ORIENTE PRÓXIMO

Al menos diez muertos en un atentado suicida contra un autobús en Jerusalén

La explosión se ha producido muy cerca de donde tiene su residencia el primer ministro israelí Ariel Sharon

La muerte de nueve palestinos en una violenta incursión del Ejército israelí ayer en Gaza ha tenido esta mañana la inmediata respuesta de los radicales palestinos. Un terrorista suicida se ha inmolado en el interior de un autobús que circulaba por el centro de Jerusalén. Al menos diez personas han perecido -además del kamikaze- y otras 43 han resultado heridas. La explosión se ha producido en la intersección de las calles Arolozolov y Gaza, muy cerca de donde tiene su residencia el primer ministro, Ariel Sharon, quien se encontraba en su rancho de Neguev en el momento del atentado.

Más información

Según informa el diario israelí Haaretz en su edición digital, en el momento de la explosión el vehículo estaba abarrotado de viajeros, "saltó por los aires" y quedó partido en dos". La explosión se ha producido a las 9.00 de la mañana, hora local. Numerosas ambulancias se han desplazado al lugar para trasladar a los heridos, muchos de los cuales se encuentran en estado crítico. El artefacto era de gran potencia y contenía gran cantidad de metralla, lo que ha causado un elevado número de heridos graves, diez de los 43, que han sido trasladados a los hospitales de Hadasa Ein Karem, Hadasa Har Hatzofin, Bikur Holim y Sharei Tzedek.

Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, grupo vinculado a Al Fatá, movimiento dirigido por el presidente palestino Yasir Arafat, ha reivindicado el atentado por medio de una nota difundida poco después del ataque: "Es una respuesta a la ocupación, a la matanza del enemigo en el barrio de Zeitun en la ciudad de Gaza". El documento ofrece también la identidad del kamikaze, un policía palestino originario de la zona de Belén. Alí Munir Yussef Jihara, de 24 años, residente en el campo de refugiados de Ayda, era sobrino de Yihad Yihara, uno de los 13 activistas palestinos expulsados al extranjero en mayo de 2002 tras 39 días de asedio en la basílica de Belén, en la que se habían atrincherado.

Acusaciones a la Autoridad Palestina

El primer ministro israelí, Ariel Sharón, y su ministro de Asuntos Exteriores, Silván Shalom, han cancelado una reunión prevista para hoy con representantes de la Autoridad Palestina (ANP) en señal de duelo. La reunión, cancelada sine die, tenía por objeto estudiar la flexibilización de las restricciones que impone Israel a los territorios palestinos.

De nada les ha servido a las autoridades israelíes que las palestinas se apresuraran a condenar el atentado a través de su ministro Saeb Erekat: "Condenamos cualquier ataque contra civiles, tanto si son palestinos como israelíes", pues "este círculo vicioso de la violencia sólo se puede romper mediante un proceso de paz sólido". Al Gabinete de Sharon no le valen las palabras y ha vuelto a acusar directamente del atentado a la ANP, que "continúa sin hacer nada para frenar el terrorismo que emana de su territorio".

"Este atentado es la razón por la que Israel construye una cerca de seguridad. Es la única manera de defendernos", ha defendido Dore Gold, portavoz de la Oficina del primer ministro en referencia al muro de separación que Israel construye en Cisjordania.

La policía y los servicios de rescate examinan el autobús objeto del atentado.
La policía y los servicios de rescate examinan el autobús objeto del atentado.EFE

El primero del año

El atentado suicida es el primero en territorio israelí desde el 25 de diciembre, cuando murieron 25 personas en una estación de autobuses de Tel Aviv. Hace una semana se produjo otro en el paso fronterizo de Eretz, en Gaza, en el que murieron varios soldados.

El atentado de hoy coincide con un intercambio de prisioneros entre Israel y el grupo terrorista chií Hezbulá que tendrá como escenario el aeropuerto militar de Colonia (Alemania).

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50