favor de los terroristas”, dijo Clinton.

Los periodistas de MSNBC cortan una entrevista a Trump este martes porque el candidato no les dejaba preguntar.

Trump hizo pública su propuesta a través de un comunicado y, horas después, durante un evento en Carolina del Sur, procedió a leerlo él mismo en alto. En paralelo, el resto de candidatos republicanos publicaba distintas condenas a su propuesta, cuya legalidad es dudosa. Carly Fiorina, la única mujer que aspira a la presidencia entre los republicanos, afirmó que Trump “es el regalo de navidad de Clinton, envuelto y colocado debajo del árbol”.

A la espera de saber si la campaña de Trump acaba favoreciendo a Clinton, como sugiere Fiorina, la maquinaria electoral de la demócrata ya ha aprovechado este último episodio para recaudar fondos. Este lunes, sus seguidores recibieron un correo electrónico firmado por su asesora Huma Abedin y titulado “Estoy orgullosa de ser musulmana”. “Trump quiere escribir el racismo en nuestras leyes”, firma Abedin. “Su islamofobia no representa nuestros valores, pero va suficientemente lejos como para dañar a la reputación de nuestro país y puede incluso amenazar nuestra seguridad nacional”, dice el texto antes de dirigir al lector a la página de recaudación.

Más información