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Los soldados de EE UU que murieron en el helicóptero derribado asistían a otros compañeros en combate

Los militares buscaban a un líder talibán al que responsabilizaban de ordenar una serie de ataques recientes

La misión en la que fallecieron 38 soldados, de los cuales 30 eran norteamericanos, en el este de Afganistán durante la madrugada del pasado sábado, estaba destinada a capturar a un líder talibán en el distrito de Sayyidabad, en la provincia de Wardak, según fuentes de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad [ISAF] de la OTAN. El ataque, en el que unos insurgentes abatieron un helicóptero Chinhook con una granada propulsada por un lanzacohetes, fue el que más vidas se ha cobrado del Ejército norteamericano desde que comenzara la misión en 2001.

El helicóptero trasladaba a soldados aliados en una misión de apoyo a un combate que estaba teniendo lugar en el enclave de Sayyidabad, según esos mismos oficiales. De los fallecidos, 25 pertenecían al Comando de Operaciones Especiales del Ejército, de los que 22 estaban afiliados a los SEALS de la Marina, el mismo cuerpo que dio muerte al líder terrorista Osama bin Laden en Pakistán en mayo. Los soldados buscaban en principio a un líder talibán al que responsabilizaban de ordenar una serie de ataques recientes en el valle de Tangi.

Esos ataques han trasladado el foco de la insurgencia desde las provincias del sur del país, altamente militarizadas, a las del este, cerca de Kabul, una zona que hace solo unos meses estaba en relativa calma. Las fuerzas aliadas han intensificado sus batidas en aquella zona para debilitar allí a los talibán. En el reconocimiento militar del sábado localizaron a una serie de insurgentes armados con rifles de asalto AK-47 y con lanzagranadas. Hubo un fuego cruzado, en el que los soldados abatieron a diversos insurgentes.

Cuando el helicóptero Chinhook se acercaba al lugar del enfrentamiento, los insurgentes lo abatieron con el lanzagranadas, matando a todos los que viajaban a bordo. Los soldados aliados que estaban luchando sobre el terreno se replegaron a la zona del estrellamiento para buscar víctimas. Los mandos de ISAF han abierto una investigación por vías oficiales sobre los pormenores del ataque.

"Cualquier conclusión, en este momento, sería prematura", asegura el portavoz del Cuerpo de Marines, el coronel David Lapan. "Ya hemos dicho que los talibán no van a ignorar las pérdidas que han sufrido recientemente. Sabíamos que iban a contraatacar con fuerza".