Cartas al director

La solidaridad de la ministra

La solidaridad de la ministra. La flamante nueva ministra de Sanidad, Celia Villalobos, se ha destacado en sus primeros dos meses por lo estalinista de sus purgas y lo populista (léase demagógico) de gran parte de sus declaraciones. Si la última no es uno de esos famosos globos-sonda a los que el PP nos tiene tan acostumbrados, a saber, que los pensionistas deben pagar parte de los medicamentos porque "no es lógico que un parado con tres hijos pague el 40% y un jubilado con 250.000 pesetas no pague nada", poco voy a poder alegar ante talante tan solidario; en mi caso, cobro pensión por viudedad pero no tengo ninguna dolencia crónica que merme mis ingresos, por lo que puedo permitirme pagar parte de los pocos medicamentos que necesite.A cambio, le pido a la ministra que sea también ella tan solidaria como me pide en otro asunto que también le toca de lleno: mi hijo está en paro y tiene un hijo, pero lo que viene al caso es que su profesión es especialista en Cirugía General y Digestiva; la única actividad que realiza desde que se tituló es cubrir guardias de 17 horas, en número de tres al mes, en el hospital de Madrid donde se formó (con dinero de todos los españoles). Entre las guardias y lo que le queda de paro al descontarle esos días (cuando se lo pagan a tiempo), apenas supera el salario mínimo. Sin embargo, en su hospital, no como "plan de choque" sino desde hace años, los cirujanos del servicio operan pacientes de lista de espera en horario de tarde (lo que ellos llaman "peonadas"), dándose la circunstancia de que hay mañanas en que, entre retrasos, suspensiones y tiempos muertos, se opera a dos pacientes en seis horas; en cambio, los mismos equipos por la tarde (y con el dinerito por delante) se ponen las pilas y en dos horas operan a cuatro pacientes.

La policía intercepta en Murcia otra furgoneta en la que viajaban hacinadas 27 personas

La policía intercepta en Murcia otra furgoneta en la que viajaban hacinadas 27 personas. La policía interceptó en la madrugada del jueves en Los Alcáceres (Murcia) una furgoneta, con capacidad para ocho personas, en la que se hacinaban 27 inmigrantes irregulares. Sin embargo, el caso parece distinto al del vehículo localizado en Mijas (Málaga) con 37 indocumentados. El conductor de la furgoneta localizada en Los Alcázares era inmigrante, de orígen marroquí, con permiso de residencia pero sin carné de conducir. Además, declaró que tanto él como el resto de inmigrantes, la mayoría lituanos, trabajan para una empresa en el Algar, cerca de Cartagena, y que el gerente le había mandado recoger a los lituanos en una gasolinera para trasladarlos a una finca agrícola, informa Antonio Aguilar.Tras las últimas polémicas por los transportistas que trasladan inmigrantes irregulares en condiciones de hacinamiento, la Unión Internacional de Transporte por Carretera ha propuesto crear un grupo operativo contra la inmigración clandestina que incluya a representantes de puertos, aduanas, servicios de inmigración y otros organismos.

El 70% son mujeres inmigrantes

El 70% son mujeres inmigrantes. El 70% de las mujeres que ejercen la prostitución en Madrid son inmigrantes, según aseguró ayer la consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez. Proceden en su mayor parte de Latinoamérica, Europa del Este y países del África negra como Nigeria. Entre las españolas, que suponen el 30% restante, 9 de cada 10 son drogodependientes, y el resto llevan una media de quince años haciendo la calle.A partir de estos datos, Martínez afirma que la prostitución "no es una opción libre en la mayoría de los casos", sino que está relacionada "con la pobreza, la desigualdad, las drogodependencias, la inmigración, los abusos sexuales en la infancia y el maltrato"."Éste es un fenómeno que ha pasado del localismo a la internacionalización porque se han creado redes mundiales de tráfico de mujeres, ya que se trata de un mercado floreciente con grandes beneficios y escasos riesgos para quienes lo explotan", añade la consejera.

Los sindicatos piden un plan de acogida familiar para chicos que emigran solos

Los sindicatos piden un plan de acogida familiar para chicos que emigran solos. Crear una red de familias dispuestas a acoger en su hogar a los adolescentes que emigran solos a Madrid. Ésa es una de las propuestas conjuntas presentadas por CCOO, UGT y CSIT-UP al Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) para modificar el actual sistema de acogida de adolescentes desamparados, entre los que hay cada vez más chicos magrebíes que llegan a Madrid por su cuenta.Alberto Sánchez, secretario general de UGT en el IMMF, explica que desde hace dos años en Lleida funciona un programa de acogida de menores marroquíes solos en familias de su misma nacionalidad. "Las familias reciben un dinero de la Generalitat por acoger a los chicos y tenemos noticias de que el proyecto funciona muy bien", añade.