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Chávez expulsa de Venezuela al agregado militar de EE UU por "espía"

El mandatario venezolano advierte de que retirará "a toda la misión militar" estadounidense si siguen con el supuesto espionaje

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha expulsado esta tarde del país al agregado naval de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, John Correa, por "espía", al tiempo que ha advertido de que retirará "a toda la misión militar" estadounidense "si continúan" con el supuesto espionaje. Se trata de un paso más en las agrias relaciones diplomáticas que mantienen Caracas y Washington, con insistentes acusaciones mutuas referentes al corte "imperialista e intervencionista" del Gobierno del presidente estadounidense, George W. Bush, y a las "intenciones totalitarias" de Chávez.

"Hemos decidido echar del país a un agregado militar de la embajada de EE UU por espionaje (...). El señor capitán de Fragata de la Marina de EE UU John Correa, debe salir del país inmediatamente", ha afirmado Chávez durante un mensaje a la nación por el séptimo aniversario de su Gobierno. El presidente ha reiterado que su Gobierno tiene "pruebas del espionaje", que también involucra al menos una veintena de oficiales de bajo rango de la Armada venezolana que están siendo enjuiciados por la Corte Militar.

"Advertimos al Gobierno imperialista de EE UU de que si sus militares agregados en Venezuela continúan haciendo lo que este capitán (Correa) ha estado haciendo será detenidos y puestos a la orden de su Embajada, y el próximo paso sería retirar toda la misión militar de EE UU en Venezuela", ha subrayado Chávez. El jefe de Estado ha sostenido que, como su Gobierno "ha sido y será respetuoso de los tratados internacionales", no encarcelará a ningún militar agregado diplomático que incurra en espionaje, al insistir en que quienes efectúen esa actividad serán expulsados del país.

"No hemos terminado la labor de limpieza"

Chávez ha tildado, además, de "grupo de traidores" a los oficiales venezolanos involucrados en el caso de espionaje, cuyo número no ha sido precisado oficialmente aunque la prensa local insiste en que superan la veintena. "Son un grupo de traidores que están sometidos a juicio y seremos inflexibles con esos traidores", ha aseverado el presidente, que ha pedido para ellos la máxima pena, que es de 30 años de prisión según el Código Militar vigente.

El gobernante ha opinado que el caso de espionaje demuestra que "no hemos terminado la labor de limpieza" en la Fuerza Armada Nacional. El ministro de Defensa, almirante Orlando Maniglia, se ha negado a dar detalles del caso para no entorpecer las investigaciones, que se "realizan exhaustivamente". Según versiones de la prensa local, la Fiscalía Militar ha dictado régimen de presentación a algunos de los oficiales venezolanos investigados y ha ordenado la detención de los que no se presentaron a las citaciones. El vicepresidente, José Vicente Rangel, ha dicho por su parte que no le sorprendería que algunos de los presuntos espías hayan huido hacia EE UU, así como tampoco la participación estadounidense en el caso.

"No me sorprende porque la misión militar estadounidense estuvo totalmente involucrada en el golpe de Estado (de abril 2002). Y eso me consta porque yo era ministro de la Defensa y los estadounidenses estuvieron en el quinto piso del Ministerio durante todo el operativo", dijo el vicepresidente el 27 de enero. Ese mismo día, el embajador de EE UU en Venezuela, William Brownfield, señaló que no había sido informado por Caracas del presunto espionaje que involucraría al agregado naval Correa y desde entonces no se ha pronunciado públicamente sobre el caso.