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Los impulsores del juicio contra Muñecas celebran su comparecencia

El abogado que representa a los querellantes contra el torturador franquista califica de "trascendental" el proceso

Adolfo Pérez Esquivel y Carlos Slepoy.
Adolfo Pérez Esquivel y Carlos Slepoy. EFE

La Fiscalía de la Audiencia Nacional española ha abierto la posibilidad de que el excapitán de la Guardia Civil, Jesús Muñecas, procesado por torturas, no sea extraditado a Argentina. La jueza argentina María Servini de Cubría había solicitado su traslado para que se le juzgase en el país sudamericano. Diputados argentinos, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, y los querellantes se reunieron el jueves en los locales del Congreso de los Diputados de Buenos Aires para comentar el fallo.

Muñecas, de 77 años, está acusado por la justicia argentina de torturar durante 22 días a Andoni Arrizabalaga, detenido en 1968 en Gipuzkoa. Se había negado a presentarse ante la Audiencia Nacional el pasado mes de diciembre cuando le fueron notificados los cargos. La Audiencia Nacional ha decidido que la justicia argentina no tiene competencias para llevar el proceso, pero ha dejado la puerta abierta para que se celebre un proceso en Zarautz, donde ocurrieron los hechos, en el País Vasco.

El abogado Carlos Slepoy, uno de los dos letrados de la causa en España, celebró como “muy trascendente la primera comparecencia de un imputado de los crímenes del franquismo” ante un tribunal español.

Slepoy reconoció que la apuesta de los querellantes es que jueces y fiscales españoles se vean cada vez más abocados a admitir las denuncias de los colectivos de víctimas del franquismo.

Entre tanto, la presión no remite en Argentina, Slepoy anunció que el viernes se entregará a la jueza argentina Servivi de Cubría un escrito con la petición de nuevas imputaciones de ministros franquistas, represores y jueces. Además, según pudo saber el letrado, la jueza pedirá autorización a la Corte Suprema de Argentina para viajar a España a tomar declaración a varios testigos que no pueden desplazarse o participar en videoconferencias.

Selpoy, uno de los artífices del proceso que en los años noventa llevó ante la justicia española a Augusto Pinochet y a los represores de la dictadura argentina, aseguró que el juicio contra el franquismo cuenta con la ventaja de llegar en un momento en el que la competencia universal está plenamente instalada en España, producto de las actuaciones del exjuez Baltasar Garzón. Sin embargo, reconoció la gran dificultad que representa la “hipoteca de 40 años de dictadura y 37 de impunidad en democracia”.