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Alemania devolverá a los sirios al país europeo por donde hayan entrado

El Gobierno anuncia que vuelve a aplicar las normas sobre refugiados previstas en Dublín

Refugiados cerca del pueblo bávaro de Wegscheid, tras cruzar la frontera entre Austria y Alemania
Solicitantes de asilo, cerca del pueblo bávaro de Wegscheid, tras cruzar la frontera entre Austria y Alemania el pasado 9 de noviembre.

Alemania da un nuevo paso en su endurecimiento de las normas migratorias. Después de que las autoridades anunciaran este verano que acogerían a todos los refugiados sirios que llegaran al país, el Ministerio del Interior ha revocado esa orden.

El anuncio se suma así a otras decisiones recientes –como la reforma legal para considerar que todos los países balcánicos son seguros y, por lo tanto, sus ciudadanos no tienen derecho a pedir asilo político o la creación de centros de llegada desde los que acelerar las expulsiones- que muestran la creciente intranquilidad del Gobierno alemán por una oleada que este año puede superar el millón de llegadas.

El anuncio que el Ministerio del Interior hizo en la tarde de martes supone, en el fondo, volver a la situación que establece el sistema de Dublín, según el cual, los refugiados han de ser registrados en el país de la UE por el que hayan entrado.

Pero hace meses que esta norma había quedado superada por la realidad, y el organismo alemán encargado de los refugiados había anunciado en verano que asumiría las peticiones de asilo que hicieran todos los sirios que llegaran a Alemania. Esta decisión –que no estaba pensada para ser anunciada a la opinión pública, y que pretendía dar respuesta a una situación que se había desbordado- fue muy criticada por los países vecinos, por entender que suponía una invitación a todos los sirios a que se trasladaran a Alemania.

Un portavoz del Ministerio de Interior confirmó el martes que Alemania aplica desde el pasado 21 de octubre de nuevo el sistema de Dublín para los sirios, salvo en el caso de que hayan ingresado en la zona Schengen a través de Grecia y hayan sido registrados allí. Pese al evidente carácter político de la decisión, que se presenta como otra vía para tratar de reducir las llegadas, podría no tener grandes efectos en la práctica, ya que solo una minoría de los demandantes de asilo que llegan a Alemania han sido registrados previamente en otro país de la zona Schengen.

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