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La ‘ragazza’ yihad

Historia de la primera italiana sin lazos con el islam hasta su conversión que viaja al califato

Maria Giulia Sergio en una intervención en un programa de la cadena Tgcom24. Reuters - Live

Joven y estudiante de Biotecnología, Maria Giulia Sergio, de 28 años, es la primera combatiente en el Estado Islámico (EI) nacida en Italia y procedente de una familia italiana. Educada en un entorno católico, la conocida en Italia como lady yihad pasó de ser una buena estudiante, tener amigas y salir con chicos a convertirse al islam, vestir niqab (velo integral que sólo deja el rostro al descubierto) y dejar su país para viajar a Siria y combatir como yihadista.

Para lograr su objetivo, Maria Giulia se casó dos veces. La primera, con un marroquí del que se divorció pronto porque no era lo suficientemente extremista. Insatisfecha con su primer matrimonio, buscó desde Italia en redes yihadistas un nuevo marido que, esta vez sí, estuviera dispuesto a viajar a Siria para unirse al EI.

Su caso, contado en el libro Maria Giulia, che divenne Fatima (Maria Giulia, que se convierte en Fátima) por la periodista italiana Marta Serafini, que logró hablar con ella, ha conmocionado Italia, incrédula por cómo una joven sin ninguna relación con el islam ha podido “autorradicalizarse”. No hay una red yihadista que la capte, sino que es ella quien se adentra en el islam a través de Internet, busca contactos y viaja al autoproclamado califato, cerca de Alepo. “El Estado Islámico es un Estado perfecto” en el que se respetan los derechos humanos, explicó a Serafini vía Skype.

Tras varios meses rechazando las llamadas, Maria Giulia decidió contactar con la periodista desde el califato al enterarse de que sus padres y su hermana habían sido detenidos cuando trataban también de viajar a Siria.

En la charla, de 12 minutos, Maria Giulia pregunta cómo está su familia y asegura que el islam “no esclaviza a las mujeres, sino que las honra” y que “en el Estado Islámico no hay injusticia”. “Nosotros, cuando decapitamos a alguien, y digo nosotros porque yo también formo parte del Estado Islámico, ¿entendido?, cuando hacemos alguna acción de este tipo, la hacemos siguiendo la sharía [ley islámica]”, dijo Maria Giulia.

Detenida la familia

Lo dijo desde Siria, donde llegó en septiembre de 2014 junto a su marido albanés y la madre de él. Desde allí, logró que sus padres y su hermana, a quienes ya había convencido para que se convirtieran al islam, decidieran unirse al EI, supuestamente porque Maria Giulia les aseguró que en el califato se vive bien y se combaten las injusticias. Los tres miembros de la familia fueron detenidos el 30 de junio en el norte de Italia, cerca de Milán, cuando estaban con las maletas en la mano dispuestos a partir hacia Siria. Están acusados de unirse al terrorismo internacional y alteración del orden democrático con el agravante de “viaje con finalidades terroristas”.

Maria Giulia sigue perseguida por la justicia internacional acusada de terrorismo. Como ella, son más de 50 las personas que salieron de Italia para combatir en el EI y, de ellas, dos mujeres.

La investigación, dirigida por el fiscal Maurizio Romanelli, ha sido la más importante hasta ahora para conocer el EI y sus conexiones con Italia. Ha logrado información sobre los viajes que hacen quienes quieren unirse: solo pueden viajar con una maleta, en grupos de menos de tres personas y sin teléfono móvil para evitar la geolocalización.

Para combatir el yihadismo, el Ejecutivo de Matteo Renzi ha endurecido las penas por terrorismo internacional y aumentado el número de efectivos en la lucha antiterrorista. Además, al menos 33 personas han sido expulsadas de Italia acusadas de radicalización y de exaltación de la yihad.

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