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Alemania pide a las embajadas que identifiquen a sus agentes secretos

Berlín quiere conocer la identidad de los espías oficiales y de los que actúan bajo otra cobertura

Después de pedir durante meses a Washington explicaciones sobre el espionaje que ha realizado, y sigue llevando a cabo, la Agencia Naciónal de Seguridad estadounidense (NSA) sin obtener respuestas, el Gobierno alemán dio un nuevo y conflictivo paso que puede seguir envenenando las relaciones entre Berlín y su principal aliado transatlántico. En una acción sin precedentes en el mundo del espionaje y también en el diplomático, el ministerio de Asuntos Exteriores germano pidió a todas las representaciones diplomáticas que hicieran llegar al ministerio una lista completa y detallada de sus agentes secretos en Alemania.

En la petición, que fue hecha a través de una “nota verbal” enviada el miércoles pasado, el ministerio que dirige el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier le pide a las delegaciones que hagan llegar la lista completa de los agentes que trabajan en territorio germano, tanto oficiales, como los que actúan bajo otra cobertura, como agentes culturales, agregados militares o de prensa.

El ministerio, según señala este viernes el portal Spiegel Online, espera que la petición sea acogida positivamente por las representaciones diplomáticas, pero la información no ofrece detalles sobre las supuestas medidas que podría adoptar el ministerio en el caso de que embajadas de alto rango como Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia no reaccionen a la petición.

“Berlín presiona con este inédita medida para obtener más transparencia sobre las agencias de inteligencia que están activas en Alemania”, señala la información ofrecida por Spiegel. “La meta es obtener un progreso conjunto entre el Gobierno y las representaciones diplomáticas”.

La decisión de pedir a las embajadas que hagan llegar un listado completo de sus espías activos en Alemania no es la primera medida drástica que adopta el Gobierno alemán, después de que estallara el escándalo de espionaje de la NSA y que alcanzó un punto culminante cuando se supo que la agencia había espiado el teléfono móvil de la canciller Merkel.

A comienzos del año, la Oficina de Defensa de la Constitución (BfV) el servicio de espionaje interno, creó un nuevo departamento destinado a monitorear el trabajo de espionaje que realizan en territorio germano los llamados “países aliados” de Alemania, como Estados Unidos, Reino Unido y Francia. El jefe del BfV, Hans Georg Maassen pidió entonces a la embajada de Estados Unidos, una lista completa del personal que de dedica a labores de espionaje y también una relación de las empresas privadas que colaboran con los espías estadounidenses.

Según Der Spiegel, los países que más espías tienen estacionados en territorio germano son Estados Unidos, China y Rusia. Un porcentaje mínimo de espías están acreditados como “residentes legales”, pero la mayoría de los espías trabajan ocultos como agregados militares, politicos o como empleados en instituciones culturales. Estados Unidos emplea a unos 200 espías con pasaporte diplomático en Alemania.

La más reciente medida adoptada por el ministerio de Asuntos Exteriores germano fue consensuada con otros ministerios alemanes y con la cancillería, y con ella Berlín opto por ejercer más presión para obtener las respuestas que espera desde el pasado año de Washington.