Virginia ejecuta al francotirador de Washington

John Allen Muhammad ha fallecido por inyección letal en la penitenciaría de Greensville, en Jarratt

Su última esperanza después de que el Tribunal Supremo de EE UU diera luz verde a la aplicación de la sentencia era que el todavía gobernador de Virginia, el demócrata Tim Kaine, parase la ejecución. Kaine denegó la petición de clemencia, por lo que a las nueve de la noche de este martes (madrugada de hoy en la España peninsular), el francotirador John Allen Muhammad ha sido ejecutado por inyección letal en la penitenciaría de Greensville, Jarratt (Virginia).

"John Allen Muhammad ha sido ejecutado de acuerdo con las leyes de Virginia", dijo el portavoz del Centro Correccional, Larry Traylor. El condenado no pronunció ninguna palabra durante todo el proceso, explicó Traylor. "No hubo complicaciones y todo se realizó como estaba previsto. El condenado no mostró ninguna emoción antes de morir", agregó.

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Muhammad sembró el terror durante semanas en 2002 en la región de Washington, capital de la nación, y acabó con la vida de 10 personas, a las que elegía de forma aleatoria y mataba de un solo tiro con un rifle, desde una cómoda distancia. Muhammad, de 48 años, contó entonces con un cómplice adolescente, Lee Boyd Malvo -de 17 años, hoy 24-, que cumple condena a cadena perpetua en Virginia.

La prisión de Greensville ha tenido que adecuar sus instalaciones para acomodar en la sala de ejecuciones a todos los familiares de las víctimas que reclamaban su derecho a ver morir al asesino de sus seres queridos.

Según su joven cómplice, el plan inicial de John Allen Mohamed era causar al menos seis muertes diarias durante un mes. En las primeras venticuatro horas, la pareja asesinó a cinco personas. Después, los ataques se espaciaron. Aún así, los habitantes de las zonas donde tuvieron lugar aún recuerdan con horror aquellas tres semanas en que cualquiera podía ser tiroteado cuando salía de hacer la compra o echaba gasolina. Finalmente, la policía encontró a los asesinos dormidos en este coche. Habían agujereado el maletero para disparar desde dentro con este rifle. Nunca quedó claro cuál de los dos apretó el gatillo en cada ocasión. Lee Boyd Malwo, que entonces era menor de edad, fue condenado a cadena perpetua; Allen Mohamed, sentenciado a muerte. AGENCIA ATLAS

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