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Los opositores denuncian el asesinato de un centenar de civiles en Hama

Vecinos del centro de Damasco aseguran haber oído fuertes combates

Los activistas acusan a leales de El Asad de matar a 78 personas en Al Qubeir

Clinton aborda con líderes europeos el conflicto en Siria

Dos niñas sirias caminan junto a los escombros de una casa derribada durante un bombardeo de las fuerzas pro-régimen.
Dos niñas sirias caminan junto a los escombros de una casa derribada durante un bombardeo de las fuerzas pro-régimen. AP

Mientras la diplomacia internacional daba un nuevo paso en la condena del régimen de Damasco, los enfrentamientos se han recrudecido. Al menos 78 personas habrían sido asesinadas la pasada noche en la aldea de Al Qubeir, en la provincia de Hama, en el noroeste del país, según un comunicado difundido por los Comités de Coordinación Local. De acuerdo a este grupo opositor, que aglutina a gran parte de las milicias contra el presidente, Bachar el Asad, en el terreno, 35 de las víctimas pertenecen a la misma familia, y la mitad de los fallecidos son mujeres y niños. Activistas opositores consultados por la agencia Reuters han asegurado que las víctimas murieron apuñaladas por los combatientes leales al régimen.

Otro grupo de la oposición antiAsad, el Observatorio Sirio de derechos Humanos, con sede en Londres, rebaja los fallecidos en la masacre a 24. Y el régimen, del que se desvincula y acusa a un grupo armado, asegura que son nueve los muertos.

Si las muertes se confirman, la matanza de Al Qubeir sería de magnitud similar a la ocurrida en Hula, en la provincia de Homs, el pasado 25 de mayo. Entonces más de un centenar de personas —49 de ellos niños— murieron a manos de las milicias leales al régimen conocidas como shabiha, según las primeras investigaciones de Naciones Unidas. Son grupos armados conocidos por su brutalidad, que proliferan al servicio de un régimen cuyo Ejército sufre cada vez más deserciones.

Este miércoles también se produjeron duros enfrentamientos en otros puntos del país. Hubo fuertes combates en las afueras de la capital, Damasco, feudo del régimen aún pero cada vez menos inmune a los ataques de los alzados. Dos personas murieron en los enfrentamientos. Vecinos del centro de la ciudad contaron a Reuters que oyeron fuertes tiroteos y activistas de barrios cercanos aseguraron haber oído explosiones y fuego de ametralladoras e incluso helicópteros en algunas zonas.  

Los Comités Locales informaron de 15 fallecidos en la región de Latakia, en el Mediterráneo, de donde es originaria la familia El Asad. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, son los enfrentamientos más sangrientos en esta zona desde que comenzaran las revueltas, hace 15 meses. Una señal de que el presidente sirio podría estar perdiendo apoyos incluso dentro de bastiones tradicionalmente afines a su régimen, como el de su ciudad natal. Además, los Comités Locales también han informado de la muerte de 11 personas en la ciudad de Idlib, al noroeste del país, 12  en Homs, 5 en Deir al Zor y 1 en Deraa.

Hillary Clinton, la secretaria de Estado estadounidense, asistió este miércoles a una reunión informal en Estambul sobre Siria, convocada de urgencia y en la que participaron los ministros de Exteriores de Turquía, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia, así como varios representantes árabes. Clinton dijo que una estrategia de transición en siria debe implicar que El Asad ceda todo el poder, según explicó un funcionario del Departamento de Estado.

En la reunión se acordó crear un “grupo de coordinación” para apoyar a la oposición siria, según un comunicado difundido por Turquía, el país anfitrión, informa Reuters. En el encuentro se habló de adoptar “medidas adicionales”, incluyendo la coordinación de un “proceso creíble y efectivo de transición” que conduzca hacia una “Siria democrática postAsad”. Clinton participará este jueves en un encuentro del Foro Global Antiterrorista en Estambul.

Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, hizo un llamamiento para celebrar una reunión internacional con el fin de impulsar el plan de seis puntos del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan. Un encuentro que incluya “a todos los miembros del Consejo de Seguridad, a los países líderes de la región, como Turquía; no deberíamos olvidar tampoco a Irán, la Liga Árabe y a la UE, que podría contribuir igualmente”, dijo Lavrov. Clinton se mostró en contra de la participación de Irán. “Cuesta imaginar que se pueda invitar a países que manipulan al régimen de El Asad en los ataques contra su propio pueblo”, dijo en Bakú (Azerbaiyán), antes de volar a Estambul. Lavrov atribuyó el fracaso del plan de Annan a los opositores. “Hay que hacer una reunión distinta a la de los Amigos de Siria, que apoyan al Consejo Nacional Sirio [CNS, principal órgano de la oposición en el exilio] y sus demandas radicales”.

En apoyo a la disidencia, un grupo de empresarios sirios en el extranjero ha creado un fondo de 300 millones de dólares para respaldar a los rebeldes, anunció ayer Wael Merza, secretario general del CNS, desde Catar.