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La OTAN lamenta el retiro de Rusia del tratado de Fuerzas Armadas Convencionales de Europa

Hace un llamamiento a Moscú para que reconsidere su decisión

Los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) han afirmado hoy que lamentan "profundamente" la decisión ya anunciada de Rusia de suspender su participación en un tratado de armas europeo clave, y han prometido que continuarán trabajando para cumplir con los compromisos de ese pacto. Según un comunicado difundido por la Alianza, los miembros de la OTAN "quieren resolver la actual punto muerto y preservar los beneficios de este tratado histórico. Ellos (Rusia) han escogido no responder en reciprocidad en este escenario".

Rusia, por su parte, ha justificado su decisión de suspender unilateralmente a partir de hoy su participación en el tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), pero se ha mostrado abierta al diálogo con Occidente para reanudar su vigor.

"La Federación de Rusia está dispuesta a continuar el diálogo sobre el FACE", aunque ello "solo dará frutos si los demás estados miembros muestran realismo político y la voluntad de buscar compromsos", ha dicho la Cancillería rusa en un comunicado.

Los aliados cumplirán sus obligaciones en relación al intercambio de información militar en una reunión programada para el viernes en Viena, en la cual no se espera la participación de Rusia.

Moscú ha decidido suspender su participación en el tratado del FACE, que limita el nivel de armamento después de la Guerra Fría, tras una larga disputa sobre el destacamento de fuerzas rusas en Georgia y Moldovia, que según el Kremlin son sencillamente fuerzas de paz.

A partir de las cero horas de hoy Rusia ha suspendido el cumplimiento del tratado y de otros compromisos con él vinculados, como conceder información sobre sus Fuerzas Armadas y permitir inspecciones extranjeras de sus instalaciones militares.

La Unión Europea, EE UU y la OTAN han expresado su preocupación por este paso de Rusia, y el ministro español de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, como presidente de turno de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), ha instado a Rusia a reconsiderar su decisión.

Moratinos ha dicho que "el régimen FACE ha sido una piedra angular en la seguridad europea durante quince años y debería seguir siéndolo", y ha alertado sobre las "implicaciones" que podría tener la decisión de Rusia, adoptada en respuesta a la ampliación de la OTAN y los planes de EE UU de instalar un escudo anti-misiles en Europa de Este.

Los analistas dudan de que el retiro de Rusia del tratado desate una nueva carrera armamentista y ven la medida como una forma de Moscú de mostrar su descontento sobre la expansión de la OTAN hacia el este.