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Socialistas en una cumbre soberanista

Los socialistas catalanes asisten mañana a la reunión que ha convocado Artur Mas en la que quiere proponer la firma de un llamado pacto nacional por el derecho a decidir. Ni los populares ni Ciutadans han sido convocados, por la sencilla razón de que se han declarado y han votado siempre en contra del derecho a decidir propugnado por el Gobierno catalán. No es el caso del PSC, que votó en contra de la declaración de soberanía por parte del Parlamento catalán, pero en cambio hizo todo lo contrario cuando se votó la petición de diálogo con el Gobierno español para celebrar una consulta.

Todo cuadra hasta aquí en la posición del PSC, que defiende la idea federal frente al unionismo del PP y de Ciutadans y frente al independentismo de Convergència Democràtica, Esquerra y CUP. La tradición federalista catalana es bien clara al respecto: Cataluña debe federarse libremente con el resto de naciones y regiones españolas e incluso ibéricas; unión y libertad, por tanto, en un proceso que se ensancha luego hacia la federación europea. En consecuencia con esta teoría, debe defender el principio democrático, es decir, la celebración de una consulta a la población catalana sobre la fórmula de relación con España y debe escoger como fórmula la federación y no la independencia.

Menos consecuentes son, de una parte, los que se reconocen a sí mismos como unionistas y no saben si quieren menos autonomía, quedarnos tal como estamos o incluso un Estado centralista como el que hemos conocido en épocas anteriores. Tampoco lo son los soberanistas, que andan a la greña sobre si hay que celebrar la consulta inmediatamente debido a los problemas de liquidez o hay que esperar a que se despeje el horizonte económico; debe ser pactada y legal o debe realizarse sí o sí o incluso debe obviarse mediante una declaración unilateral de independencia por parte del parlamento.

Tampoco serán coherentes con sus posiciones los federalistas si se les ocurre firmar el pacto por el derecho a decidir sin exigir la paralización previa por parte del Gobierno de cualquier decisión e institución que implique adelantar la decisión sobre el futuro de Cataluña. Nada más absurdo que pretender la adhesión a una consulta por parte de quien no quiere separarse aceptando a la vez que se prepare ya las estructuras del Estado independiente y se inicie el camino de la escisión en la fiscalidad o en la diplomacia.

La actual hoja de ruta de Artur Mas contiene multiplicidad de elementos contradictorios o abiertamente incompatibles: obtener liquidez del ‘banquero’ español para no suspender pagos, negociar con urgencia la financiación para 2014, conseguir una consulta legal sobre el futuro de Cataluña y finalmente preparar las estructuras del Estado independiente. Cada una de estas tareas suscita consensos distintos y de distinto diámetro parlamentario, desde el pacto fiscal que alcanza casi la unanimidad hasta el menor de todos que es el que pretende dedicar la centralidad de los actuales esfuerzos a la independencia.

La reunión de hoy sobre el derecho a decidir merece una reflexión final: es coherente con el principio democrático que defienden soberanistas y federalistas, pero es escasamente compatible con el principio de realismo político que impone la realidad económica y social del país. La cumbre a la que debieran haber sido convocados todos los partidos catalanes es la del empleo, para ver cómo diablos se da respuestas urgentes y efectivas a las más de 900.000 personas que están sin trabajo en Cataluña. Sobre eso el PSC, pero también Iniciativa, Esquerra y la CUP, todos los partidos que aseguran defender a los trabajadores, algo deberían decirle hoy al presidente de Cataluña.

Comentarios

Realmente es prioritario abordar la soberanía en la situación de emergencia laboral en que se encuentra Cataluña. Cuánta frivolidad demuestran los dirigentes catalanes, como celebrar en un barco que se hunde una reunión en el puente de mando para decidir si se pone rumbo al norte o al sur. Que los catalanes decidan, propugnan los frívolos. Pues eso, que los catalanes decidan, pero que decidan primero si prefieren que se busquen soluciones a su futuro laboral o sobre su futuro como nación soberana.
Primero salvar, luego plantear. Primero desaguar, luego proponer. Primero solucionar, luego promover. Primero vaciar, luego llenar. Que algunos quieren empezar la nación por el tejado. Les preocupa más el nombre que el hombre.
"el principio de realismo político que impone la realidad económica y social del país" depende del periódico que se lea y de la calle que se pise. "El País" sermonea de forma arrogante a los catalanes (no sólo a los catalanes, también se atreve con todo el mundo mundial). Por fortuna los alemanes no son imbéciles. Ja us ho trobareu, senyor Bassets, d'un dia per l'altre.
Lo que usted ha caracterizado como "tradición federalista catalana" no es federalismo, sr. Bassets, es confederalismo, fórmula que niega la unidad e indivisibilidad de la soberanía nacional y que ha fracasado estrepitosamente a lo largo de la historia en todos aquellos Estados (no democráticos, además) que tuvieron la mala idea de elegirla: Imperio Austro-Húngaro, URSS, Yugoslavia,... El federalismo distribuye las competencias pero establece una soberanía nacional única e indivisible en todos los casos, e impide categóricamente cualquier pretensión de secesión unilateral: USA, Alemania, Austria, Australia, Brasil, ... Para saber a que atenernos lo primero es ser precisos en la definición de las propuestas, y luego optar con conocimiento de causa. Lamentablemente, por ignorancia o por malévolos intentos de confundir, en el lenguaje político español imperan una imprecisión y una falta de rigor que algunos explotan descaradamente en beneficio propio y perjuicio de la mayoría.
"Tampoco serán coherentes con sus posiciones los federalistas si se les ocurre firmar el pacto por el derecho a decidir sin exigir la paralización previa por parte del Gobierno de cualquier decisión e institución que implique adelantar la decisión sobre el futuro de Cataluña". Vaya, curiosa exigencia, que no va paralela con una similar exigencia hacia los federalistas para paralizar cualquier iniciativa que implique adelantar esa suposición, que en su caso es suponer que siga la sumisión de Catalunya a España. Por ejemplo, el PSC debería dejar de participar en el Congreso y Senado (eso es presuponer que Catalunya pertenece a España) o en los órganos del PSOE, y también debería dejar de presentar propuestas para reformar España que presuponen que Catalunya seguirá dentro de esa España. ¿Ah, que no va a exigir eso? Pues entonces con qué derecho exige a los no partidarios de esa sumisión a España que dejen de trabajar con un supuesto distinto. Sr. Bassets, si el PSC realmente está a favor del derecho a decidir de los catalanes (como dicen sus estatutos y como dice ud. mismo, aunque en sus actos eso resulte muy dudoso), debe estar a favor de ese derecho sea cual sea la decisión que tomen los catalanes. Eso no se ve alterado porque los partidos preparen sus estrategias para uno u otro escenario, tal como hace el mismo PSC. Exigencias como la suya, sr. Bassets, sólo son excusas para poder oponerse al derecho a decidir sin decirlo claramente, culpando a los demás de su propia negativa, de manera hipócrita. Ud. habitualmente exige claridad a los soberanistas, sr. Bassets, aplíquese el cuento a ud. mismo y a su PSC.
Ciro, pues sí, es prioritario abordar la soberanía, puesto que es la única manera de que Catalunya pueda abordar esa situación de emergencia laboral. Dentro de España es imposible por motivos bien conocidos (expolio fiscal, política hostil del gobierno español, incapacidad de los políticos españoles). La independencia de Catalunya no sería una solución inmediata, pero daría a los catalanes la posibilidad de trabajar para solucionar sus problemas, algo imposible en esa España vuestra."que decidan primero si prefieren que se busquen soluciones a su futuro laboral o sobre su futuro como nación soberana". Pareces el hombre del chiste, el que no es capaz de masticar chiclé y caminar a la vez. ;-) Ambas soluciones no sólo no son incompatibles (es posible trabajar en dos cosas a la vez), sino que incluso están relacionadas: el ser una nación soberana facilita solucionar el futuro laboral de los catalanes. Esa elección tuya es falsa.
"La cumbre a la que debieran haber sido convocados todos los partidos catalanes es la del empleo"Otro con problemas para masticar y caminar a la vez. Como si fuera imposible convocar dos cumbres, o tres o cuatro incluso. Más ridícula resulta aún esa exigencia, cuando "cumbre para el empleo" catalana tiene escasas posibilidades de producir algún resultado (la política macroeconómica está en manos del gobierno español, y la asfixia económica de la Generalitat impide cualquier proyecto significativo que pudiera generar empleo). Eso no es más que otra excusa para negarse a esa cumbre por el derecho a decidir sin decir claramente que se opone al derecho a decidir. La puta y la ramoneta en versión socialista, lo cuál resulta muy irónico de quien tanto critica la falta de claridad de los demás, sr. Bassets.Si se convocara una cumbre contra la violencia doméstica (por ejemplo), ¿se opondría ud. a ella con ese mismo argumento? Lo dudo mucho, sr. Bassets. Se le ve el plumero. ;-)
Sr.Bassets "el principio de realismo político..." es el arma más antigua del pensamiento reaccionario, por el contrario utilizando el principio de idealismo político de unos pocos se ha conseguido que el mundo avance a mejor para todos.
Uff, cuando hay que explicar las cosas dando muchas vueltas, como usted hace aquí, es que no están claras.Para decirlo simplemente: los socialistas se están pegando un tiro en el pie, a fuerza de seguir encuestas y no ideas.
Lo que no entiende igual el cronista del artículo que es que llegando al fin de los temas de la relación España Catalunya, se podrá abordar con mejor resultado el problema del paro. Luego tiene muchas más competencias el gobierno central para combatir el paro que no el autonómica, y ya vemos como va...
De aquellos polvos vienen estos lodos. El PSOE nunca debió consentir que el sector catalanista se erigiera en partido independiente (PSC), de la mano de los "señoritos progres" de la Barcelona de la transición, llevándose los votos de los charnegos que eran los que realmente daban fuerza al socialismo catalán. La única solución, ahora, es refundar el PSOE en Cataluña y así se vería quién es quién, y la fuerza que tendría cada uno.
Lo que no entiendo es que un partido que no es separatista apoye un referéndum independentista.
En mi opinión, lo que no se está debatiendo es el derecho a decidir, sino la realización de un referéndum independentista (aquí vamos a la utilización del lenguaje). Ante un referéndum independentista, que políticamente solo interesa a los partidos que así se declaran, no se entiende el apoyo de quienes no participan de esos fines. Sobre todo si se está inmerso en una crisis económica, el partido gobernante es incapaz de tomar decisiones a la altura de la situación, y los datos de las encuesta no dan una mayoría independentista clara. Vamos, que lo que está haciendo el partido que gobierna en Cataluña es desviar la atención de los ciudadanos, y exculparse de su incapacidad en una supuesta confrontación que no se entiende muy bien si el pueblo catalán, encima, no es claramente independentista. Lo más absurdo es que un partido que no es separatista esté apoyando la existencia de esa cortina de humo.
En suma, fuss, la ausencia de independencia como excusa de la carencia de capacidad para crear empleo.
Teniendo tantos medios y canales autonómicos "subvencionados"... embajadas "comerciales".... Algo me dice que la clase política catalana no haría más repetir en un estado independiente los mismos "pecadillos" que encontramos repartidos por toda la Península ibérica.Más les vale estar en guardia a los catalanes. No es difícil recordar las cargas de los Mossos de Escuadra en ciertas protestas acaecidas en Barcelona. Ni tampoco, los "eficaces" recortes en sanidad...No sé. Quiero ver cómo sale todo esto cuando llegue el año 2014. Y seguro que ni para entonces hay referendum...Quizás ERC se imponga una cabalgada hacia delante (en el caso de que CIU se desgaste del todo) o bien, recule.Pero, me gustaría saber, que plan económico tendría ese nuevo estado... a qué destinaría sus recursos, sus estrategias económicas.... ¿que proyección clave buscaría? ...¿Relanzaría Barcelona como reclamo? ¿o buscaría desarrollar el interior?¿Negociaría con España el corredor Mediterráneo? ¿o ambos países se ensartarían mutuamente en dimes y diretes? ¿Pesaría más Francia, buscaría su zona de influencia como contrapeso?A Cataluña le conviene separarse de manera que no haya rencor a ambos lados de la frontera. P.D. En cuanto al PSC, se está buscando su "suelo" catalán. PSC y PSOE ya no creo que sean lo mismo, ni compartan la misma visión. Es mejor que se hayan alternativas claras en el espectro ideologico, como vemos en el caso de Ciutadans y PP, más conservadores.
Antoni, un dato que me podrías haber reprochado: el mayor número de descargas de la famosa pistola Liberator se produce en España. Parece que el miedo es libre y no conoce de fronteras.
Vaya, me empieza a pasar como en la Tía Julia y el escribidor, que los comentarios, como los personajes de los distintos folletines en la obra de Vargas Llosa, empiezan a entremezclarse y a aparecer unos en otras y otras en unos, con el consiguiente embrollo. Y de todos modos, cuántas veces no ocurrirá algo parecido en estas cumbres, a las que algunos acuden con una idea que nada tiene que ver con la esencia de lo que se va a abordar y donde unos personajes encajan menos que un etarra en una asamblea sobre los derechos humanos.
mecachis, te lo explico. El PSC apoya el principio de autodeterminación de los pueblos, y por lo tanto cree que los catalanes tienen derecho a decidir por sí mismos. Algo que, por cierto, también defendía el PSOE (sí, el de González y Guerra) en 1979. Algunos han cambiado mucho, pero el PSC no es el que más.Partiendo por lo tanto de ese principio de autodeterminación, es decir, del derecho a decidir, el PSC cree que lo que deben decidir los catalanes es quedarse en España. Pero que eso debe ser una decisión de los catalanes, y no algo impuesto e inmutable sobre lo cuál los catalanes no tienen nada que decir (que es lo que defienden Ciudadanos por España y el PP en Catalunya, y prácticamente todos los partidos españoles).¿Entiendes la diferencia? Por poner una analogía, es la diferencia entre creer que no hay que votar a los falangistas y prohibir el partido falangistas . Yo creo que no hay que votar a los falangistas, pero que hay que permitir que la Falange exista y se presente a las elecciones, y que quien quiera les vote. Eso es lo que considero la postura más democrática. ¿No estás de acuerdo?
Ciro dice: "En suma, fuss, la ausencia de independencia como excusa de la carencia de capacidad para crear empleo."Pues claro. ¿O es que tú culpas a tu comunidad de vecinos de no crear empleo? Supongo que no, puesto que no tiene ni las competencias ni los medios para ello. Las CCAA tienen escasas competencias y medios para crear empleo (especialmente cuando son asfixiadas económicamente por el estado), el gobierno de un estado tiene muchos más. ¿No es cierto?Eso a mí me parece bastante evidente. Luego hay otra cuestión, Ciro: el paro como excusa para oponerse a la independencia de Catalunya ante la carencia de la capacidad de dar argumentos relevantes. ;-)
No creo que con dividir a los catalanes entre independentistas, unionistas o federalistas quedara realmente definido el espectro político catalán porque - sinceramente - no puedo encuadrar al Sr Más y sus chicos en ninguno de ellos, pues les he visto en todos estos años coquetear con todas las opciones según les conveniese. Si todo ello fuese por el bien de Cataluña, pues bueno pero es que veo que es más por su interés personal. Como si una cometa volara por el cielo en una dirección u otra y el Sr Más se colgara de su cola en el último momento.Solo deseo que los catalenes decidan lo que más les convenga, pero que se lo piensen bien que luego es difícil volver atrás y que todo , por muy bonito que parezca, tiene un coste y no solo de dinero.A los miembros de Esquerra les diría que eligan bien a ls compañeros de viaje y recuerden cuando la burguesía catalana entregó "tranquilamente" Barcelona a Franco y luego se fueron a otra cosa.Tengo casa en Cataluña (soy de Madrid) y me daría pena tener que pasar una frontera para ir de puente, pero si solo es eso , tampoco es tan grave.Federalismo, unionismo, independentismo...demasiados ismos para mi gusto, prefiero educación , sanidad , y convivencia democrática.Un saludo,
Buen golpe dialéctico, Fuss, el que me has propinado. Hala, a buscar otra vez argumentos. Y de todos modos, a perro flaco todo son pulgas, quiere ello decir, mutatis mutandis, que cuando está gordo, qué poco importa la correa.
Ciro, no es mérito mío, lo pones muy fácil con tus débiles argumentos, que además son muy tópicos entre el nacionalismo español.Como este último. Sí, con pan las penas son menos, y las desventajas para Catalunya de pertenecer a un estado español hostil o, en el mejor de los casos, indiferente a sus intereses y deseos son menos hirientes cuando las cosas van bien y al menos uno puede ir tirando. En cambio, cuando la economía va mal y aún así a uno le expolian para financiar, por ejemplo, el AVE a Badajoz, el aguante de muchos se resiente. Eso no es nada extraño, tampoco tenía mucha pujanza el espíritu del 15-M mientras la población se beneficiaba de créditos fáciles y trabajo basura pero bien pagado, ¿verdad? ¿Quiere eso decir que las críticas contra la corrupción y las injusticias sociales y económicas no son razonables y justas? Tú mismo con tu juicio.
Lambda dice "Algo me dice que la clase política catalana no haría más repetir en un estado independiente los mismos "pecadillos" que encontramos repartidos por toda la Península ibérica.".Ese "algo" me temo que sólo son tus prejuicios. La realidad es que esos "pecadillos" existen en tu estado español, y que una Catalunya independiente daría la oportunidad de evitarlos o reducirlos. No la seguridad, sin duda, pero sí la oportunidad, y eso ya es mucho. Al menos es mucho para cualquiera que tenga algún interés en evitar esos "pecadillos". Si en cambio, esos pecadillos sólo son otra excusa para oponerse a la independencia de Catalunya, entonces obviamente esa oportunidad de librarse de ellos no sólo no vale, sino que es negativa y hay que evitarla. No sea que esa España vuestra de la que esos pecadillos son parte integrante quede en evidencia. ;-)Sobre tus preguntas, la respuesta a todas ellas es muy sencilla: lo que decidan libre y democráticamente los catalanes. ¿Tan difícil de entender y aceptar es eso? Para algunos españoles parece que sí.
eurorealista, si exiges rigor a los demás, aplícate un poco a ti mismo tu exigencia.Primero, la soberanía repartida es un rasgo del confederalismo, pero no el único. La propuesta del PSC sólo tiene eso (y aún con reparos) de confederal, el resto, por lo que se conoce, es más o menos federalista.Segundo, ese supuesto fracaso de los estados confederales es muy discutible. Empezando por la Confederación Helvética (curioso olvido el tuyo) que parece gozar de buena salud. Pero lo principal es que es muy difícil decir si una fórmula fracasa o no en la historia. ¿El imperio austro-húngaro de los Habsburgo fue un fracaso y la monarquía hispánica centralista y absolutista de los Borbones fue un éxito? El primero tuvo posesiones e influencia internacional durante bastante más tiempo que el primero. ¿Dices que un sistema más centralizado hubiera dado mejores resultados? ¿En qué te basas? La España centralista (de la que el autonomismo actual sólo es un derivado), ¿la consideras como un éxito? ¿Una monarquía confederal hubiera tenido peores resultados? ¿En qué te basas? Me temo que tú llegas primero a las conclusiones y luego buscas hechos históricos que apoyen esas conclusiones predefinidas, sin observar demasiado si realmente las apoyan o no."Lamentablemente, por ignorancia o por malévolos intentos de confundir, en el lenguaje político español imperan una imprecisión y una falta de rigor que algunos explotan descaradamente en beneficio propio y perjuicio de la mayoría.".Muy cierto. Como los nacionalistas españoles que niegan serlo, el mayor ejemplo de falta de rigor y de distorsión del lenguaje de la política española (si yo fuera de TeleMadrid diría que son unos nazis ;-D). Porque estabas pensando en vosotros, ¿no? ;-)
Fuss, la falta de rigor (como siempre) es toda tuya:1º La atribución de la soberanía es el rasgo básico de cualquier estructura política. Todo lo demás es secundario frente a ese rasgo definitorio.2º El fracaso de las estructuras confederales es una evidencia histórica indiscutible. Demuestras ser muy ignorante (o muy manipulador) si crees que Suiza es una confederación, de la que solo tiene el nombre porque es una federación. Documéntate y sabrás que en el siglo XIX unos cuantos cantones quisieron independizarse y fueron obligados a entrar en razón federal (guerra de la Sonderbund). Y por supuesto que la monarquía centralista borbónica fue infinitamente más exitosa que el catastrófico Estado habsbúrgico confederal, cuya duración y posesiones (al contrario de lo que con asombrosa ignorancia dices) fueron mucho menores. Una monarquía confederal hubiera supuesto el fin de España hace mucho tiempo, el problema español es que se inició el virtuoso camino centralista francés pero se abandonó a mitad de camino y por eso sufrimos la peste catalanista y otros detestables particularismos que Francia cortó de raíz.Pero es inútil intentar razonar con un manipulador catalanista que ignora o distorsiona las evidencias históricas para sustentar sus indefendibles posiciones. En todo caso tus burdas mentiras son tan fáciles de desmontar que resultas patético en tu inutil insistencia en el disparate catalanista.
Estimado Fuss, no estoy seguro, sencillamente. Aquí, en mi querida Canarias, el partido nacionalista que es Coalición Canaria lleva tiempo entrampado en esos "pecadillos" y pidiendo de forma discreta la independencia (o mayores ventajas autonómicas) con la historia de que "la metrópoli nos somete". Todavía recuerdo el vergonzoso y reciente eslogan de "habla canario" ( cuando honestamente la lengua aborigen ha muerto siglos ha), viniendo de un partido que lleva 30 años con un velado victimismo. Mire, considero que la diversidad cultural y lingüística de España es una gran baza. Lo terrible, en mi opinión, de nuestro pasado reciente, es que ha generado una reacción contra todo aquello que sugiera una idea de Nación, entendamonos, al estilo francés o inglés. Lo perverso del franquismo es que arrebató el espacio ideológico de la comunidad nacional, e incluso lo vinculó a una monarquía todavía vigente hoy. La derecha moderada y la izquierda no han recuperado ese pensamiento, sino que se han constreñido en el juego del marco autonómico. De esa confusión se han beneficiado los nacionalismos, que recordemos, son de factura ideológica jovencísima , en el siglo XIX se articulan prácticamente.Que conste, que en el fondo, articular una nación es un relato emocional, fundamentalmente mitológico. Por eso, no los desprecio, pues el ser humano recurre a asideros emocionales que después articula en un engranaje basado más o menos en la lógica de la razón. Y por esa regla de tres, en cierto modo, comprendo ese deseo, que surge de un fracaso compartido ( no olvidemos que también hemos compartido triunfos). Lo que me parece, y esta es mi opinión, es que los catalanes han participado en la configuración de la nación española ( que por hallar un consenso, dicha identidad fue consciente a partir de aquel 2 de Mayo), y ahora, parte de ellos reniegan de ese legado compartido. Para mí, que soy republicano, considero que la igualdad de oportunidades que debería otorgar el Estado Moderno, no conjuga con la retórica de las diferencias de los nacionalismos o las identidades. Por ejemplo, en EEUU, la idea de fondo es que cada hombre, venga de donde venga, pueda hacerse a sí mismo. Es una idea muy hermosa. En Francia, otro estado republicano, la idea de fondo consiste en que el hombre pueda dotarse a sí mismo de derechos y deberes entre sus semejantes, en pie de igualdad. ¿Qué ha pasado con el ejemplo español? Pues que no ha participado de estas ideas de modo fehaciente hasta recientemente. Por su complejidad territorial, quizás podría haber seguido una evolución similar al caso inglés, pero hay un matiz importante. Nunca tuvimos nada semejante al Common Law, ni un desarrollo de pactos que construyeran el Estado, sino más bien una argamasa de fueros y señoríos, vinculados bajo la monarquía. Los decretos de Nueva Planta fueron un primer intento de crear un Estado contemporáneo en la forma a su época, revocando problemas como las aduanas forales y unificando el mercado interno español. La ironía actual es que las autonomías han revertido eso con una legislación comercial dispar, y un cuerpo de leyes endémicas que perjudican más que benefician. No obstante, el español , el castellano, se convirtió en una lengua vehicular, que permitía la unión, la cooperación y cierta identidad común. Identidad que compartimos con Iberoamérica. Una característica común de los grandes estados con formas republicanas o federales es una lengua común, y este rasgo se ve reforzado por el uso de la lengua vehicular en la administración. Yen el mundo actual, las identidades basadas en la comunidad de intereses y de la lengua, son una forma de resistencia civilizada frente a la homogeneización de la globalización , algo necesario frente a los intereses económicos transnacionales de las multinacionales. A mi me gustaría ver unir fuerzas a los pueblos ibéricos para tener peso en el mundo, voz y voto. ¿ pero quien sabe? Igual los pequeños estados son la respuesta ... Aunque desde luego no nos salvarán del marasmo europeo. Si ya de por sí la UE es irrelevante por las disensiones entre sus 27 estados, imaginense por un momento que Alemania e Italia regresarán a la división política ( antes de Biskmark, antes de Cavour y Garibaldi). Sencillamente, la Unión sería insostenible. Y en cierto modo, cederíamos el escaso liderazgo internacional obtenido a EEUU, pero dudo mucho que Europa continúe siendo una prioridad , todo lo más , cuando en el Pacífico se está dirimiendo el futuro liderazgo de la superpotencia. En cierto modo, esa tensión ante la crisis de los "pequeños" nacionalismos dibuja un mapa de pequeñas Suizas y grandes estados venidos a menos. No creo que la solución de los actuales problemas pase por una UE frágil, o por los pequeños estados, con o sin UE. A largo plazo, una Cataluña independiente pasaría por el mismo aro que la actual España . La UE actual comete errores , y precisa de un re equilibrio de poderes y un liderazgo pan-europeo, no estrictamente alemán. Yo pienso que tanto Cataluña como España han de mirar a largo plazo, y decidir en consecuencia y de común acuerdo. Esto lo dicen incluso líderes independentistas de otros países.P.D. Estoy de acuerdo con un referéndum y que se haga cuanto antes. Lo que me parece ocioso es la creación de estructuras de estado sin la certeza de el resultado. De ahí mi escepticismo.
Pero si la soberanía ya no desgrava, a qué viene tanto interés. ¿Queda alguien soberano sobre el orbe? Ansían la independencia, al tiempo que luego ansían depender de organizaciones supranacionales que no hacen otra cosa que chupar soberanía, con la excusa de que la necesitan para convertirse en vehículos eficaces. Así pues, el debate es meramente formal. La independencia no existe. Lo vemos en Rajoy, jefe del estado español, que asegura que no puede actuar de otra manera, aunque en realidad todos sabemos que quiere decir que actúa como le dicen.
Quise decir, Rajoy, jefe del gobierno español. El del Estado es otro, todavía más dependiente todavía. La dependencia es lo único que existe, y no solo para las personas, también para los gobernantes, y por ende, para los países que gobiernan.
Mariano Rajoy ¿Brey o Rey? Más parece lo segundo, porque cada vez pinta menos, y lo mismo que se dice del rey que reina pero no gobierna, cada día está más claro que Rajoy preside pero no gobierna.
El unionismo "federalista" que se desprende del artículo debería preocupar a su autor, puesto que en no pocos de sus asertos se identifica con los argumentos de los sectores unionistas más nacionalistas y extremistas, como suelen ser los habituales del carajillo party, sean los del PP o los de Ciudadanos. Por ejemplo, ya iría siendo hora que algunos federalunionistas de tamiz liberal y democrático como aparenta el Sr. Bassets dejen de alinearse con los sectores ultras de Interconomía que se atribuyen en exclusiva el presupuesto del Estado para el español centralista, como si todos los catalanes que pagan impuestos no hubieran contribuido a ese presupuesto. Suena a chantaje: si eres buen español, el dinero de España es tuyo, si eres catalán y soberanista, o te arrodillas ante la unidad de destino en lo universal o no tienes derecho ni a comer. Y mucho menos a "su" dinero. Leer para creer! Además, suena bastante raro la defensa del derecho a una consulta a los ciudadanos de Catalunya pactada con el Estado español: no hay nadie con un mínimo de inteligencia que crea que este Estado lo va a permitir. Suena a onanismo político o a pitorreo o directamente a cinismo. También es raro raro plantear un federalismo que deba decidir la unión a España, ya que supongo que al federalista le será mejor defender la unión a España con argumentos que como un deber. Mucho me temo que los federalistas en España pretenden ir mucho más allá del nombre, de cambiar el adjetivo autonómico del estado por el de federal y todo ello sin salir del clásico unitarismo y centralismo hispánico y por tanto, nada que ver con la federación entre Catalunya y España. En resumen, todo es raro, muy raro, entre los federalistas catalanes unionistas y a la vez partidarios de que los catalanes podamos decidir como organizamos nuestro presente y nuestro futuro.