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Un grupo suní perpetra una matanza de chiíes en una localidad cercana a Bagdad

Bagdad disfruta del primer día de calma desde el inicio de los enfrentamientos, la semana pasada cuando se destruyó la mezquita de Samarra

Un nutrido grupo de insurgentes suníes -entre 50 y 60, según los testigos- asaltaron ayer al atardecer Nahrauan, una pequeña localidad cercana a Bagdad y han asesinado a unas 20 personas. La mayor parte de las víctimas eran trabajadores chiíes de una fábrica de ladrillos. Se trata de uno de los peores ataques sectarios desde que se desató la oleada de disturbios por la destrucción de la mezquita Dorada de Samarra.

Los cadáveres han sido descubiertos esta mañana por fuerzas estadounidenses e iraquíes. Al parecer, los ataques se prolongaron hasta bien entrada la noche, y que los atacantes utilizaron armas ligeras y lanzagranadas contra los civiles, que trataron de defenderse.

Los asaltantes destruyeron las dos fábricas de ladrillos y causaron grandes daños en la planta eléctrica y en varias viviendas y coches gubernamentales y particulares. Los habitantes de la localidad han pedido al ministerio de Interior que envíe refuerzos para ayudar a recuperar más cadáveres que fueron sepultados por los cascotes de las dos fabricas destruidas.

Nahrauan, que está habitada por una población chií y suní, fue escenario el año pasado de enfrentamientos sectarios que dejaron decenas de muertos. Ese ataque se da en el marco de la violencia sectaria que azota Irak desde el pasado 22 de febrero, tras la destrucción de la cúpula de un importante santuario chií de la ciudad de Samarra, al norte de Irak.

Primer día de calma en la capital

Los habitantes de Bagdad, algo más de cinco millones de personas, han disfrutado hoy de su primer día de calma desde el inicio de los enfrentamientos sectarios. El toque de queda en vigor durante la noche, la prohibición de circulación de vehículos durante el día y el hecho de que fuera viernes -día de descanso y oración para los musulmanes-, han logrado sus efectos y las calles de la capital se han librado de todo tipo de atentados.

En un día soleado, más propio de la primavera, muchos padres han aprovechado para salir a la calle con sus hijos y visitar a los familiares. Aunque la mayoría de los comercios han permanecido cerrados, las calles de la capital han registrado una actividad aparentemente normal pero poco habitualen las últimas fechas.