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China muestra un nuevo avión de combate en plena visita de Obama

El J-31 es un avión furtivo, diseñado para eludir radares y ser invisible a ellos

Un avión J-31 aterriza tras un vuelo de demostración en la Exposición Internacional de Aviación, este martes en la ciudad china de Zhuhai Ampliar foto
Un avión J-31 aterriza tras un vuelo de demostración en la Exposición Internacional de Aviación, este martes en la ciudad china de Zhuhai REUTERS

China no ha dejado escapar la oportunidad de tener al presidente estadounidense Barack Obama en su territorio para presumir de músculo militar. La segunda potencia mundial dejó ver por primera vez un prototipo de la aeronave J-31, que está en fase de desarrollo. El caza se presentó en el marco de la Exposición Internacional de Aviación que se celebra estos días en la ciudad sureña de Zhuhai, según informó la agencia Reuters.

Se trata de un avión furtivo, es decir, que ha sido diseñado para desviar las radiaciones de los radares y ser invisible ante ellos. Aunque no se ha confirmado de forma oficial, los medios de comunicación estatales aseguran que el gigante asiático pretende exportar esta nueva aeronave y competir con el F-35 estadounidense. China se postula así como una futura potencia de fabricación de equipamiento militar que podría suministrarlo a aquellos países que, por veto o por precio, no pueden comprar a Estados Unidos.

El aparato, desarrollado por la Corporación China de la Industria de Aviación (AVIC), guarda un cierto paralelismo con el F-35 en cuanto a su tamaño y la capacidad de no ser detectado por los radares. Un informe reciente del Pentágono asegura que este tipo de aviones son “la clave para que la Fuerza Aérea china pase de ser mayoritariamente territorial a tener la capacidad de llevar a cabo operaciones tanto defensivas como ofensivas”.

Desde su llegada al poder, el presidente Xi Jinping ha abogado por un fortalecimiento del Ejército chino, algo que ha aumentado las suspicacias entre algunos de sus vecinos en la región. Hace un año, China declaró una zona de identificación de defensa aérea que incluye zonas disputadas con otros países, tanto en el Mar de la China Oriental (islas Diaoyu/Senkaku con Japón) como en el Mar del Sur de China, donde Pekín reclama los archipiélagos de las Spratly y Paracel.