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El Estado Islámico busca poner su sello en el atentado de Texas

El grupo terrorista califica de “soldados del califato” a los dos autores del ataque en Estados Unidos

Agentes retiran el cadáver de uno de los asaltantes del atentado de Texas.
Agentes retiran el cadáver de uno de los asaltantes del atentado de Texas. REUTERS

A pesar de que por el momento no ha ofrecido pruebas de ello, el autoproclamado Estado Islámico (EI) se ha atribuido el ataque del pasado domingo en Texas contra una exposición de caricaturas de Mahoma, que acabó con la muerte de los dos atacantes yihadistas y un guarda de seguridad herido. A través de Al Bayan, su estación de radio por Internet, los terroristas han asegurado que “dos soldados del califato” fueron los responsables del ataque de Garland, a las afueras de Dallas.

El mensaje del EI finalizaba con una amenaza a Estados Unidos: “Los próximos ataques van a ser más duros y brutales. Ese futuro está a la vuelta de la esquina”. El comunicado del grupo terrorista también se refería a Elton Simpson, de 30 años, y a Nadir Soofi, de 34, los tiradores abatidos tras abrir fuego contra los asistentes al concurso de caricaturas sobre el profeta, como “hermanos” del EI.

No es la primera vez que un ataque yihadista tiene lugar en territorio de Estados Unidos. Pero sí sería un hito que el Estado Islámico hubiera planeado y dirigido la acción, más allá de atribuirse una autoría con claros fines propagandísticos para su causa.

A pesar de que, desde la óptica de los asaltantes, el ataque fue un fracaso, ya que ambos hombres yacen en la morgue y no ha habido otras víctimas mortales, para el EI sería una victoria generar pánico en el corazón de Texas y lanzar el mensaje a los estadounidenses de que no están seguros en sus hogares.

Preguntado en la habitual rueda de prensa diaria de la Casa Blanca sobre si el Estado Islámico había desembarcado en EE UU, el portavoz de Barack Obama declaró que no estaba preparado para asegurar algo así, pero que la Administración estaba vigilante. “Tenemos que saber más para poder confirmar esa pregunta”, dijo Josh Earnest. A juzgar por lo sucedido en Texas, no cabe duda de que la ideología del Estado Islámico sí está presente en el país. En Washington, el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, aseguraba el lunes en un comunicado que las autoridades estaban investigando los motivos del ataque y si los asaltantes tenían lazos con el terrorismo internacional.

Si bien el ataque ha sido un fracaso, para el EI sería una victoria generar pánico en el corazón de Texas y lanzar el mensaje a los estadounidenses de que no están seguros en sus hogares

Hay pistas de que al menos uno de ellos era simpatizante del EI. Poco antes del ataque, Simpson escribió en Twitter con la etiqueta #texasattack: “Que Alá nos acepte como muyahidines”. A la vez, el joven, nacido en EE UU pero convertido al islam, pidió a sus seguidores que escucharan los dictados del EI. Poco después del atentado, los propagandistas del EI declaraban que “Alá era grande” y que “dos hermanos” habían abierto fuego contra los infieles.

El FBI había investigado con antelación a Simpson, pero no lo había hecho con Soofi. La policía ha precintado el apartamento de Phoenix en el que vivía Simpson, donde parece que también residía Soofi. Los datos sobre este último son confusos. Mientras que la que parece ser su página de Facebook dice que se graduó en Islamabad (Pakistán) en 1998, un primo suyo asegura que nació en Estados Unidos y estudió en la Universidad de Utah.

El acto del domingo fue organizado por el grupo Iniciativa para la Defensa de la Libertad Americana, también conocido como Alto a la Islamización de América. Debido al asalto del pasado enero en París contra la revista satírica Charlie Hebdo, los organizadores del concurso decidieron pagar 10.000 dólares más para reforzar la seguridad del evento. Simpson y Soofi se disponían a atacar el lugar de la convocatoria poco antes de que cerrara sus puertas, a las siete de la tarde (hora de Texas). Cuando intentaron abrirse paso disparando contra los primeros agentes uniformados que encontraron, uno de ellos, un policía de tráfico, disparó contra los terroristas, abatiéndolos al instante. Hoy martes, sus familias preparaban los funerales, en el que sus cuerpos no estarían presentes.