La Unión Europea y Turquía se alejan entre críticas mutuas

La UE critica el progreso turco en su proceso de adhesión y Turquía responde con inusitada dureza

Personas intentan escapar de las balas de gas lacrimógeno, al término de una manifestación del partido kurdo Paz y Democracia el domingo.
Personas intentan escapar de las balas de gas lacrimógeno, al término de una manifestación del partido kurdo Paz y Democracia el domingo.EFE

La Comisión Europea (CE) ha emitido su informe anual más duro hasta la fecha sobre el avance de Turquía en su proceso hacia convertirse en un país miembro de la UE. La CE ha criticado especialmente que las autoridades turcas restringen la libertad de prensa y la discriminación existente en el país hacia las minorías y, en especial, el conflicto kurdo.

"Crecen las preocupaciones sobre la falta de un progreso sustancial de Turquía hacia el cumplimiento de los criterios políticos. La situación sobre el respeto de los derechos fundamentales sigue siendo seriamente preocupante", se lee en las conclusiones del informe.

"Esto proviene, particularmente, de la amplia aplicación de la legislación sobre terrorismo y crimen organizado, que lleva (a Turquía) a infringir los derechos a la libertad y a la seguridad, los derechos a un juicio justo y a la libertad de expresión, asamblea y asociación".

En la actualidad, cientos de periodistas, académicos y activistas que han criticado al régimen se encuentran encarcelados o están siendo juzgados en Turquía por la aplicación de la ley antiterrorista.

"En cuanto a los derechos humanos y a la protección de las minorías, hacen falta esfuerzos significativos en la mayoría de las áreas, en particular en cuanto a la libertad de expresión, de asociación y de asamblea y en cuanto a la libertad religiosa", continúa el informe.

La CE ha destacado el conflicto kurdo como uno de los principales problemas en Turquía y ha señalado que "hace falta una solución política urgente". Los enfrentamientos entre las milicias del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, en kurdo) y el ejército se han endurecido en los últimos meses, que han sido los más violentos en varios años. Más de 40.000 personas han muerto desde que los rebeldes kurdos, considerados terroristas por Estados Unidos y la UE, se alzaran en armas en 1984.

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Dura respuesta turca

"Para nosotros, el análisis del capítulo político ha sido decepcionante porque el informe admite que ha habido avances en 32 de los 33 capítulos", dijo hoy en rueda de prensa en Estambul Egemen Bagis, ministro turco para los Asuntos de la UE y jefe negociador.

"Sin embargo, en el informe hay cuestiones injustas y afirmaciones sin demostrar que sólo servirán para reforzar la posición de aquellos que quieren alejar a Turquía de la UE", continuó Bagis, que inició así su serie de críticas a la Comisión Europea y al informe, que califica los avances turcos como "limitados" o "pocos".

"Turquía no es perfecta y Europa es como un dietista que nos va a ayudar a estar más sanos y a ser un mejor país. El problema es que este dietista tampoco está sano, su salud física y mental está dañada, así que no puede ofrecer el tratamiento adecuado", siguió metafóricamente pero con dureza Bagis.

El negociador turco insistió varias veces en que si la Comisión o si Turquía realizaran un informe de este tipo sobre los países ya miembros, el resultado sería aun peor. Además, Bagis contrastó la boyante situación económica turca, cuya economía ha crecido de media a 5,5 por cien anual desde 2002, a la profunda crisis que está viviendo la zona euro de la UE.

"No queremos volver a acabar decepcionados, no queremos otra vez un doble rasero", concluyó agresivamente el ministro turco en referencia a futuras evaluaciones europeas sobre Turquía.

El Gobierno de Ankara continúa así en su línea de distanciamento de la UE. Ya el pasado 30 de septiembre, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, en su discurso tras ser reelegido como líder del partido gobernante, no realizó ninguna referencia a esta hipotética y futura adhesión de Turquía a la UE. Sus únicas palabras dedicadas a Europa fueron para criticar la islamofobia en Francia y Alemania.

En la práctica, las negociaciones están casi paralizadas y tanto la UE como Turquía se muestran ambivalentes sobre el hecho de que Turquía pueda realmente llegar a convertirse en un país miembro. Desde que se iniciaron las negociaciones en 2005, Turquía sólo ha completado las conversaciones en una de las 35 áreas establecidas. Como comparación, está previsto que Croacia, que inició sus conversaciones al mismo tiempo que Turquía, se convierta en un país miembro a mediados del año que viene.

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