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Chris Stevens es el sexto embajador de EE UU muerto por actos violentos

Sus homólogos fallecieron durante las décadas de los sesenta y setenta en Afganistán, Líbano, Chipre, Sudán y Guatemala

Imagen sin fechar distribuida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, del Embajador de los EE.UU. en Libia, Christopher Stevens.
Imagen sin fechar distribuida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, del Embajador de los EE.UU. en Libia, Christopher Stevens. EFE

Chris Stevens se ha convertido en el sexto embajador de Estados Unidos en morir por actos violentos desde 1968 y en el primero del siglo XXI. Cinco de sus homólogos anteriores fueron asesinados en Afganistán, Sudán, Guatemala, Chipre y Líbano durante las décadas de los sesenta y setenta.

El primer suceso terrorista contra un embajador estadounidense ocurrió en 1968 en Guatemala, el embajador John Gordon Mein iba caminando hacia su puesto de trabajo cuando fue asesinado por rebeldes guatemaltecos de las FAR (Fuerzas armadas rebeldes) en plena calle, en la avenida Reforma, el 28 de agosto.

La década de los setenta fue una época negra para la política exterior estadounidense. De 1973 a 1979, cuatro de estos hombres perdieron la vida. Cleo Noel, embajador en Sudán, fue asesinado el 2 de marzo de 1973 después de sufrir un atentado perpetrado por el grupo terrorista Septiembre Negro contra la embajada saudí en Jartún. En 1974, el 19 agosto, murió en Nicosia, Chipre, el embajador Rodger Davies. Éste llevaba pocos meses en el cargo, desde mayo de ese mismo año -situación laboral que comparte con el recién fallecido Stevens-. Davies fue asesinado en plena calle por un francotirador durante una manifestación convocada por griegos chipriotas delante de la embajada de EE UU. Su secretaria, Antoinette Varnava, también fue asesinada.

Dos años después, en 1976, el embajador Francis Meloy falleció en Beirut. Meloy se dirigía a presentar sus credenciales al presidente del Líbano, Elias Sarkis, cuando éste junto al Consejero de Economía, Robert Waring, y su chófer fueron secuestrados por el Frente Popular de Liberación Palestina, justo cuando atravesaban un puesto de control. Horas después, los tres fueron asesinados. El cuarto fallecido durante aquella trágica década fue Adolph Dubs, en 1979. Dubs fue secuestrado en Kabul (Afganistán) por musulmanes insurgentes que pedían a cambio de su liberación la de tres prisioneros. Murió en un tiroteo cruzado entre éstos y las fuerzas de seguridad afganas minutos después de ser retenido en contra de su voluntad.

Además, otros dos embajadores estadounidenses han muerto en accidentes de avión: Arnold Raphel en Pakistán, en 1988, y Laurence Steinhard en Canada, en 1950, según informa la agencia The Associated Press.