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El presidente libio pide a la OTAN que mantenga la misión hasta final de año

El presidente interino asegura que necesita a la Alianza para atrapar a los partidarios de Gadafi

Doha revela que cientos de soldados de Catar han participado en la guerra junto a los rebeldes

Un hombre cubre un cadáver quemado en el lugar en el que la OTAN atacó al convoy que trasportaba a Gadafi en Sirte.
Un hombre cubre un cadáver quemado en el lugar en el que la OTAN atacó al convoy que trasportaba a Gadafi en Sirte. AFP

El Consejo Nacional de Transición (CNT) de Libia desea que la OTAN mantenga su respaldo militar a las nuevas autoridades hasta finales de año por lo menos. Así lo ha pedido hoy su presidente, Mustafá Abdelyalil, en Doha, donde se ha reunido con los jefes de Estado Mayor de los países que han participado en las operaciones de apoyo a los sublevados contra Muamar el Gadafi. Según Abdelyalil, los últimos fieles del dictador aún representan una amenaza para Libia. No obstante, la zona de exclusión aérea podría levantarse el 31 de octubre.

“El pueblo libio desea que la OTAN mantenga sus operaciones al menos hasta fin de año”, ha declarado Abdelyalil en una conferencia de prensa. El responsable ha explicado que su petición tiene como objetivo “asegurar las fronteras para impedir la entrada de armas desde los países vecinos y proteger a los libios de los gadafistas” que se han refugiado en ellos, en una poco velada referencia a Argelia. Para ello, ha dicho, necesitan “ayuda técnica y logística de los países vecinos y amigos”.

Al término de la misión aliada, Doha liderará una coalición para formar al nuevo Ejército libio e integrar a los rebeldes en las instituciones militares

La reunión de Doha se ha llevado a cabo apenas tres días después de que el CNT proclamara la “liberación” de toda Libia, tras la muerte de Gadafi la semana pasada. La elección del lugar no es casual. Catar fue uno de los primeros países en reconocer al CNT como autoridad legítima y de los más activos en el respaldo a los rebeldes. Desde la primera reunión del Grupo de Contacto en abril, se comprometió a abastecer de armas a los rebeldes y les facilitó 400 millones de dólares (unos 290 millones de euros) en ayuda. También les ha ayudado a vender su petróleo en un momento en que las cuentas libias se encontraban bloqueadas.

Abdelyalil agradeció esa asistencia al jefe del Estado catarí, el emir Hamad bin Jalifa al Thani, que ayer le recibió en su palacio de Al Wajbah. Durante su discurso de hoy ha vuelto a subrayar el apoyo de Catar. “Ha sido un socio esencial en todas las batallas que hemos llevado a cabo”, ha subrayado el presidente del CNT.

Tal vez incluso en mayor medida de lo conocido hasta ahora, ya que en unas declaraciones a la agencia France Presse, el jefe de Estado Mayor catarí, el general Hamad bin Ali al Attiya, ha revelado que “cientos de soldados de Catar” han participado en las operaciones militares junto a los rebeldes libios. “Facilitaron entrenamiento, transmisiones y los contactos entre los rebeldes y la OTAN”, ha asegurado el general Al Attiya.

La apuesta diplomática del emirato a favor de los rebeldes ha tenido algo de personal. Gadafi había insultado repetidamente al jeque Hamad

Hasta ahora solo se conocía su participación en las misiones aéreas. La presencia de los seis bombarderos cataríes dio credibilidad al carácter humanitario de la operación en una zona del mundo donde la injerencia extranjera despierta grandes recelos. Tampoco hay que olvidar que la atrevida apuesta diplomática del emirato a favor de los rebeldes ha tenido algo de personal. Gadafi había insultado repetidamente al jeque Hamad. Durante la cumbre árabe de 2010 le llamó gordo, y en la del año anterior interrumpió su discurso. Al ahora fallecido dictador se le atribuye también el rumor de un golpe palaciego el pasado 28 de febrero.

Pero Catar está dispuesto a demostrar que su compromiso va más allá. El general Al Attiya también ha anunciado que una vez que concluya la misión de la OTAN, su país va a liderar una coalición que supervisará “el entrenamiento de las fuerzas armadas, la recogida de armas y la integración de los rebeldes en el seno de instituciones militares”.

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