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La Corte Suprema de Argentina ratifica a su presidente

El jefe del máximo tribunal, que había anunciado su dimisión, fue confirmado por los otros tres integrantes del cuerpo en medio de las críticas kirchneristas

Un día dijo que renunciaba y al siguente que se quedaba. El pasado lunes la portavoz del presidente de la Corte Suprema de Argentina, Ricardo Lorenzetti, anunció que su jefe renunciaría la semana próxima a su cargo ante la “presión y la campaña de prensa” del kirchnerismo contra su figura. Pero este martes el máximo tribunal del país sudamericano publicó un comunicado en el que aseguraba que, “ante las versiones publicadas” por todos los medios de comunicación, aclaraba que Lorenzetti permanecería en el cargo hasta 2019. Los otros tres integrantes del tribunal lo convencieron de quedarse y él no tardó mucho tiempo en cambiar de planes.

Las peleas entre la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y Lorenzetti habían recrudecido en 2013, cuando ella impulsó una reforma judicial que parte de los miembros el órgano de selección y destitución de jueces fuese elegida por el voto popular, en lugar de por colectivos de jueces y abogados. La Corte Suprema echó por tierra esa reforma. La lucha continuó este año con las investigaciones judiciales por presunta corrupción de Fernández y otros funcionarios. Lorenzetti llegó a decir la semana pasada que la justicia estaba para poner “límites” a los “gobiernos de turno”. Fernández respondió que el kirchnerismo siempre había ejercido el poder por el voto popular.

Hace dos semanas, Lorenzetti fue reelegido por tercera vez como presidente de la Corte Suprema por sus tres colegas en el tribunal. Jurista impulsado a ese cargo por el antecesor y marido de Fernández, Néstor Kichner (2003-2007), como parte de una reforma para mejorar la dañada imagen del máximo tribunal de Argentina, Lorenzetti había sido elegido al frente de la corte en 2006, 2009, 2012 y en abril pasado, cuando quedó confirmado hasta 2019. El kirchnerismo criticó que la tercera reelección de Lorenzetti se celebrara seis meses antes de lo previsto porque consideró que buscaba anticiparse al nombramiento de los tres magistrados que faltan para completar los siete que debería haber en el tribunal. Entre 2004 y 2014, la Corte Suprema funcionó con seis miembros, hasta que una falleció y otro renunció.

Lorenzetti dijo la semana pasada que la justicia debe poner límites a los gobiernos de turno

Las críticas del kirchnerismo llevaron a que Lorenzetti anunciara el lunes a dos de sus tres colegas que renunciaría a la presidencia del tribunal la semana próxima, aunque permanecería como magistrado. Pero al día siguiente los tres le pidieron que se quedara como presidente y él no dudó en aceptar. Analistas opinan que Lorenzetti buscaba en realidad un apoyo de sus pares ante los reproches del kirchnerismo.