Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La UE lleva a cabo su sexta ampliación en medio de la crisis institucional

Rumanía y Bulgaria forman parte ya de la UE mientras Alemania asume la Presidencia con el objetivo de impulsar la Constitución

Bruselas / Berlín / Liubliana

La Unión Europea cuenta con dos nuevos socios, Rumanía y Bulgaria, que aportan al club comunitario una población de 30 millones de habitantes y convertirán a la Unión en un espacio de casi 500 millones de europeos. Mientras, Alemania toma el relevo a Finlandia y desde hoy asume la Presidencia con el objetivo de la modernización económica, social y ecológica de la UE.

Con la incorporación de las dos ex repúblicas socialistas, la UE pone punto final a su sexta ampliación, iniciada tras el fin de la guerra fría, culminada en mayo de 2004 con la entrada de diez nuevos miembros del centro y este de Europa y considerada el símbolo de la reunificación del viejo continente. La apuesta de ampliarse hacia el este fue de tal envergadura que la UE tuvo que idear una reforma institucional para poder funcionar con 27 miembros, reforma recogida en el Tratado constitucional ahora en barbecho por el rechazo de Francia y Países Bajos a ratificar el texto.

De ahí que la llegada de Bulgaria y Rumanía coincida con la virulencia del debate sobre la capacidad de la UE para seguir aumentando de tamaño y la urgencia de hacer las reformas necesarias para gestionar un club cada vez más numeroso. "No podemos ampliar la UE eternamente sin reformar las instituciones", advertía el pasado mes de septiembre el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso.

Precisamente impulsar el proyecto constitucional es la prioridad absoluta del Gobierno alemán que desde hoy ocupa la Presidencia de la UE. Tanto la canciller Angela Merkel, como el ministro de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmeier, han reiterado en numerosas ocasiones que la Unión Europea y sus 27 países miembros necesitan con urgencia una Constitución para preservar los logros alcanzados en todos estos años y afrontar los retos de futuro.

Pero además de la delicada situación que vive la propia UE, la adhesión de Rumanía y Bulgaria se producirá bajo estrictas medidas de vigilancia y control sin precedentes en anteriores ampliaciones. De hecho, las lagunas que los dos nuevos socios tienen en ámbitos tan delicados como la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, el control de los fondos estructurales y las ayudas agrícolas o la seguridad alimentaria, han llevado al Ejecutivo comunitario a establecer un mecanismo de cooperación y verificación de los progresos en estas áreas.

Eslovenia ya paga en euros

Eslovenia se convierte en el décimo tercer país miembros de la zona euro, apenas dos años y medio tras su entrada en la Unión Europea y 16 años después de abandonar la federación socialista de la antigua Yugoslavia. El ministro de Finanzas esloveno, Andrej Bajuk, uno de los primeros ciudadanos del país en sacar un billete de 100 euros de un cajero automático en el centro de Liubliana, ha dicho que la introducción del euro es otra etapa del "retorno de Eslovenia a su hogar".

"Es un paso muy importante en el desarrollo de nuestra economía, estoy seguro que los beneficios netos que vamos a conseguir a partir de hoy serán positivos y realmente muy importantes y lo único que deseo es que el euro se mantenga. Vamos a cumplir nuestros deberes, y también exigiremos a los socios que cumplan con los suyos", ha dicho Bajuk.

El ministro de finanzas del país alpino ha destacado también lo beneficioso de formar parte de una divisa que desempeña un "papel tan importante en el mundo" y ha expresado la convicción de que el euro favorecerá la economía de su país. Eslovenia, con apenas 2 millones de habitantes y que entró en la UE el primero de mayo de 2004, es el nuevo miembro más próspero, lo que ha quedado palpado con su ingreso en la zona euro.