EE UU investiga si Al Qaeda tuvo relación con el ataque al consulado de Bengasi

El fallecido embajador Christopher Stevens sospechaba que se encontraba en la lista de objetivos prioritarios de Al Qaeda

Matthew Olsen, director del Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo, en el centro.
Matthew Olsen, director del Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo, en el centro.JIM WATSON / AFP

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos están investigando los lazos del grupo terrorista Al Qaeda en el Magreb con los responsables del ataque contra un consulado en Bengasi del pasado 11 de septiembre, en el que murieron cuatro miembros del cuerpo diplomático norteamericano, entre ellos el embajador Christopher Stevens. Semanas antes de morir, éste dijo a sus allegados, según ha revelado ahora la cadena de televisión CNN, que sospechaba que se encontraba en la lista de objetivos prioritarios de Al Qaeda, después de su labor de apoyo al movimiento popular que acabó con la dictadura de Muammar El Gadafi el año pasado.

En un testimonio ante un comité del Senado, el miércoles, el director del Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo, Matthew Olsen, que depende de la Casa Blanca, dijo que EE UU está investigando si Al Qaeda tuvo un papel en el ataque en Bengasi. “Estamos examinando los indicios de que algunos individuos que tomaron parte en el ataque puedan tener conexiones con Al Qaeda o grupos afiliados a Al Qaeda, sobre todo Al Qaeda en el Magreb Islámico”, dijo, en una comparecencia ante un comité del Senado.

Aun así, Olsen recalcó que no existen indicios de que los asaltantes efectuaran los ataques con un alto grado de premeditación. “Sabemos que hay un grupo de militantes en esa zona que están bien armados y que mantienen esos arsenales. Lo que no tenemos, en este punto, son datos de inteligencia que indiquen que ha habido una planificación, previa y de cierta magnitud, o una coordinación”, añadió Olsen en su comparecencia ante los senadores. Olsen, asesor de Barack Obama en materia antiterrorista, calificó la operación de “ataque terrorista”.

La Administración de Obama está siendo muy cuidadosa a la hora de calificar el ataque, dado que atribuirle de forma definitiva premeditación y lazos con grupos terroristas e insurgentes que hayan atacado a EE UU en el pasado le obligaría a apuntar hacia una respuesta, probablemente de tipo militar. “De acuerdo con la información que teníamos en aquel momento, no tenemos indicaciones de que fuera un ataque planeado o premeditado”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, el miércoles, en rueda de prensa. “Hay una investigación abierta, y si nos lleva a diferentes conclusiones, lo anunciaremos públicamente”, añadió.

CNN citó fuentes anónimas, el miércoles, al informar de que Stevens temía ser el objeto de un ataque inminente de Al Qaeda. El embajador fallecido habría comentado a allegados suyos que consideraba que la seguridad en el consulado de Bengasi era insuficiente. Stevens además, se manifestó preocupado por el incremento de la actividad de Al Qaeda en Libia y en el resto de países del norte del continente africano, según esas fuentes. Si se demuestra verdadero, el hecho de que Al Qaeda le hubiera puesto precio a su vida apuntalaría el argumento de que el ataque fue, de algún modo, premeditado.

Este jueves ha visitado Libia William Burns, subsecretario de Estado de EE UU. Es el diplomático de mayor rango en visitar el país después del ataque del pasado 11 de septiembre. Se ha reunido con el ministro de Asuntos Exteriores libio, Ashor Bin Khayyal, quien le ha dado garantías de que su Gobierno cooperará en las pesquisas. Agentes del FBI se hallan también en Libia, donde están investigando las circunstancias de la muerte de los cuatro estadounidenses. El presidente Obama ha dado la orden de capturar y llevar a la justicia a los atacantes que mataron al embajador Stevens y a los otros tres norteamericanos.

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