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El Supremo ruso ve irregularidades en la sentencia que condenó a las Pussy Riot

Considera que no probó el delito de odio religioso. Ordena al tribunal de Moscú que reexamine la condena

Tolokonnikova, izquierda, y Aliójina, durante el juicio.
Tolokonnikova, izquierda, y Aliójina, durante el juicio. reuters

El destino de Nadezha Tolokónnikova y María Aliójina, las dos integrantes del grupo Pussy Riot condenadas a dos años de cárcel por “vandalismo e incitación al odio religioso” tras haber cantado en febrero de 2012 una “oración punk” en la catedral de Cristo Salvador de Moscú puede cambiar en breve. El Tribunal Supremo ruso anunció este jueves en su página-web que revisará la condena a las dos activistas del grupo punk tras haber hallado irregularidades en el proceso.

El fallo del Supremo responde a la solicitud de modificar la pena que le fue dirigida por los abogados de Tolokónnikova y Aliójina, con el respaldo del defensor del pueblo de Rusia, Vladimir Lukín.

Lukín subraya que la conducta de las integrantes del grupo punk no puede ser calificada como criminal por lo que deben ser castigadas por la vía administrativo y no penal.

La resolución del Supremo enumera una serie de circunstancias que debieron ser tenidas en cuenta al juzgarlas: “Para la emisión de una sentencia justa a las culpables no han sido valoradas varias circunstancias esencialmente importantes, como su juventud, la opinión de las víctimas, que no insistían en un duro castigo para las imputadas, la situación familiar de Nadezha Tolokónnikova y María Aliójina, las condiciones de vida y el carácter no violento de sus acciones ilegales”.

Según el alto Tribunal  las citadas circunstancias pueden ser suficientes para la rebaja o incluso la suspensión de la pena.

El 21 de febrero del 2011 en la catedral de Cristo Salvador de Moscú cinco activistas del grupo punk Pussy Riot trataron de entonar una irreverente canción en la que denunciaban la complicidad entre el poder político simbolizado por el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y la jerarquía de la Iglesia ortodoxa Rusa. El 17 de agosto del 2012 tres participantes de ese acto (Tolokónnikova, Aliójina y Yekaterina Samutsévich) fueron condenadas a dos años de prisión por gamberrismo inspirado por motivos antirreligiosos.

En octubre del año pasado Samutsévich fue puesta en libertad condicional. Las otras dos mujeres habrán cumplido la pena íntegra a fines de febrero de 2014. Así que en el caso de modificación o suspensión de la pena las activistas de Pussy Riot podrán salir de la colonia penitenciaria donde están internadas un par de meses antes del plazo previsto.

La resolución de casación del Tribunal Supremo coincide con el proyecto de amnistía general presentado a la Duma (Parlamento) por el presidente Putin este lunes con motivo del 20º aniversario de la Constitución de Rusia. Según informó el jueves a la agencia RIA Novosti un portavoz de la Cámara, el decreto presidencial será examinado por la Duma el próximo martes. Según el borrador del documento, la amnistía general podría beneficiar a las activistas de Pussy Riot, ya que las dos son madres de niños menores de edad. Así que la posibilidad de que Tolokónnikova y Aliójina celebren pronto su liberación se duplica.

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