Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La violencia se apodera de Kenia tras las elecciones de la semana pasada

La policía denuncia que 30 personas han muerto quemadas en una Iglesia.- La UE pide una investigación independiente sobre las elecciones

La violencia tras las elecciones del pasado jueves en Kenia amenaza con sumir en el caos uno de los países más estables y económicamente más potentes de África. Según denuncia la oposición hasta 250 personas han muerto en los enfrentamientos desencadenados tras los comicios, en los que se declaró vencedor el actual presidente, Mwai Kibaki. Según ha denunciado la policía, 30 personas han muerto hoy quemadas vivas en una iglesia de Eldoret, al oeste del país. Mientras, florecen las denuncias de fraude en los comicios, por parte de la oposición y por los observadores de la UE, que han pedido una investigación independiente de las elecciones.

Según ha relatado a AFP un jefe policial de la localidad de Eldoret bajo condición de anonimato, "al menos 30 personas han muerto quemadas en el interior de una iglesia en la zona de Kiambaa". La Cruz Roja tiene información de que "42 personas han sido trasladadas al hospital, gravemente quemadas", pero no puede confirmar el número de muertos. La agencia Reuters cifra en 12 los muertos en el incidente. Al parecer, las víctimas se refugiaban en la iglesia de los disturbios desatados en el país tras la victoria de Kibaki en las elecciones. Eldoret es una de las ciudades más afectadas por los disturbios.

Las protestas, que estallaron tanto por el retraso por conocer los resultados del escrutinio como por el anuncio oficial del vencedor, han causado la muerte de cientos de personas. Según medios locales y de la oposición, pasan de 250, aunque el Gobierno sólo reconoce 148 muertos. Según la agencia AFP, la cifra asciende a 289.

Los enfrentamientos post-electorales son los más sangrientos desde el intento de golpe de Estado frustrado en 1982. La explosión de violencia en una de las democracias más estables de África y una de las economías más potentes del continente ha levantado temores en la comunidad internacional de que se produzcan enfrentamientos tribales que se traduzcan en un conflicto civil.

La comunidad internacional ha instado al presidente Kibaki y al jefe de la oposición, Raila Odinga, a salvar sus diferencias y entablar un diálogo que ponga fin a la violencia. Sin embargo, el diálogo será difícil, dadas las circunstancias, con Odinga denunciando un fraude masivo en los comicios. Odinga ya ha dicho que no piensa reunirse con Kibaki a menos que reconozca que ha perdido las elecciones.

La oposición centra su denuncia en que Kibaki fue declarado vencedor gracias a un millón de votos que considera fraudulentos. Odinga, ya acusó el domingo al presidente de fraude electoral, cifrando en 300.000 los votos manipulados. La diferencia oficial entre ambos candidatos se quedó oficialmente en 231.728 votos a favor de Kibaki.

La denuncia de Odinga viene en parte avalada por la delegación de observadores electorales de la Unión Europea en Kenia, que ha pedido hoy una investigación "totalmente independiente" sobre el escrutinio, después de que se registraran irregularidades que ponen en duda la credibilidad del proceso. La petición de los observadores de la UE ha sido realizada por el jefe de la delegación, el eurodiputado alemán Alexander Lambsdorff, dos días después de que la Comisión Electoral diera por vencedor en los comicios del jueves al presidente Mwai Kibaki. Según ha denunciado la delegación europea, casi todas las irregularidades detectadas han beneficiado al partido de Kibaki, que juró su cargo, para un segundo mandato, una hora después de que fuera declarado vencedor de los comicios.

"Estimamos indispensable que una investigación imparcial sobre la exactitud de los resultados se lleve a cabo y que los resultados de todas las oficinas de voto sean publicadas para permitir esa investigación", ha dicho Lambsdorff. "Las elecciones generales en Kenia no han respetado los criterios internacionales y regionales de las elecciones democráticas", ha sentenciado.