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El presidente que prohíbe a sus hijos “fumarse un churro” de marihuana

Enrique Peña Nieto pidió a los jóvenes no confundirse con los permisos que el Supremo otorgó para el cultivo y siembra, y contó una anécdota familiar para ilustrarlo

El presidente Enrique Peña Nieto ha sido claro en su postura frente a la posible legalización de la marihuana en México: está en contra porque su consumo “hace daño”. Sin embargo, la decisión del Supremo de permitir a cuatro ciudadanos consumirla y sembrarla, así como las reacciones sociales de esta aprobación, han orillado al presidente a involucrarse en el debate. Y para que los jóvenes tengan claro el estatus legal de esa droga en México, relató una anécdota familiar que ilustra el tema.

“Déjenme compartirles, aquí está mi esposa que es testigo de ello. Cuando se acercan nuestros hijos y me preguntan ‘¿oye papá, quiere decir que pronto entonces nos vamos a poder echar un churro aquí delante de ustedes?’ Les he dicho ‘No. No se confundan’”, contó el presidente mexicano en la presentación de un sistema de protección a niños y adolescentes.

Aunque el evento no estaba relacionado con el debate sobre la regulación de la marihuana, que actualmente tiene lugar en el Senado con expertos y legisladores, Peña Nieto lo mencionó en su mensaje por tratarse de un tema directamente relacionado con los jóvenes. “Lo pongo en este espacio porque sin duda en el debate que se dé sobre este tema tiene que tener por prioridad los derechos de la niñez y juventud mexicanas”.

Semanas después de que la Corte otorgara algunos permisos para consumo y siembra de la hierba, lo que para sus defensores significó el principio del fin de la era prohibicionista, el presidente mexicano reiteró que está en contra de su legalización y consumo pero se dijo abierto al debate en el que se discuta una regulación para usos específicos de la droga, como el medicinal. Sin embargo, rechazó que la legalización sea una vía para combatir al crimen organizado. “Entonces la pregunta sería, ¿Para combatir al crimen organizado pongamos en riesgo la salud de la niñez y juventud mexicanas? Mi respuesta es no. El Estado tiene que hacer lo suyo para combatir al crimen organizado con la fuerza del Estado”, puntualizó.

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