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EE UU ve un “giro” en la lucha contra el Estado Islámico en Irak

El jefe del Estado Mayor Conjunto de EE UU realiza una visita sorpresa a Irak

El general estadounidense Martin Dempsey en Irak

La campaña contra el autodenominado Estado Islámico (EI) en Irak y Siria va a extenderse probablemente durante “varios años”, pero Estados Unidos dice que se empieza a vislumbrar un cambio de dirección.

En una visita sorpresa a Bagdad y a la ciudad kurda de Erbil, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE UU, Martin Dempsey, evitó el sábado proclamar una “misión cumplida” que él mismo reconoce que está aún lejos de lograrse. Con todo, sostuvo que el apoyo estadounidense a las fuerzas iraquíes y kurdas ha ayudado a “sacar a Irak del precipicio”.

“Ahora, creo que la situación está empezando a girar. Así que bien hecho”, dijo Dempsey durante un acto con personal militar estadounidense en la embajada norteamericana en Bagdad según recoge la agencia Reuters.

Una impresión que se vio reforzada con el importante avance militar que dieron las fuerzas iraquíes el mismo sábado, al romper, según reportes locales, el asedio que el EI mantenía desde hace meses contra la principal refinería del país, en Baiji, a unos 200 kilómetros al norte de Bagdad.

Según Dempsey, se podrá afirmar que se ha derrotado al EI cuando este grupo “no tenga ya la capacidad de imponer su voluntad en Irak o exportar el terrorismo más allá de los límites de Irak”.

Algo que requiere, indicó, la lucha en diversos frentes, aunque el militar seguirá siendo clave. “Tenemos que derrotarlo militarmente, al menos a cierto nivel”, señaló. Ello significa “arrebatarle la capacidad de maniobrar, su capacidad de planificar y de reabastecerse”, agregó desde Irak.

La visita de Dempsey a Irak es la primera que realiza el máximo responsable militar de EE UU desde que el presidente, Barack Obama, ordenó ataques aéreos contra posiciones del EI en este país, a comienzos de agosto.

Una campaña que después se extendió también a Siria y que pese a su intensidad -más de 130 ataques en estos cuatro meses- ha generado dudas en cuanto a su eficacia, así como miedos por la posibilidad de que acabe degenerando en un conflicto más intenso, pese a las aseveraciones de Obama de que no enviará tropas de combate.

La decisión del mandatario hace una semana de duplicar el personal militar en Irak con el envío de 1.500 soldados adicionales para asesorar a las tropas locales no ha hecho más que aumentar esas dudas, reforzadas también por declaraciones de Dempsey en los pasados días.

El alto militar dijo durante una audiencia en el Congreso que se está “considerando” la posibilidad de enviar un “modesto” número de soldados para “acompañar” en la lucha a las fuerzas iraquíes en las operaciones de mayor complejidad contra el EI, por ejemplo en Mosul.

Desde Bagdad el sábado sin embargo, Dempsey trató de despejar las dudas asegurando que esta campaña es totalmente distinta e la guerra iniciada por el predecesor de Obama, George W. Bush, en Irak.

“Esta vez queremos tener a un socio en el gobierno de Irak” y además el EI es una organización extremista “rechazada por la población iraquí”, recordó.

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