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Las inundaciones se trasladan del este al sur de Australia

Los habitantes del Estado de Victoria luchan contra las riadas que anegaron Queensland.- Ya son 31 los muertos desde noviembre.- Una comisión investigará la labor de prevención y respuesta

Los habitantes del Estado de Victoria, al sureste de Australia, luchan hoy contra las riadas que la semana pasada arrasaron Queensland, en el noreste, donde todavía se busca a 14 personas que desaparecieron en las peores inundaciones en 200 años. De momento, 14.000 casas están sumergidas y 3.500 residentes han sido evacuados en el sureste del país, y la Policía ha pedido a los ciudadanos que no se acerquen a los ríos por si se desbordan.

Dos jóvenes fueron rescatados ayer en la ciudad de cuando se les escaparon las muñecas sexuales hinchables que estaban utilizando como flotadores para navegar por el río Yarra, que atraviesa la capital de Victoria. Los aguaceros han afectado a 34 localidades en el norte del Estado, mientras en la vecina Nueva Gales del Sur otras 7.000 personas están incomunicadas.

En busca de 14 desaparecidos

Pero una semana después, el mayor drama todavía se vive en Queensland, donde la semana pasada las trombas de agua arrasaron el valle del río Lockyer y Brisbane, la tercera mayor ciudad de Australia. Las autoridades australianas han elevado hoy a 20 los muertos en Queensland, por lo que la cifra total de fallecidos desde noviembre asciende ya a 31, además de millones de damnificados.

Los servicios de rescate siguen buscando a 14 personas cerca de la población de Toowoomba, donde un "tsunami interior" de una pared de agua de ocho metros de altura pasó por el centro de la ciudad y se llevó por delante barcos, coches y tejados de casas.Australia celebrará hoy un minuto de silencio en memoria de las víctimas a las 14.33 hora local (4.33 hora española), justo el momento en la que hace una semana llegaron las riadas a Toowoomba.

Una vez pasado el temporal, muchos se preguntan cómo pudo suceder ese fenómeno en una comunidad situada a 700 metros sobre el nivel del mar, algo que algunos atribuyen al diseño del sistema de canales fluviales. En este sentido, la primera ministra de Queensland, Anna Blight, ha anunciado hoy la creación de una comisión independiente para investigar los errores en la labor de prevención y respuesta a las inundaciones, así como la reacción de las aseguradoras privadas ante la tragedia. "Ahora es el momento de realizar un análisis de la cadena de acontecimientos devastadores y de sus repercusiones. Se lo debemos a quienes han muerto y a las futuras generaciones para que aprendan de los errores de estas inundaciones", ha dicho Blight en un discurso recogido por el diario The Australian. El coste de esta investigación ascenderá a unos 15 millones de dólares australianos (unos 11 millones de euros). El grupo de trabajo estará dirigido por la jefa de la judicatura de Queensland, Cate Holmes, y en ella participarán el que fuera jefe de Policía de este Estado Jim O'Sullivan y el experto en presas Phil Cummins, quienes deberán presentar un informe provisional en agosto y uno definitivo en un año.

Los pronósticos de los meteorólogos indican que las lluvias no cesarán esta semana. En Queensland la Policía reforzará el contingente de miles de voluntarios y soldados que está limpiando las calles de Brisbane. El desastre posiblemente se convertirá en el más costoso de la historia del país, según el viceprimer ministro y responsable del Tesoro, Wayne Swan. Se calcula que llegará a los 13.000 millones de dólares -el 1% del Producto Interior Bruto de Australia- por las pérdidas para los sectores agrícola, minero y turístico.