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En busca de embriones sanos

El ginecólogo español Braulio Peramo pone en marcha en Emiratos Árabes un centro de fertilidad con un laboratorio de genética pionero en la región

Braulio Peramo, ginecólogo español, en el Centro de Fertilidad de Al Ain. Ampliar foto
Braulio Peramo, ginecólogo español, en el Centro de Fertilidad de Al Ain.

Los 1.500 metros cuadrados del nuevo Centro de Fertilidad de Al Ain, en Emiratos Árabes Unidos, giran en torno a una célula. Para protegerla del menor riesgo de contaminación, sus laboratorios se han dotado no solo de la última tecnología, sino de un modernísimo sistema de purificación y circulación del aire. El objetivo último de tanto mimo es detectar el riesgo de enfermedades genéticas y lograr embriones que permitan el nacimiento de niños sanos. Cuando se inaugure en las próximas semanas, se convertirá en un centro de referencia de reproducción humana tanto en Emiratos como en toda la península Arábiga.

“Como ha ocurrido en Occidente en los últimos 30 años, la fertilidad también está bajando en esta parte del mundo debido al retraso en la maternidad y al descenso en la calidad del semen”, explica el ginecólogo español Braulio Peramo, director médico del proyecto.

En Emiratos, la tasa de fertilidad ha caído de 4,4 hijos por mujer en 1990 a 1,82 en 2012, según las últimas estadísticas de la Organización Mundial de la Salud. De ahí la apertura de varios centros de fertilidad en los últimos años, y que la policía de Abu Dabi haya promovido la construcción de esta clínica como parte de los servicios médicos que ofrece a sus empleados, pero que también va a atender a usuarios privados.

El corazón del centro es el laboratorio de inseminación, donde trabajan los embriólogos. A un lado se halla el de andrología, junto a las salas de recogida de semen; al otro, las cuatro habitaciones de tratamiento donde a las mujeres se les extraen los óvulos y se les implantan los embriones. Pero antes de llegar al útero, los óvulos fecundados se guardan dentro de una cámara que reproduce un microambiente similar al de aquel mientras se analiza su ADN. Es entonces cuando las estrictas medidas de esterilidad alcanzan un grado más allá para preservar la célula que va a estudiarse en una de las dos cámaras especialmente presurizadas.

“Nuestro objetivo no es solo tratar la infertilidad, sino evitar que nazcan niños con enfermedades congénitas en casos conocidos”, precisa Peramo, que suma 16 años de experiencia en reproducción humana.

La tasa de nacimientos ha caído

  de 4,4 hijos por mujer

en 1990 a 1,82 en 2012

En esta parte del mundo, los males hereditarios tienen una prevalencia muy elevada debido a la consanguinidad que se deriva de los matrimonios entre primos. Si en Europa se da en el 1,5% de las parejas, en la península Arábiga varía entre el 40% y el 90%, según las regiones, lo que se traduce en que la población con problemas congénitos alcance el 6% (frente al 1% de Europa). Por ello, Peramo prevé hacer estudios genéticos de las parejas y, en caso de riesgo, aconsejarles la fecundación in vitro.

“Es la primera fase del proyecto, que también incluye la construcción de un centro de cirugía ginecológica de día, con vocación de dedicarse a la salud integral de la mujer”, anuncia el responsable.

Cuando esté terminado podrá apreciarse la forma de mariposa con que se ha diseñado el edificio y que, de acuerdo con la sensibilidad local, dispone de salas de espera separadas para hombres, mujeres y familias. Además, como no podía ser menos en Emiratos, contará con una entrada VIP independiente, con su propia recepción y dos suites de 100 metros cuadrados para que cada paciente se sienta como si la clínica fuera para ella sola. “Aquí es muy importante la privacidad”, justifica Peramo.