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Ucrania amenaza con cortar el tránsito del gas ruso a Europa

Hasta el 60% del combustible a la UE circula por gasoductos que atraviesan el territorio ucranio

El primer ministro ucranio, el 8 de agosto en Kiev Ampliar foto
El primer ministro ucranio, el 8 de agosto en Kiev REUTERS

El jefe del Gobierno de Ucrania, Arseni Yatseniuk, dijo este viernes en Kiev que el tránsito de hidrocarburos rusos por Ucrania puede verse afectado por las sanciones contra Moscú, según informó RBK Ukraina. Un proyecto de ley aprobado por el Gobierno y pendiente de aprobación en el Parlamento contempla 26 tipos de restricciones, entre ellas la congelación de los activos y el tránsito de todo tipo de recursos, dijo el alto funcionario quien subrayó que se refería al "paro de cualquier tipo de tránsitos, desde los vuelos a los recursos energéticos". El proyecto de ley incluye una lista negra con los nombres de 172 ciudadanos y 65 compañías, sobre todo rusas, a las que Kiev acusa de "financiar el terrorismo".

El 60% del gas ruso en dirección a la UE circula por gasoductos que atraviesan el territorio de Ucrania. El tránsito está regulado por un contrato entre la compañía estatal Naftogaz Ucrania y el monopolio de exportación ruso Gazprom. Se trata de un documento, firmado en enero de 2009 y válido hasta 2019, que es independiente del contrato entre las dos compañías para el suministro de gas (ahora paralizado por las deudas ucranianas) al mercado interior de Ucrania. La separación jurídica de ambos suministros fue considerada en su día como un paso importante para evitar que los problemas bilaterales se proyectaran sobre el combustible en tránsito.

Naftogaz Ucraina ha exigido a Gazprom la revisión del contrato de tránsito y su director ejecutivo, Andrei Kóbolev no excluyó que la compañía se dirija al tribunal de Arbitraje de Estocolmo si Gazprom se niega a ello. El alto ejecutivo ha expresado su preocupación por los efectos de la entrada en funcionamiento del gasoducto La Corriente del Sur, que suministará gas por el mar Negro puenteando a Ucrania, por donde transitan 86.000 millones de metros cúbicos de gas ruso al año. Este volumen era de 110.000 a 120.000 millones de metros cúbicos antes de que entrara en funcionamiento la Corriente del Norte, un gasoducto por fondo del Báltico que une directamente a Rusia y Alemania. Con la entrada en funcionamiento de la Corriente del Sur, el tránsito puede contraerse en 60.000 millones de metros cúbicos, dijo el ejecutivo, según RBK Ukraina.

En lo que parece un atisbo de diálogo ruso-europeo, el jefe de la Duma Estatal de Rusia (Cámara baja del Parlamento), Serguéi Narishkin, dijo haber recibido una invitación de los dirigentes de Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) para celebrar una reunión el 2 de septiembre en Paris. Narishkin manifestó que el diálogo con la APCE se había interrumpido porque los diputados no querían escuchar la posición de Rusia sobre los modos de resolver la crisis en Ucrania. Tras la anexión de Crimea, Rusia fue privada de la palabra en las sesiones de la APCE hasta fines de 2014 y como muestra de protesta, los representantes rusos dejaron de asistir a las sesiones plenarias de la APCE. Tras admitir que en la reunión se trataría sobre "medidas para disminuir el grado de la tensión en Europa", Narishkin afirmó que las sanciones occidentales "no tienen nada que ver con la primacía del derecho" y "transgreden los principios del mercado libre" , además de ser un "chantaje político". Las sanciones rusas, afirmó, tienen marcado carácter de respuesta. El anuncio de restricciones a la importación de alimentos de la EU disparó la cotización de las acciones de las compañías productoras de alimentos de Rusia, entre ellas las del grupo Russkoe More, en las que el oligarca Guennadi Tímchenko, tiene una importante participación.

Por otra parte, los insurgentes han recuperado el control de un tramo de 165 kilómetros en la frontera entre Rusia y Ucrania en Lugansk, según informa RBK. El control fronterizo es clave para el suministro de los insurgentes y para demorar el asalto de las fuerzas leales a Kiev a Donetsk y Lugansk. En Moscú, el Comité de Investigación anunció la detención de cinco uniformados del grupo de 400 militares ucranianos que cruzaron la frontera con Rusia el domingo para salvarse del acoso de los insurgentes. Los guardafronteras rusos alojaron a los ucranianos en un campamento cercano a Gúkovo, en la región de Rostov del Don. El grupo de los cinco detenidos incluye al comandante del batallón Iván Voitenko y cuatro de sus subordinados, a los que se acusa de haber participado en el bombardeo de dos ciudades en la provincia de Lugansk con pérdida de vidas humanas y destrucción de viviendas. Los oficiales niegan los cargos. En un informe de la misión de Observación de la OSCE, fechado el jueves, se constata, basado en el testimonio de una docena de desplazados, que la ciudad fue bombardeada de forma ininterrumpida de las 4 de la madrugada a las 2 de la madrugada del día siguiente, que la población estaba agotando sus recursos y que el agua y el pan eran casi imposibles de obtener. Los entrevistados afirmaron también que la gente "estaba enterando a los muertos en sus jardines", por carecer de servicios funerarios".

La misión observadora de la OSCE constato además que en Kiev los habitantes del campamento (el "maidán") respondieron con cócteles Mólotov a los intentos de desalojarlos emprendidos por una compañía privada contratada por el ayuntamiento para limpiar la zona.